Sáb, 11/10/2018 - 06:49
“Hay mucho petulante nuevo, con un defecto gravísimo y es que quieren comenzar por donde han terminado muchos de los grandes y eso no puede ser así. Hay que hacer carrera”: Jorge Eliécer Orozco.

"A la radio de hoy le falta alma, corazón y vida", Jorge Eliécer Orozco

El periodista Jorge Eliecer Orozco es considerado como el periodista más influyente en el departamento del Quindío y toda la región cafetera. Fue Director del Diario de La Crónica del Quindío y Director Nacional de Radio Sucesos RCN. Entre sus variadas actividades periodísticas ha hecho televisión en Telecafé y publicado un libro con sus memorias titulado QUINDÍO. Su posición independiente como periodista, le ha hecho enfrentarse en muchas ocasiones a los detentadores del poder en Armenia y el Quindío, negándose siempre a aspirar a un cargo de elección popular como muchos amigos le han insistido, pues su pasión sigue siendo el periodismo, en el cual de manera independiente sigue activo.

Aunque ya hace algunos años se retiró de su profesión, su pasión por el periodismo nunca ha claudicado. De hecho en su etapa de jubilación fundó su propio portal web “siempreperiodista.com” en donde por un buen tiempo consignó las líneas del periodismo que más le gusta hacer. El periodismo de opinión.

Directo y transparente en sus opiniones, Jorge Eliécer Orozco ha hecho que su nombre sea de respeto y admiración dentro del periodismo colombiano, actividad que comenzó desde muy temprana edad en su querida Armenia, sin imaginarse el caudal de logros que alcanzaría en su fructífera carrera.

En esta breve charla, el eminente hombre de medios nos cuenta algunos aspectos de su brillante carrera periodística en la que laboriosamente sembró por más de cuatro décadas la cosecha que hoy recibe con los frutos más que merecidos.

G.P.: ¿Cómo llegó a vincularse a los medios de comunicación?

J.O.: Llegué porque tenía que llegar, porque nací para hacer radio y cuando apenas pasaba por mis 16 años siendo estudiante, me hice útil en la Voz del Comercio de Armenia a través de un programa sabatino dedicado a la Farándula en asocio de un gran operador, sonidista y productor, el flaco Evelio Ocampo. Fue Mery Villegas Villa, Gerente de la emisora y después su propietario don Leonel Herrera Castaño, quienes me acogieron en su empresa, permitiéndome hacer lo que más me gustaba. Bueno, también cantaba y lo hice muchas veces en el amplio radio teatro que tenía la emisora de la calle 19 de Armenia por donde pasaron figuras del mundo de la canción en la década de los años 60s. Ese fue el inicio; después, entre 1.963 y el 64  se asociaron tres quindianos, un médico, un cafetero y un militar y  fundaron en Caicedonia Valle la emisora ARMONÍAS NORTEVALLECAUCANAS y me llevaron a trabajar como director de la nueva estación radial. Todavía se vivía la violencia fratricida que causó la confrontación de los partidos Liberal y Conservador en Colombia después del 9 de abril de 1.948 y que se prolongó hasta el gobierno del Presidente Guillermo León Valencia y  me tocó vivir la última fase de esa violencia en esa población. Así fue como llegué a vincularme al radioperidismo en la región.

G.P.: ¿Mencionaría a alguien en especial que le haya apoyado en sus inicios para ejercer el periodismo?

J.O.: No tanto como a prestarme ayuda para ejercer el periodismo, pero sí fue la persona que me dijo "Usted puede, váyase a Caicedonia y comience por ser director en pequeño para que pueda llegar más arriba”,  me dijo el periodista radial Arcesio Chica Suárez.

G.P.: ¿A quienes considera maestros en su carrera en los medios?

J.O.: De periodismo en radio. Hombre, no tengo la menor duda, lo fueron y lo siguen siendo aún, Orlando Cadavid Correa, Fabio Rincón y Antonio Pardo García. Pardo es punto aparte. Qué maestro del periodismo radial. Ellos fueron mis maestros y por supuesto Juan Gossaín, un ejemplo como trabajador. Juan más que maestro fue paradigma durante todo el tiempo que me tocó compartir con él. Fui por más de  20 años Gerente Regional  y Director de Radio Sucesos en el Quindío y de Gossaín afirmo que es grandioso periodista, y excelente director de la mesa de trabajo en Bogotá, pero muy regular como Director Nacional por su arrogancia. Juan aparentó un poder superior al que realmente tuvo en RCN, pero sin duda, grande entre los grandes del país, como periodista. Y en cuanto a Televisión tengo que decir que las primeras puntadas las di bajo la dirección de los Daríos, Darío Silva y Darío Restrepo. Fueron mis jefes en el primer noticiero de televisión para el que trabajé, NOTICOLOR o lambicolor. Recuerdo que éramos corresponsales, Gossaín en Barranquilla,  María Inés Pantoja en Cali y yo en el Eje Cafetero. Después tuve por jefe a Andrés Pastrana director de T.V.Hoypero realmente maestros en el medio no los tuve. Otra cosa es la admiración que he sentido por mucha gente buena de la televisión. Y otra vez, más del pasado que de ahora.

G.P.: ¿Qué personaje de los medios admira?

J.O.: Si se refiere a los de ayer con vigencia, me parece admirable la carrera de Yamid  Amat. Yamid persevera, es inteligente. Admiro mucho a Darío Restrepo. Digamos que hay gente joven y otra no tanto que está cultivándose y que puede llegar a ser paradigma, pero no por conservador o anticuado, creo que los mejores hasta ahora, hacen parte de la historia, de la mejor historia de la radio e inclusive de la televisión y de la prensa escrita.  El grupo periodístico de la Revista Semana me gusta todo, son admirables. Me gustan Maria Elvira Samper, María Jiménez Duzán, Daniel Coronel, Salud Hernández me parece una vieja berraca. Hay un poco de mujeres admirables en todos los medios y jóvenes que seguramente van a ir lejos.

G.P.: ¿Deberían existir más canales de televisión en Colombia?

J.O.: Mejor sería que se mejorara a los actuales antes de avanzar en mediocridad.

G.P.: ¿Cuál de los tres medios es más exigente la prensa escrita, televisión o el medio radial? 

J.O.: Cada uno de los tres medios tiene sus particulares exigencias. El periodista debe ser ético, responsable y profesional, en los tres. Inclusive se debiera ser en las páginas Web que ahora tienen Raimundo y todo el mundo.

G.P.: ¿Quién cree pueda ser la figura del futuro en el periodismo de Colombia?

 J.O.: Me parece arriesgado decirlo,  porque depende de muchas cosas. Uno nuevo bueno de ahora puede convertirse en un petardo mañana. Lo importante es que quienes están en ciernes se autocontrolen; que no se crean dioses. Hay mucho petulante nuevo, con un defecto gravísimo y es que quieren comenzar por donde han terminado muchos de los grandes y eso no puede ser así. Hay que hacer carrera.

G.P.: ¿En cuál de las tres áreas del periodismo se ha sentido más a gusto?

J.O.: Tengo que decir que las tres líneas del periodismo han sido para mí gratificantes. He sido director de Radio, de programas de televisión y director y columnista del diario La Crónica del Quindío, además de corresponsal de diarios como EL TIEMPO, El PAÍS de Cali, El Siglo, columnista y corresponsal de la Patria, entre otros. Eso sí, le recalco que lo más apasionante ha sido la radio, pero la que ya no se hace desafortunadamente.

G.P.: ¿Cree necesaria la democratización de los medios de comunicación en Colombia?

J.O.: Claro que lo es, si de hacer democrática la sociedad o de avanzar en democracia. Pero si se entiende por democratización abrirle paso a las bestias para mal  educar al pueblo, no la creo tan necesaria.

G.P.: ¿Cumple la radio colombiana una función social?

J.O.: Cuando a sus directivas les da la gana, pero a veces pasan y pasan los días y no lo hacen, es decir, no pasa lo que en los tiempos de la radio  cívica, educadora y cultural.

G.P.: ¿Es mejor la televisión de hoy que la de antes? 

J.O.: Hoy hay más tecnología que antes, pero en el pasado era mayor la creatividad. Para hacer televisión se exigía talento y plata, hoy en numerosos casos, se necesita rosca, politiquería y pinta, que entre otras cosas no dura mucho, porque a todos se nos va al carajo.

G.P.: ¿Cuál es su programa de televisión favorito?

J.O.: No veo con ganas sino los noticieros, aunque discrepo de sus formatos, porque finalmente cercenaron la creatividad de reporteros y corresponsales y con especial atención, veo el noticiero CM&, probablemente porque lo haga Yamid, y porque obviamente es un gran noticiero.

G.P.: ¿Usted que fue Director Nacional de Radio Sucesos RCN, por qué regresó a su tierra natal?

J.O.: En primer lugar porque como dice la canción: “todos vuelven a la tierra en que nacieron” y lo segundo porque en su momento se me presentó con la misma empresa una oportunidad halagadora, ser Gerente Regional de la cadena y simultáneamente Director de Noticias.  Ante esa experiencia de casi 25 años haciéndolo, vivo eternamente agradecido con Carlos Julio Ardila Gaviria, Ricardo Londoño Londoño, Jairo Tobón de la Roche (q.e.p.d) y Fernando Molina Soto. De Molina, compañero a partir de su ingreso a la pequeña estructura de ventas que tenía la cadena hasta cuando él llegó, me he considerado honrosamente amigo. Los recuerdo con cariño a todos, pero estimo profundamente a Fernando.

G.P.: ¿Cree que la radio informativa de Colombia es la mejor de habla hispana cómo algunos sostienen?

J.O.: Probablemente sí. En Colombia ha habido gran talento radial, superior al de muchos países del hemisferio.

G.P.: ¿Qué le falta a la radio de hoy?

J.O.: Alma, corazón y vida.

J.O.: G.P.: ¿Qué está aportando en cultura nuestra radio?

Muy poco. La radio tiene hoy día un montón de filipichines haciendo las veces de directores que resultan un éxito comercial, pero no más.  “De aquello, nada”.

G.P.: ¿Qué escucha particularmente en radio?

Las básicas de RCN y Caracol. Escucho a Radio Nacional y la emisora cultural de la Universidad del Quindío en Armenia cuando no está en horarios en los que participan petardos radiales.

G.P.: ¿Qué opina de la labor que cumplen las emisoras comunitarias?

Hermano por Dios, qué fiasco. En mi departamento todas tienen dueño y venden cuñas, compiten con la radio comercial, hacen política, tienen dueño en algunos casos como ocurre con la comunitaria de CIRCASIA QUINDIOdesde hace muchos años. Si cumplieran sus objetivos, si se hiciera en ellas programación para construir comunidad y estimular su desarrollo integral, serían muy importantes. Pero como se programan tienen muy poca importancia.

Y aunque no me preguntaron por las voces de la radio, tengo que decir que las del pasado fueron las mejores. Ahora no se exige bonita voz, ni registro fonético. Hoy entre más se grite, mejor y peor para la pobre audiencia. Por eso hoy nadie puede abrogarse sintonía avasalladora. Hoy todos tienen pedacitos de audiencia y pare de contar. Juan Harvey Caicedo, Alberto Piedrahíta. Juan CaballeroFabio Becerra Ruíz, Heliodoro Otero, Julián Ospina, Eduardo Aponte Rodríguez,  Eucario Bermúdez, Hernán Castrillón, Juan Caballero,  Otto Greiffestein,  tantas voces superiores que por la radio se escuchaban como voces de verdad. Los deportivos del pasado fueron los mejores del mundo y nunca se autodenominaron como tal.

G.P.: ¿Cuál considera ha sido su mayor satisfacción profesional? 

Tengo muchas, 39 años, 11 meses y cuatro días en RCN fueron suficiente tiempo para vivir enormes satisfacciones. Una inolvidable, la de haber sido Director Nacional de Radio Sucesos RCN por voluntad de los señores Carlos Ardila Lulle y Carlos Upegui Zapata por ese entonces presidente de la organización empresarial.

En la foto: Alberto Piedrahíta, Jorge Eliécer Orozco y Juan Harvey Caicedo.

 

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