Sáb, 08/25/2018 - 09:28

Prensa libre y responsable: los periodistas no son el enemigo

Por: Daniela Lasovska.

Una encuesta sobre la prensa libre y responsable en Estados Unidos indica que los periodistas no son el enemigo del pueblo. John Adams afirmó que la libertad de la prensa es esencial para la seguridad de la libertad. Sin embargo la política del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, está enfocada en atacar a la prensa libre. Los periodistas están clasificados como “el enemigo de la gente”. Este implacable asalto a la prensa libre tiene consecuencias peligrosas.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, parece no estar de acuerdo con los resultados de la encuesta que indica que la prensa no es el enemigo del pueblo y atacó a los medios de comunicación después de la publicación de editoriales en todo el país que propugnaban el valor de la prensa libre.

Trump dijo que The Boston Globe estaba “en connivencia” con otros periódicos para liderar el esfuerzo editorial.

La política del presidente de los Estados Unidos está enfocada en atacar a la prensa libre. Los periodistas están clasificados como “el enemigo de la gente”. Este implacable asalto a la prensa libre tiene consecuencias peligrosas.

En uno de sus tuits, Trump escribió que estaba a favor de la “verdadera libertad de la prensa”, pero repitió las acusaciones de que la mayoría de las noticias que producía eran falsas o impulsaban una agenda política particular. También llamó a los “medios de comunicación falsos” el “partido de la oposición”.

Estos son los tuits al respecto.

El presidente ha llamado a la prensa el enemigo del pueblo y ha reunido a sus partidarios para hablar en contra de los medios de comunicación.

Encuesta sobre prensa libre y responsable

The Boston Globe pidió a los comités editoriales en los Estados Unidos, liberales y conservadores, grandes y pequeños, ayudar a abordar esta amenaza fundamental con sus propias palabras.

Cómo ven los estadounidenses la prensa libre y responsable

Una encuesta de Ipsos investigó cómo los estadounidenses ven a los medios de comunicación.

Reemplazar la prensa libre y responsable con un medio estatal siempre ha sido una prioridad para cualquier régimen corrupto que se apodere de un país. El presidente de los Estados Unidos ha creado un mantra de que los medios que no apoyan flagrantemente las políticas de la administración actual de Estados Unidos son el “enemigo del pueblo”.

Durante más de dos siglos, este principio fundamental estadounidense ha protegido a los periodistas en el país y ha servido como modelo para las naciones libres en el exterior. Hoy, los periodistas pueden ser tratados como un enemigo doméstico.

La prensa libra y responsable es necesaria para una sociedad que no confía en los líderes, desde la junta de planificación local hasta la Casa Blanca, y no es una coincidencia que el presidente Trump, cuyos asuntos financieros son turbios y cuyo sospechoso patrón de comportamiento haya provocado que su propio Departamento de Justicia designe a un abogado independiente para investigarlo, haya intentado con todas sus fuerzas intimidar a los periodistas que prestan un escrutinio independiente.

Hubo una vez un acuerdo amplio, bipartidista e intergeneracional en los Estados Unidos en el que la prensa desempeñó este importante papel. No obstante, esa visión ya no es compartida por muchos estadounidenses. Que los medios de comunicación son el enemigo del pueblo estadounidense, es un sentimiento respaldado por el 48% de los republicanos encuestados este mes por Ipsos. Esa encuesta no es un caso atípico. Otra encuesta encontró que el 51% de los republicanos considera a la prensa el enemigo de la gente en vez de verla como una parte importante de la democracia.

Más de una cuarta parte de los estadounidenses cree que el presidente debería tener la autoridad para terminar con las cadenas de noticias que participan en el mal comportamiento, incluido el 43% de los republicanos. El 13% de los encuestados pensó que el presidente Trump debería cerrar las principales agencias de noticias, como CNNThe Washington Post y The New York Times.

Trump no puede prohibir a la prensa libre y responsable hacer su trabajo, pero incitar a sus seguidores en este sentido es el modo en que operan los autoritarios del siglo XXI como Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan. No se necesita una censura formal para estrangular un suministro de información.

Los apologistas de Trump insisten en que se está refiriendo solo a la cobertura parcial, en lugar de a la cuarta propiedad. Sin embargo, las propias palabras del presidente y su larga trayectoria muestran una y otra vez cuán profundamente cínico y deshonesto es este argumento.

Thomas Jefferson dijo que nuestra libertad depende de la libertad de la prensa, y eso no puede limitarse sin perderse.

Resultados de la encuesta

Los políticos estadounidenses de todas partes se han quejado de los medios de comunicación, y tratan de convencer a los árbitros argumentando que las noticias son tendenciosas contra su tribu. Pero siempre hubo respeto por la prensa como institución. Ronald Reagan proclamó que la tradición de libertad de prensa como parte vital de la democracia era tan importante como siempre.

La prensa libre y responsable debía servir a los gobernados, no a los gobernadores, escribió el juez de la Corte Suprema Hugo Black en 1971. Ojalá siguiera siendo así. Actualmente, los únicos medios que el movimiento de Trump acepta como legítimos son aquellos que incuestionablemente abogan por su líder.

En los primeros 558 días de su presidencia, Trump realizó 4 mil 229 reclamos falsos o engañosos, según una lista compilada por The Washington Post. Lamentablemente, entre los seguidores de Trump, solo el 17% piensa que la administración hace afirmaciones falsas regularmente.

La grandeza de Estados Unidos depende del papel de una prensa libre y responsable para decir la verdad a los poderosos. Etiquetar a la prensa como “el enemigo del pueblo” es tan antiamericano como peligroso para el pacto cívico que se ha compartido durante más de dos siglos.

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Insistir en que las verdades que no le gustan al presidente son “noticias falsas” es peligroso para la democracia y llamar a los periodistas el “enemigo del pueblo” es igual de riesgoso, escribió The New York Times.

¿Cuál es tu opinión sobre la prensa libre y responsable? ¿Consideras que la prensa de tu país lo es? Te leemos en los comentarios.

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