Vie, 03/30/2018 - 11:55
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¿Celebran todas las religiones la Semana Santa?

La Semana Santa es la conmemoración anual católica de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazareth. Es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión. Pero, ¿cómo viven las religiones distintas a la católica esta fecha?

La Semana Santa constituye en sí misma un gran acontecimiento, un fenómeno cultural, sociológico y, sobre todo, religioso. Una suma de emociones fundamentadas en la fe y escenificadas con misas solemnes, procesiones multitudinarias y otros actos destacados. Es tiempo de pasos y cofradías, de oraciones, de saetas, de olor a cirio.

Siete días en los que se conmemora el sacrificio de Jesús y la resurrección con los creyentes de todo el mundo. Con las procesiones vivientes que se celebran estos días, con personas ataviadas para la ocasión, se representan por calles y plazas los postreros momentos de la vida de Jesús, el hijo de Dios.

La Semana Mayor para los católicos es la época en la que se recuerdan y celebran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazareth. 

Tiene lugar después de la Cuaresma, el ciclo de cuarenta días que abarca desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo. Concretamente, la celebración comienza el domingo de Ramos y finaliza el Sábado Santo, aunque en algunos lugares se adelanta al viernes anterior (el de Dolores) y se prolonga hasta el Domingo de Resurrección.

Pesajh, la pascua judía 

En estas fechas los judíos celebran la liberación de la esclavitud en Egipto y los 40 años por el desierto camino de una tierra donde vivir como nación libre.

El relato de Pésaj (pascua) se recoge en el libro del Éxodo y cuenta cómo “los hijos de Israel”, liderados por Moisés, escapan de la esclavitud en Egipto y se refugian en el desierto donde sobreviven durante 40 años hasta llegar a Canaán, la tierra prometida.

Durante la semana que dura esta gran fiesta no se consumen alimentos fermentados en recuerdo a la premura por salir de Egipto que impidió hacer pan con levadura. El Matzot (pan ácimo) sustituye al pan normal. Igualmente se consume el cordero, por tradición simboliza no sólo el sacrificio, sino también el martirio, la pureza y la inocencia. 

En el Éxodo se relata cómo Dios indicó a Moisés cómo librar a los judíos de la última plaga enviada a los egipcios. Se debía guardar un cordero hasta el día 14º, sacrificándolo al atardecer, y debía ser consumido entero asado durante la comida pascual. Asimismo, cuando un judío quería reconciliarse con Dios, debía rociar sobre el altar la sangre de un cordero. 

Es tradición prepararse para Pesajh con una limpieza profunda. Las familias limpian a conciencia las casas y algunas guardan el menaje de uso diario en la cocina para sustituirlo estos días de Pascua, por una vajilla especial.

Islamismo

El Corán, el libro sagrado del Islam y los musulmanes, contradice y niega la muerte de Jesús y dicen en (Sura 4:157-158) “y por haber dicho; hemos dado muerte al Ungido Jesús, hijo de María, el enviado de Dios, siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente, no le mataron. Sino que Dios lo elevó”. Explicando estos textos, los sabios musulmanes dicen que, Allah salvó a Jesús de manos de sus asesinos antes de su arresto, le subió al cielo vivo y mandó otra persona a su imagen, la imagen de Jesús, para ser arrestado, maltratado y crucificado.    

Mientras el Cristianismo celebra la Semana Santa, que es el trágico martirio de Jesús, el Islam conmemora el martirio del Imam Hussein, el nieto del profeta Mahoma, quien fue sacrificado con muchos de sus seguidores y familiares en las llanuras de Karbala (Iraq) en el año 681 D.C. por el ejercito del tirano Omeya Yazid ibn Moawiya.  

"Este nefasto acontecimiento enlutó la historia del Islam y los musulmanes del mundo lloramos esta tragedia todos los años durante el mes de Muharram (primer mes del calendario lunar)", asegura Imam. Julián Zapata Fundador-Presidente del Centro Cultural Islámico.

Protestantismo

Entre los protestantes, por no tener una liturgia unificada, resulta complicado hacer un relato de las actividades y celebraciones de estos días, pues los actos pueden variar entre las distintas familias denominacionales y los diferentes contextos geográficos.

Las iglesias protestantes no tienen en sus espacios cúlticos y litúrgicos la veneración de imágenes, pues desde el tiempo de la Reforma del siglo XVI, las imágenes fueron retiradas de las iglesias, siguiendo el mandato veterotestamentario “…no te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios…” Éxodo 20: 4-5. En la mayoría de las iglesias protestantes y evangélicas tampoco se tienen crucifijos, pues al hecho de no tener imágenes se añade la idea de que Cristo no está en la cruz pues ha resucitado.

En los últimos 30 años, debido principalmente a que estos días son festivos, se reduce considerablemente el número de asistentes a los actos religiosos, por encontrarse muchas personas de vacaciones, este fenómeno ha propiciado que, sobre todo en ciudades grandes donde existen un mayor número de iglesias, se concentren las actividades de Jueves y Viernes Santo en una sola iglesia, a las que asisten los miembros de varias congregaciones. 

Cristianos evangélicos

Para la iglesia cristiana, la Semana Santa es el tiempo para recordar la muerte de Cristo. Para conmemorarla, se congregan en una jornada de oración y adoración, la cual inicia el Jueves Santo a las 9:00 de la noche y se extiende por 24 horas.

En esta reunión se dan cita grupos artísticos y musicales, ya que los cristianos creen que “Dios habita en medio de la alabanza”. Además, para ellos es fundamental la vigilia, es decir, pasar una noche en vela y adorando a Dios.

La jornada de adoración comienza el jueves en la noche y termina el viernes. En estas 24 horas, la comunidad cristiana ora por los enfermos y por las necesidades de cada una de las personas que habitan en este mundo.

En cuanto a la comida y la vestimenta, esta comunidad no tiene restricción a la hora de ingerir carnes rojas, ni de lucir determinados atuendos.

En lo que respecta a la Semana Santa, indica que conmemoran la muerte del Señor Jesucristo a través de la reflexión individual, para tal fin los días jueves, viernes y domingo tienen encuentros personales.

A diferencia de lo que realiza el catolicismo, las iglesias evangélicas no tienen un programa de celebración de la Semana Santa, sin embargo está ligada a la evangelización y a la reflexión.

El apóstol Freddy Carmona, tutor del la iglesia “Centro Cristiano para la Naciones", explica "Nosotros no festejamos ni Cuaresma ni Semana Santa, ya que esto es algo tradicional creado por las religiones. Hablamos de un Cristo vivo resucitado y eso profetizamos y expandimos. Lo que hacemos es mantener el ayuno y la oración en las vigilias, la Biblia nos manda “velad y ayunad para que no caigas en tentación”. Jesús sabía que con su muerte y resurrección se establecía su gobierno, aunque hoy podemos ver cosas incorrectas en el sistema; tenemos la certeza que Jesús reina en el cielo y en la tierra, eso es Semana Santa para nosotros".

Así mismo Miguel Alvarado, pastor de la iglesia “Dios Con Nosotros”, asegura "En relación a la Semana Santa y el término Cuaresma forman parte de los tantos ritos y costumbres que la iglesia tradicional ha enseñado, lo mismo sucede con el purgatorio, la ceniza y la Divina Misericordia. Mi punto de vista con la mal llamada Semana Santa, porque le llamo así, porque es la semana donde hay más accidentes, más tragedias, la gente pierde las perspectivas en esos días y se dedica a la ir a la playa, a beber y lo que menos hace es ir a la iglesia. Creo que si Dios hizo los días, todos los días son santos, y Dios no se busca por temporadas, son todos los días y bíblicamente no hay nada establecido con esta semana"

De acuerdo con la tradición de los "Testigos de Jehová", la única acción que Jesús mandó a conmemorar en esta fecha es la última cena; por esto, la comunidad se reúne en el Salón del Reino para recordar esta acción, reflexionar sobre ella y el significado de la muerte y resurrección de Jesús, como rey mas no como Dios todopoderoso.

En esta ceremonia, al igual que lo hizo Jesús, se reparte el pan y el vino, pero no todos son elegidos de participar de esta cena, pues este honor depende de los méritos de cada persona.

Hinduísmo

Según el monje hinduista del templo hindú de Valencia, Swami Omkar Ananda, "lo que mejor pueden entender los hindúes de la Semana Santa católica es el Domingo de Resurrección, pues nosotros creemos en la reencarnación y en que la vida es como la energía: no se destruye nunca, sino que cambia de forma. No aceptamos la muerte". El hinduísmo, sin credo ni fundador, sin sistema moral escrito ni fecha de nacimiento segura, hace que más que una religión, sea un sistema de vida indio desde hace varios milenios.

Mormones

La Semana Santa de los mormónes inicia desde el Lunes Santo, y como suelen hacer muy habitualmente durante muchas semanas del año, se reúnen en lo que llaman la “noche del hogar” para recordar pasajes de la Biblia protestante y, sobre todo, de sus libros sagrados. Son momentos de estar en familia, de compartir, y recordar cómo Jesús, que era un hombre según ellos, sólo un hombre, se hizo Dios también, otro dios, por sus propias fuerzas y comportamiento, según ellos afirman, y esto mismo es lo que ellos también quieren hacer, convertirse en dioses y regentar el gobierno de algunos sistemas solares del universo.

Cuando las religiones se entrecruzan, las reacciones pueden ser diversas, pero mientras todo se realice desde el respeto, la mezcla puede ser enormemente enriquecedora.

En general, a pesar de sus diferencias de doctrina, es importante considerar que estos días no son el único momento para adorar a Dios y hallar comunión consigo mismo. Sumado a eso, las actividades en la familia también contribuyen a nutrir el alma. Por lo tanto, esta Semana Santa, ¡Ama, agradece y vive en paz!.

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