Vie, 11/09/2018 - 09:06
El Jaguar (Pantera onca) es una de las especies de animales más amenazadas en Colombia.

Hemos eliminado al 60% de los animales desde 1970

¡Tenemos noticias tristes! Los seres humanos hemos eliminado al 60% de los animales y esta estimación solo confirma la masacre de vida silvestre que estamos provocando…

De acuerdo con un nuevo informe realizado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), y que involucra a 59 científicos de todo el mundo, la demanda de alimentos y recursos por parte de la población mundial, está acabando con la red de vida que implican miles de millones de años en desarrollo y de los cuales, los humanos necesitamos para seguir habitando este planeta.

“Estamos caminando dormidos hacia el borde de un acantilado. Si hubiera una disminución del 60% en la población humana, eso sería equivalente a vaciar a América del Norte, América del Sur, África, Europa, China y Oceanía. Esa es la escala de lo que hemos hecho”, señala Mike Barrett, director ejecutivo de ciencia y conservación en WWF.

Mike Barrett menciona que esto es mucho más que solo estar perdido sobre las maravillas de la naturaleza, por más triste que eso sea: “Esto está poniendo en peligro el futuro de las personas. La naturaleza no es “agradable de tener”, es nuestro sistema de soporte vital, es necesaria”, mencionó.

El estudio resalta que nos estamos acabando el tiempo para actuar, mientras que el profesor Johan Rockström, experto en sostenibilidad global del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático en Alemania menciona que solo al abordar tanto los ecosistemas como el clima, tenemos la posibilidad de salvaguardar un planeta estable para el futuro de la humanidad en la Tierra.

¿Aún podemos hacer algo?

Algunos científicos señalan que el mundo ha comenzado una sexta extinción en masa; la primera causada por una especie: el Homo sapiens.

Otros análisis recientes han revelado que la humanidad ha destruido el 83% de todos los mamíferos y la mitad de las plantas desde los albores de la civilización y que, incluso si la destrucción terminara ahora, el mundo natural tardaría entre 5 y 7 millones de años en recuperarse.

El Índice del Planeta Vivo, producido para WWF por la Sociedad Zoológica de Londres, utiliza datos de 16,704 poblaciones de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios, que representan más de 4,000 especies, para rastrear el declive de la vida silvestre.

Y comparte que entre 1970 y 2014, los últimos datos disponibles, las poblaciones cayeron en un promedio del 60%. Hace cuatro años, el descenso fue del 52%. La “verdad impactante”, dijo Barrett, es que el choque de la vida silvestre continúa sin cesar.

El profesor Bob Watson, uno de los más destacados científicos ambientales del mundo y actualmente presidente de un panel intergubernamental sobre biodiversidad dijo que la vida silvestre y los ecosistemas son vitales para la vida humana, y que la destrucción de la naturaleza es tan peligrosa como el cambio climático.

“La naturaleza contribuye al bienestar humano cultural y espiritualmente, así como a través de la producción crítica de alimentos, agua limpia y energía, y a través de la regulación del clima, la contaminación, la polinización y las inundaciones de la Tierra”, señaló.

Por su parte, el informe de Living Planet demuestra claramente que las actividades humanas están destruyendo la naturaleza a un ritmo inaceptable, amenazando el bienestar de las generaciones actuales y futuras”.

La mayor causa de pérdidas de vida silvestre es la destrucción de hábitats naturales, en gran parte para crear tierras de cultivo.

“Tres cuartas partes de toda la tierra en la Tierra ahora está significativamente afectada por las actividades humanas. La matanza por comida es la siguiente causa principal: 300 especies de mamíferos se están consumiendo en extinción , mientras que los océanos son sobrepescados masivamente, y más de la mitad se pesca de forma industrial”, mencionan.

En Suramérica, 4.445 especies se encuentran en riesgo de extinción, y en el caso de Colombia esta cifra es de 1.203 especies. 173 se encuentran en peligro crítico, 390 en peligro y 640 especies en categoría vulnerable. 407 corresponden a especies de animales y 796 a especies de plantas. 

1. Tortugas marinas

Seis de las ocho especies de tortugas marinas pasan por los mares y playas de Colombia. Se trata de las tortugas verde (Chelonia mydas) (EN), carey (Eretmochelys imbricata) (CR), caná (Dermochelys coriacea) (VU), gogó (Caretta caretta), golfina (Lepidochelys olivacea) (VU) y negra (Chelonia agassizii) (EN). Todas ellas están en peligro de extinción debido a la contaminación, la utilización de carey, el consumo de huevos y la destrucción de su hábitat.

2. Tití cabeciblanco (Saguinus oedipus)

Fue declarada en peligro en 1973 y desde ese momento el comercio ilegal ha aumentado sus condiciones de amenaza. En Colombia se encuentra entre el río Atrato y el río Magdalena, en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, y el Noreste Antioqueño. La destrucción de su hábitat es el principal peligro en el país para esta especie que puede producir más de 40 vocalizaciones para comunicarse con sus familias. (CR)
 
3. Oso de anteojos (Tremarctos Ornatus)

también es conocido como oso andino por su hábitat: los bosques andinos localizados a más de 2.000 m.s.n.m. Es el único oso de Suramérica (Venezuela, Ecuador, Bolivia y Colombia) y en el país se estima una población cercana a los 8.000 osos. Según el Programa para la Conservación en Colombia del Oso andino, la principal amenaza para la especie es la expansión de la frontera agrícola.

4. Manatí del Caribe (Trichechus manatus

Se encuentra en las costas del Caribe, desde el sureste de los Estados Unidos, México, el océano Atlántico en las Antillas y en las costas del norte de Sur América. En Colombia, está en el Caribe, la cuenca del Orinoco y parte del río Magdalena: desde Puerto Berrío, Antioquia hasta Bocas de Ceniza y el Canal del Dique. Una de sus principales amenazas es la cacería por parte de pescadores. (EN)
 
5. Danta o Tapir centroamericano (Tapirus bairdii) (EN)

Su población es escasa y se tiene registro del Parque Nacional Natural Los Katíos como su principal hábitat. Sin embargo, en el pasado enero se vieron algunas dantas en el Magdalena medio depués de 20 años de no tener registro del mamífero. La Danta habita en regiones selváticas húmedas y se alimenta de hierbas, hojas y raíces. Hoy las especies de la familia de Tapirus se encuentran amenazadas.

6. Jaguar (Panthera Onca) (NT) 

Es el felino más grande del continente americano. Su población en el mundo se ha reducido en un 45% y en países como Estados Unidos, El Salvador y Uruguay está declarado como extinto. En Colombia, las poblaciones más grandes de jaguares se encuentran en el Amazonas, la Orinoquia, Chocó y el Caribe.

7. Puma (Puma concolor) (LC por la UICN, NT en categoría nacional). 

Ya no se encuentran poblaciones de esta especie en el 40% del área total de lo que eran sus hábitats en Latinoamérica. En Colombia se encuentra en la Amazonía, los Llanos, el Chocó y los Andes montañosos por encima de 2.000 m.s.n.m. Es el segundo felino más grande de colombia después del jaguar.

8. Cóndor de los Andes (Vultur gryphus) (NT) 

Es una de las aves emblemáticas de Suramérica, pero se estima que en el país su población no supera los 60 individuos, ubicados solo en ecosistemas por encima de los 3.000 m.s.n.m. La comercialización de sus plumas y la cacería son algunas de sus principales amenazas. Además del Cóndor, en Colombia hay 71 especies de aves en riesgo.
 
9. Delfín rosado (Innia geoffrensis) (DD, Datos insuficientes) 

Hace parte de las dos especies, con el delfín gris, que habitan en la Amazonía y Orinoquía. En una expedición realizada en 2017 que recorrió 1. 600 kilómetros del río Putumayo solo se encontraron 395 delfines rosados, una cifra muy baja si se compara con datos obtenidos en otros países de Suramérica. La cacería y la extracción ilegal de oro que transforman su hábitat son las principales amenazas.

10. Iguana (Iguana Iguana). 

No está evaluada por la UICN, sin embargo, es la tercera especie más traficada ilegalmente en Colombia. Según el Instituto Humboldt y distintas autoridades ambientales nacionales, 11.882 iguanas fueron decomisadas entre 2005 y 2009. El principal motivo del tráfico ilegal en el caso de esta especie, es la alta demanda de sus huevos para algunas temporadas del año.

Añadir nuevo comentario