Vie, 02/09/2018 - 07:34

El mercado de traspasos del Fútbol en China ¿qué pasó con las grandes inversiones?

Quienes estamos pendientes del mundo del fútbol, nos habíamos acostumbrado a ver clubes chinos pagando exorbitantes cifras de dinero por jugadores de alta categoría. No obstante, esta es una realidad que al parecer va en declive.

Una muestra de ello está en que, como bien lo informó el diario deportivo Marca en su momento, en el mercado de verano del 2017 el total de los equipos del país asiático nada más invirtieron 28 millones de Euros en fichajes, cifra que contrasta con los 140 millones de Euros desembolsados el año anterior (2016) durante el mismo periodo; en la actualidad la situación no parece cambiar y esto se atribuye a una reestructuración de las reglas que rigen el balompié en China. 

El gobierno chino, presidido por Xi Jinping, junto a la Federación de Fútbol, se plantearon el ambicioso objetivo de lograr convertir al gigante asiático en una superpotencia de dicho deporte para el año 2050, tanto en lo que respecta a la Liga como a la selección. En consecuencia, grandes cantidades de dinero han sido invertidas para inyectarle competitividad al torneo local. Sin embargo, a partir del año pasado entro en vigor una ley que grava, con un impuesto del 100% del total del valor de la transferencia, la compra de jugadores extranjeros por un monto mayor a los 5,7 millones de Euros; los recursos recaudados serían destinados a centros de formación de futbolistas profesionales.

En el caso de la contratación más sonada de este ciclo de pases, es decir la compra de Javier Mascherano al Barcelona por parte del Hebei China Fortune, el negocio se llevó a cabo por la suma de 5,5 millones de Euros, motivo por el cual el impuesto no tuvo que ser pagado.

Pero las restricciones no paran ahí, los combinados chinos solo pueden tener 4 jugadores foráneos, de los cuales 3 tienen la posibilidad de ser convocados a los partidos. Por otro lado, los técnicos están en la obligación de emplear el mismo número de jugadores menores de 23 años que de extranjeros durante el partido. Todo ello con el ánimo de impulsar al seleccionado nacional y lograr tener un equipo que sea capaz de codearse con las grandes potencias futboleras en una Copa del Mundo.

Estos movimientos pueden resultar arriesgados para un territorio donde el Fútbol estaba creciendo gracias a la incorporación de atletas foráneos, puesto que puede restarle categoría a la Superliga China, la cual ya empezaba a inquietar a militantes de torneos con más trayectoria. A pesar de ello, el darle la oportunidad a los más jóvenes fortalece la capacidad de los nacionales para enfrentar los retos venideros en una selección que solo ha podido llegar a una cita mundialista. El tiempo será el responsable de mostrar qué tan convenientes -o no- fueron las decisiones tomadas.

 

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