Fallo de Tutela

POR: Andrés Felipe Giraldo López | Diciembre 13, 2017
Qué triste es no poderse retractar de lo que uno no pudo elegir porque simplemente son cosas de eso que los conformes llaman “destino”. Nací con una religión de la que apostaté hace años, un nombre que me pusieron mis padres y que lo mantengo porque me gusta y una nacionalidad que aborrezco de la que estoy preso y condenado a cadena perpetua sin haber cometido crimen alguno. Tan solo me pude ir por fin de ese país para ser un extranjero el resto de mi vida en donde quiera que esté porque no me interesa tener otra nacionalidad.
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