Mié, 05/02/2018 - 09:21
James después de anotarle un gol al Real Madrid. Foto: Revista Semana.

Madrid-Bayern, Vol II: la esperanza acabada

Antes que nada, hay que aclarar el asunto. El encuentro de hoy en el Santiago Bernabéu fue un partidazo. A pesar de todo, fue un encuentro de alta calidad. A pesar de las frustraciones, fue un encuentro de nivel ‘top’. Se pedía entrega, la hubo; se pidieron goles, los hubo; se pidió un partido ofensivo de ida y vuelta, lo hubo. El Madrid pasó, sí; pero obligado a ser más defensivo de lo que su naturaleza le exige. Pasó con un toque de polémica y Keylor Navas que atajó hasta lo impensado.

Las cifras están ahí. Nuevamente, el Madrid se consolidó con mayor eficacia y suficiencia. De 9 remates al arco, convirtió 2 goles. El Bayern, por otra parte, necesitó de 22 oportunidades para concretar el mismo número de anotaciones.

Curiosamente, el Bayern fue el que mejor jugó, tanto en la ida, como hoy, en la vuelta. No por mucho, claro; pero sí fue algo superior. Nuevamente, el Madrid pasó gracias a su jerarquía, no a su juego. Porque el club blanco hace los goles a pesar de todo; así haya tenido que sufrir durante todo el partido.

Hoy, el héroe blanco, junto con Keylor, fue Benzema; que marcó los dos goles del Madrid, y que acalló, al menos por un tiempo, todas las críticas por su falta de números en las últimas dos temporadas.  

Tan cerca, pero tan lejos.

Por quinta vez consecutiva, un cuadro español elimina al Bayern Munich en Liga de Campeones. Está vez, al menos, se podrá decir que fue el equipo que mejor jugó. Consuelo de tontos, tal vez. Pero al menos está eso. Porque a este Bayern, se le vio rebeldía, se le vio un deseo expedito de voltear su destino. En pasadas ediciones, al equipo alemán se le criticaba una especie de resignación frente a los grandes de España. Pero hoy, el equipo campeón de la Bundesliga, llegó a Madrid con las ganas de voltear la historia… y vaya, sí estuvo cerca.

Desde el inicio del partido, demostró que iba por todo, que quería los dos goles que necesitaba para voltear la serie. Y de por sí, anotó el primer gol apenas a los tres minutos de haber comenzado el juego. En el segundo tiempo, y cuando ya iban 1-1, el azar, en forma de ‘blooper’, intervino en contra del equipo de Baviera.  

Una pifia del arquero Sven Ulreich fue determinante. En un pase a presión de Tolisso, el guardameta no supo cómo resolver, pues recordó tardíamente, que por reglamento no podía tomar el balón con sus manos, y distraído enteramente, lo dejó pasar para que Benzema se cobrará lo suyo.

Desafortunadamente para el arquero alemán, este error pinta cómo uno de esos desaciertos que todos recordarán. Cómo una de esas jugadas, que instigan entre la fanaticada un clamor unánime por un pronto regreso de Manuel Neuer, ya casi totalmente recuperado. 

A decir verdad, a pesar de lo de Ulreich, la gran decepción de la noche, provino del máximo referente del equipo de Baviera: Robert Lewandowski. No apareció. No se le vio. Hubo que preguntar sí el ‘9’ polaco en verdad llegó a Madrid. Había quedado debiendo mucho por sus imprecisiones en el partido de ida; hoy, ni siquiera se le vio. Algo que se antoja irónico, al recordar que él mismo había criticado al comienzo de temporada la política de fichajes de su equipo. Según dijo entonces, las incorporaciones del ‘Bayern’ habían sido ‘insuficientes’ si se quería conseguir el título de ‘Champions’; en esta serie contra el Madrid, fue él mismo quien resultó insuficiente.

La parábola de James, parte II.

Tan cerca, pero tan lejos. James estuvo ahí. En el minuto 63 anotó un golazo a dos tiempos tal y cómo se lo pedía la hinchada. El colombiano dejo al Bayern a puertas de la final de Kiev, le dio a su equipo 27 minutos, más los 5 de adición, para lograr el tanto de salvación. Pero ese gol nunca llegó, nunca pasó, la hazaña no se concretó. A decir verdad, al Bayern le faltó esa pizca de fortuna.

Por lo demás, James jugó un partido correcto en lo defensivo, e interesante, en lo concerniente a la generación de juego. Cómo ya había declarado antes, no celebró el gol, algo que la hinchada de su antiguo equipo pareció agradecer, pues cuando fue cambiado por Javi Martínez, en el minuto 83, fue levemente ovacionado.

Aun así, lo de James es notable, firmó un gol y una asistencia en esta serie contra el Madrid de ida y vuelta. Junto con Kimmich y Ribery, James fue lo mejor del equipo de Josef Heynckes el día de hoy. Si se quiere ser optimista, aún hoy, esta eliminación del Bayern disminuye las chances de una eventual lesión del colombiano, pues ya quedó campeón en la Bundesliga y queda apenas la Copa Alemana. Por lo demás, se creería que la mentalidad del colombiano, ahora sólo está en Rusia, casi totalmente enfocada en la Copa del Mundo y en la Selección Colombia.  

 

 

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