Mié, 11/21/2018 - 07:28

No es el Final del Mundo, Es la Final del Mundo

PRIMERO LAS DAMAS.-Caterine Ibargüen, con títulos suficientes, está en la lista de las deportistas aspirantes a ser señalada como la atleta del año de la Federación Internacional de Atletismo- IAAF. Es la única, entre las cinco finalistas, que figura con dos victorias en la general de la Liga Diamante en el salto triple y el salto largo. Ello lo logró con solo 24 horas de diferencia.

***EN COLONIA, COLOMBIA CONTRA COREA DEL SUR.-En el fútbol femenino la esperanza está viva. En Colonia se disputa el tercer partido de la Copa Mundial de la FIFA Uruguay 2018 y las colombianas viajaron desde Montevideo para vérselas con las coreanas que tienen fama de ser jugadoras rápidas. Michell Lugo afirmó que aspiran a jugar un excelente partido para aprovechar la opción que existe para clasificar. Las apuestas están equilibradas. Hay posibilidades de cobrar buenos bonos en BETPLAY.

***UNA TRISTE HISTORIA tuve que vivir en mi propio hogar. Al llegar al medio día de ayer a la casa encontré a mi abuelita llorando como ella misma dice, “a moco tendido”, arrodillada en el centro de la sala, frente al árbol de Navidad que empezó a armar desde ahora, por si no le alcanza el tiempo, y arrepintiéndose de los pecados de ella que ya se le olvidaron y los pecados de los nietos e hijos que, esos sí, están vigentes.

***¿POR QUÉ LLORAS ABUELITA?, pregunté. Sin levantarse me invitó a que yo también, a pesar de la artritis, me arrodillase. Lo hice. Con un libro sagrado en la mano me dijo: ¡arrepiéntete! ¡reza conmigo! En la televisión un locutor acaba de decir que ha llegado EL FINAL DEL MUNDO… y, ella, piadosamente leía el capítulo del Apocalipsis en donde las langostas eran semejantes a caballos preparados para la guerra, que en la cabeza tenían coronas de oro, sus caras eran como caras humanas; tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones… y la abuela seguía, ya no llorando sino chillando, porque esos hombres “no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos…” como si pertenecieran a un parlamento de cualquier país del mundo.

***LE ACARICIÉ a la abuela los cuatro pelos blancos para tranquilizarla. Tomé el control del televisor que ella, por precaución, había apagado. Hice clic. Retornó la imagen y ahí estaba el señor locutor. Mi abuela gritó: ¡él lo dijo! Ese fue. Le di recular al televisor y sí señor, el hombre, sonriente decía: “ES LA FINAL DEL MUNDO”… y mostraba largas colas de hombres que iban a comprar boletas de la final Boca Juniors – River Plate, para el próximo sábado en Buenos Aires.

***PENSÉ EN LAS FIGURAS de los futbolistas en la cancha verde y, en verdad, sí podían ser unas langostas dispuestas a arrasar a su enemigo. Y la figura apocalíptica cabía en cada futbolista mostrándole sus dientes de león o de leona, uno no sabe, al contendor. Esa visión rápida la abandoné para explicarle a la abuelita que NO ES EL FINAL DEL MUNDO sino LA FINAL DEL MUNDO futbolero entre dos grandes equipos de la República Argentina que van a definir cuál de ellos se queda con una Copa.

***MI ABUELA SE SERENÓ… es decir, se calmó. Ya no se serena volándose a bailar. El frío le está haciendo daño. ¡Ah, bueno!, me dijo, si es así, hazme el favor y me juegas unos bonos al Boca Juniors porque yo en mi juventud conocí el Barrio Boca, fui a ver el Caminito que cantaban Libertad Lamarque y Hugo del Carril, y también estuve en la Bombonera. Me juegas dos bonos al Boca y tres Bonos al River Plate, ese paga mejor. Hay que cubrirse, hijo. En las apuestas uno no debe cegarse cuando se va a pasar un rato agradable. Y allá, en Buenos Aires si se matan, es porque están ¡tomando mate…!

***AL RETORNAR LA CALMA a mi departamento, al ver a la abuelita apuntando que me había dado el dinero para los bonos, al verla abandonar el libro sagrado y decir que ella jugaba con responsabilidad, me sonreí y pensé: ¿será que para Argentina este encuentro si será su final? Ah, ¡qué carajo!, me dije y recordé la figura de Paloma San Basilio que me hacía llorar cuando se crecía y cantaba La ruana del Viejo Hidalgo y se dejaba escuchar: No llores por mi Argentina /Mi alma está contigo/Mi vida entera te la dedico…Y todo esto para decir que fue “un juego burgués, nada más/las reglas del ceremonial”.

***El partido Boca contra River es el sábado. Mi abuelita ya pidió que la llevaran donde haya un televisor grande, que le compren pilas nuevas para los audífonos y pegante para la caja de dientes pues no quiere que se le caigan cuando esté lanzando un madrazo porque fallaron un gooooooooooollllllllll.!

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