Sáb, 07/07/2018 - 08:23

En esta final seremos colombo franceses

¡Reloj no marques las horas, porque voy a enloquecer!, cantaban Manzanero y todos aquellos románticos enamorados que amaban los boleros…Ayer, a esos cinco minutos de tiempo de reposición Brasil-Bélgica el árbitro le quitó una fracción de segundo y, nos dejó cantando “porque voy a…"

**Y, de ahí en adelante, lo único que me pasó por la cabeza fue que el Mundial sin Colombia y sin Brasil, y sin Uruguay se me había ido a los pies. O séase, como dicen en mi barrio, que quedé turulato y en iguales condiciones vi a Neymar, pero sin llorar ni revolcarse en el tapete aunque parecía lelo, estupefacto.

**El final del mundial, según el decir de los que sí saben, es una Eurocopa con una selección con el número puesto: Rusia, la grande anfitriona.

**¡Ah, yo sí tengo intereses en la final! El alma me vuelve al cuerpo. ¡Francia! Sí. Francesa es mi nieta Natalia. Levanté el entusiasmo. El corazón se me ha acelerado. Termino de llenar de letras esta columna y voy a mirar contra quien debemos jugar.

**Sentirse francés por noventa minutos no viene mal. Es chévere. ¡La marsellesa! El himno número uno; Beyaert, el ciclista que hizo historia con El Zipa, en la Vuelta a Colombia; el Tour de Francia que se viene con Quintana y sus muchachos en primer plano; carreteras y pueblos que nos son familiares aunque nuestros narradores de ciclismo pronuncien sus nombres como si fueran de otra nación; nuestro “corrientazo colombo francés”, el pan francés con colombiana que es de gran alimento y se puede comprobar su efectividad observando a los “rusos” (albañiles) y otro millón de razones relacionadas con la literatura, las artes o la ciencia… ¡Somos franceses! Tenemos equipo en el mundial. Seguimos.

**Simón Bolívar amaba a Francia (no confundirla con Manuelita) y siempre decía, cuando estaba en Santa Marta, que anhelaba de todo corazón ir porque Francia le daría la tranquilidad que tanto necesitaba su espíritu.

**Definitivamente por creer en lo que se lee, a uno se le van las luces. Partido jugado y juzgado en la cancha no admite demanda. Inglaterra puede dormir tranquila. Nuestros abogados, los de Nicaragua y otras demandas internacionales ya no intervendrán en lo del arbitraje que hizo enojar a cincuenta millones de connacionales. Y a Maradona.

**Gocé los dos encuentros de ayer. Tapadas y patadas magistrales. Defensa de la puerta con el alma. Se entregaron todos. Vibramos. Loor a los vencedores.

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