Mar, 07/03/2018 - 20:04
Foto: Agencia EFE

Una experiencia: ¡Nos eliminamos!

Cuando aún no había metido Yerry Mina su cabeza en el arco de Inglaterra, me preguntaba cuál sería mi justificación para explicar en esta columna, la pérdida de la oportunidad de llegar a los cuartos de final y, mirando al Cielo, pregunté: “Señor Dios, ¿por qué no fuiste a ese partido? ¿Dónde estabas? ¡Los dejaste solos con el árbitro! Y con once monstruos de las calles secretas de Londres. Pobres chicos.“

**Los ingleses dejaron de ser lores. Parecían gamines de nuestros barrios bajos, jugando a pie descalzo y diciendo no se sabe qué cosas a quienes no dominan el inglés. Empujón, codazo limpio, iracundia, rabia, se despertaron toda clase de instintos y hasta de mala leche entre los jugadores que emulaban a Neymar y a todas las actrices que lloran y gimen porque “sin tetas no hay paraíso” y ellos, los jugadores “porque sin goles no hay final mundial”. Y el árbitro, lo había dicho mi colega Carlos Francisco, no era garantía. No domina el español.

**Otras disculpas llegaron a mi mente. Señor Dios, volviendo al caso: Alcancé a escuchar que me decías: “Me distraje un instante tratando de que Neymar no rodara más por las calles de Rusia y llorara menos. Aquí estoy!”

**Ese fue el instante glorioso: ¡Apareciste! ¡Milagro! Minuto 90. Partido se empata. Colombia es grande. No lloramos, chillamos. Nos lagrimeamos por todas partes de la emoción y muchos, desconociendo tu participación, alcanzaron a decir: ¡Semos grandes!

**Y con ese “semos grandes” nos enloquecimos. El tiempo extra –ese de 15 y 15 para cada uno, como quien dice miti y miti—al mejor estilo criollo, llegamos a los penaltis. Y hasta aquí nos trajo el río y a la historia de Colombia en los estadios rusos. Decorosa. Valiente. Futbolística. Fiestera. Sufrida. La gozamos. Nos enseñó a estar en paz y, por sobre todas las cosas a perdonarnos, como ahora lo hacemos con las estrellas que fallaron los dos tiros finales .

**Ello, no solo nos ha sucedido a los colombianos. Hay ejemplos de grandes jugadores que perdieron su honra y todos los recuerdan por ese mal paso en el cobro de la máxima pena.

**Colombia figura, hay que reconocerlo, entre las grandes potencias. En este 2018, Mundial Fifa, van camino a casa: Alemania, Argentina, Portugal, Méjico, Japón, Suecia y nosotros. A nadie debemos y tenemos que echarle la culpa. Simplemente: ¡Nos eliminamos! El mundial sigue. Inglaterra inventó el fútbol. Nosotros somos inocentes principiantes. Gracias Pékerman.

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