Lun, 01/08/2018 - 07:07

Aún hay esperanza en la Ciénaga Grande de Santa Marta

“Eso que se ve allá es mangle amarillo, hace un tiempo todo esto estaba muerto pero se ha ido recuperando”, fueron las primeras palabras de José Concepción de Ávila mientras señalaba el lado izquierdo del caño Bristol, uno de los tantos que alimentan de agua dulce a la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Para los pescadores como José, la Ciénaga representa su pasado, su presente y su futuro, “llevo aquí casi toda mi vida, llegué a la edad de 5 años y ya tengo 64. Aquí aprendí a pescar, a cultivar… lo que sé y lo que soy se lo debo a este lugar”, dijo con una sonrisa que le iluminó el rostro. 

Con el paso del tiempo este humedal y las familias que en el habitan han sufrido los cambios propios y ajenos a la naturaleza; sin embargo la situación parece mejorar en algunas de las zonas, “antes de iniciar las obras estos caños estaban prácticamente perdidos, el agua estaba mala, los mangles se estaban muriendo, la flora y la fauna se estaba perdiendo; pero con estas obras el cambio se ha visto”, comentaba José Concepción y agregaba lo esperanzadora que es esta situación para él y sus compañeros.

“Las cosas han mejorado mucho y eso es bueno para nosotros porque la vida de un pescador es dura, nosotros tenemos que madrugar, aguantar mosquitos, tiempos de lluvia, tempestad y a veces no nos iba bien, pero ahora ya tenemos buena pesca y el mangle se está reproduciendo”. 

El hombre de 64 años acude a sus recuerdos, cuenta como en varias ocasiones se vieron obligados a trasladarse hasta el municipio de Soledad, en el departamento del Atlántico, para buscar agua para suplir sus necesidades, “ahora no, ya podemos tomarla de aquí mismo… Por eso es que todos los de esta región estamos agradecidos”, indicó mientras asentía con la cabeza. 

Cuidar la Ciénaga es vital para José, sus compañeros y sus familias, por eso cada que tiene oportunidad les recuerda: “cuidemos las aguas, no arrojemos residuos, ni basuras, porque eso nos perjudica a todos los que estamos aquí, además de contaminar el medioambiente”.

Y es que en la Ciénaga, el complejo lagunar más grande de Colombia, existen aún amenazas latentes. En los últimos años se han presentado cada vez más casos de actividades ilegales para secar áreas de la ciénaga, destruyéndola, para obtener terrenos con fines de lucro individual. Estas actividades se han presentado más que todo en el sur de la ciénaga, donde el robo de tierras ha causado la sedimentación del terreno y la muerte acelerada de los manglares de la ciénaga.

En agosto de 2015, el Ministerio de Ambiente comunicó la condena de 12 personas judicializadas por delitos ambientales en la Ciénaga Grande de Santa Marta, debido al grave daño ambiental que ocasionaron en esta zona protegida. Los daños incluyen la construcción de diques ilegales, deforestación de grandes extensiones de terrenos para agricultura y ganadería, tala y quema de mangle, provocación de incendios forestales y caza ilegal de fauna silvestre para su comercialización.

Desde entonces la campaña ha sido intensa y es así que pescadores como José, se comprometen cada día con el cuidado de esta maravilla natural.

Acciones para recuperar el flujo de agua dulce

Gracias a la participación de las comunidades y el apoyo de más de 30 instituciones de orden público y privado, se formularon, focalizaron y articularon acciones para recuperar el cuerpo lagunar, así lo expresó el ministro Luis Gilberto Murillo Urrutia, durante la entrega de obras en las zonas de los caños Bristol, Caleta del Tambor, Cobado, Machetico, Cobado 2, Ahuyama, Pajaral y Clarín Viejo, las cuales permitirán el equilibrio entre el agua dulce y el agua salada propiciando el florecimiento del bosque de manglar y el aumento de los recursos pesqueros, entre otros.

“Este es un paso muy importante, aquí en el Caño Clarin Viejo se están entregando 14 kilómetros, lo que va a impactar positivamente, no solo los manglares, sino también todos los ecosistemas del Parque vía Isla Salamanca. Estas obras también se están haciendo en otros caños de la Ciénaga, donde Corpamag ha liderado el trabajo hidráulico en cerca de 50 kilómetros de caños con el apoyo de Invías”, acotó el titular de la cartera ambiental. 

"La apertura de este caño es muy importante para las comunidades y para el bienestar del humedal. Dentro de poco empezaremos a ver los resultados, el mangle va a florecer y se van a acabar todas las quemazones; el Vía Parque Isla de Salamanca se prendía sólo por la hipersalinidad del suelo", explica Benjamín Herrera, habitante de Palermo.

Estas obras hacen parte del plan de acción para la recuperación integral de la Ciénaga Grande de Santa Marta, compuesto por 5 componentes que buscan fortalecer, entre otras, la gestión ambiental, social y económica del ecosistema; a lo que se suma el estudio hidrosedimentológico que adelanta el Invemar y que permitirá generar información básica para la toma de decisiones sobre el sistema lagunar, ampliando así el conocimiento que se tiene sobre este y otros ecosistemas estratégicos del país; en especial de este complejo considerado el más grande de Colombia.

“La Meta es que algún día podamos destaponar y mantener en buen estado los cerca de 700 kilómetros de esa red de caños de la Ciénaga Grande de Santa Marta”, expresó Murillo Urrutia.

En conjunto con la universidad del Magdalena, recientemente se desarrolló el proyecto “Los Diálogos de la Ciénaga”, con el que se generaron espacios participativos y diseños de medidas de gestión ambiental sostenible para la ecorregión.

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