Jue, 03/08/2018 - 08:09
Foto de referencia.

¿Frustrado con la falta de resultados?

¿Alguna vez te has preguntado qué estás haciendo mal? Lo intentas… pero nada parece salir. Te diré lo que te falta: Visión. Pero visión a muy largo plazo. Verás. Tienes que ver a largo plazo. No a un año sino a 20 años adelante.

Con visión serás varias veces más exitoso que mirando el día a día (que no es poco).

Piensas en mañana y en la próxima semana.

¡Pero no es suficiente!

Se inteligente y mira más lejos. Mira con descaro de aquí a 20 años. ¿Dónde quieres estar?

-Con perspectiva a varios años tomarás mejores decisiones y hoy será fácil madrugar para avanzar en ese proyecto que te jubilará en dos años.

-Con perspectiva trabajarás en lo importante que te permita vivir de las rentas. Y estarás sano para disfrutarlo porque llegarás antes y te ocuparás de tu salud también hoy.

-Mirando a largo plazo no fumarás hoy para estar sano en el futuro, tomarás una decisión incómoda hoy pero cómoda para el resto de tu vida.

Nada será para hoy, sino para dentro de años.

Pero hoy ya tendrás una alegría: saber que te espera un gran futuro.

Puedes trabajar mucho y tener buenos contactos, pero de nada te servirá moverte si antes no diseñas un plan a largo plazo que organice tus movimientos. Tu habilidad más importante es pensar, sólo así multiplicarás tu trabajo.

 Tienes que planificar tu día siguiente en trozos de 10 minutos. No dejes nada al azar. Y a eso añádele lo que quieres para los próximos 20 años. Y a eso le añades lo que quieres para los próximos 50.

Y si los planes no salen, no pasa nada, los vuelves a cambiar. Pero necesitas un plan a años vista.

Cada movimiento planificado sirve para potenciar otros, cada acto planificado tendrá una influencia mayor, cada decisión planificada te ayudará tremendamente en el futuro. ¿No te merece la pena afinar bien?

Por eso visualiza tu vida con detalles. ¿Dónde estarás dentro de 5, 10, 20 y 50 años? Porque el tiempo pasa y no quieres que llegue el día en que mires al pasado pensando en lo que pudo ser y no fue. No querrás ser infeliz (incluso rodeado de dinero) pensando en las relaciones que pudiste tener y no intentaste. En las experiencias que pudiste vivir y no viviste.

Anticípate para que no ocurra, visualiza cómo quieres verte en veinte años, con quién y con cuanta felicidad. Y luego rediseña hacia atrás y piensa en que harás hoy y los próximos meses para llegar ahí.

Muy pocos tienen perspectiva a largo plazo, pero los que lo intentan se convierten en líderes y acaban arriba.

Es la misma élite a la que pertenecerás tú si miras a largo plazo. Además esa ilusión por un gran futuro endulzará cualquier sacrificio que tengas que hacer hoy. Ya no te importará la satisfacción a corto plazo. Harás cosas que hoy cuesten y disfrutarás con un pequeño pinchazo diario porque será impagable para tu futuro. Tendrás todo el poder si tus decisiones son sólo a años vista. Será fácil ahorrar aquí, mejorar allá y hacer nuevos contactos. Y serás feliz sabiendo que vuelas a tus objetivos.

La mayoría de personas nunca piensa.

Les da pereza el esfuerzo. Increíblemente prefieren el trabajo físico duro a pensar. Pero concentrarse en silencio y planificar no. Nunca.

Pero tú inténtalo. Puede que salgan cosas que no gusten. Pero mejor así, saldrá la basura, te depurarás y verás que no era para tanto. Y luego surgirán muy buenas ideas. Verás tu trabajo pendiente, lo rediseñarás, lo combinarás con otras tareas y luego producirás más en menos tiempo. Y eso sólo es el principio, si sigues planificando surgirán ideas increíbles que podrás usar al momento y sin dinero extra.

No dispares al aire a ver qué pasa y piensa tus movimientos. Planificar no es ser maquiavélico, sino inteligente con tu tiempo y tu futuro.

Por eso todos tus movimientos irán dentro de un plan. La planificación a largo plazo es la base de tu vida. Un plan que mire a años vista diferencia un proyecto ganador de uno perdedor. Y esas horas fijando ideas en papel o en tu mente son impagables. Te ahorrarán muchos dolores de cabeza. Cada hora pensando en tu plan son hasta diez de trabajo ahorrado.

Te merece la pena.

Por eso ten un plan estratégico.

Ten un plan estratégico no sólo para tus próximos meses laborales sino para toda tu vida. Así todo irá cuesta abajo.

Con un plan a largo plazo ahorrarás fuerzas porque te concentrarás sólo en los movimientos necesarios. Irás retocando el plan e introduciendo variaciones porque siempre habrá interferencias, pero por mucho que lo cambies siempre tendrás ventaja con un plan.

Y eliminarás a la competencia porque serás fuerte en los dos o tres factores clave sin perderte en "movimientos brillantes" a corto plazo. No perderás tiempo en estrategias de moda y coloridas. Y tu gente también dará lo mejor porque te verán seguro de ti mismo.

Tienes que recuperar lo máximo de tu energía invertida. No puedes desperdiciar fuerza física ni mental en acciones sin sentido. Y sólo planificando a largo plazo el universo se pondrá a tu favor.

Sólo así verás los mejores movimientos y al mismo tiempo aparecerá un sexto sentido para tomar las mejores decisiones.

Aunque hoy tengas poco tiempo y pocos recursos, si planificas a años vista lograrás cualquier meta.

Por tu éxito,

David Valois

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