Sáb, 06/09/2018 - 10:02
Francisco Javier Méndez, reportero de Revista Enfoque camino al mundial de Rusia 2018

Una invitación a Rusia

Cuando ingresé a trabajar en Revista Enfoque había acabado de leer El Cerco de Bogotá de Santiago Gamboa, un libro compuesto en su mayoría por cuentos acerca de periodistas que se veían envueltos en situaciones insólitas fuera de sus lugares de origen. La idea de ejercer en un oficio que me permita viajar lejos de casa y vivir experiencias nuevas me motivó a involucrarme en el mundo de los medios de comunicación. Ahora tengo la posibilidad de emprender mi primer viaje fuera del país como reportero, iré a Rusia a cubrir los tres partidos de la fase de grupos de la selección Colombia.

En nuestra revista además de publicar análisis y noticias acerca del mundo del Deporte, nos hemos preocupado por ofrecer otra perspectiva: la del fanático. Es este punto de vista lo que buscaré reflejar a lo largo de mis escritos, mostrando las experiencias y percepciones de un colombiano más que viaja a apoyar a la “selección” en esta nueva gesta. Pero no se trata de caer en la banalización de publicar un diario lleno únicamente de anécdotas personales, soy un convencido de que el fútbol se ha convertido en un espectáculo que ha superado el ámbito de lo meramente deportivo para pasar a tener implicaciones sociales, políticas y económicas. Es la relación de estas tres esferas de la vida humana con el balompié el tema de mayor interés para mí.

Es ampliamente conocido el desprecio que tienen ciertos intelectuales hacia el fútbol por considerarlo una actividad vulgar y banal. No obstante, al haber tenido la oportunidad de viajar por Colombia, he podido constatar de primera mano el hecho de que hasta en los rincones más apartados del territorio nacional es casi imposible no toparse a alguien con una camiseta de su equipo o jugador de preferencia. Adicionalmente, podemos evidenciar con facilidad la relevancia de la FIFA como organismo internacional o el papel protagónico que -para bien o para mal- han tenido figuras vinculadas con el mundo del fútbol en conflictos armados como el de Costa de Marfil o las Guerras Yugoslavas.

El fútbol va más allá de 22 personas persiguiendo un balón, gracias a los Mundiales pude descubrir desde muy chico la existencia de países lejanos y de culturas ajenas a la mía interesándome por ellas, hasta el punto de querer estudiar humanidades para comprenderlas. Ahora que podré estar junto a personas pertenecientes a estos países y culturas; en ciudades que de otro modo posiblemente no sabríamos que están allí, tales como Saransk, Kazán o Samara quisiera invitarlo a usted querido lector a que me acompañe.

 

 

Añadir nuevo comentario