Lun, 09/24/2018 - 09:35
Foto: ONU/Manuel Elias.

Una latinoamericana en el cargo de presidenta de la Asamblea General de la ONU

Con información de Naciones Unidas.

María Fernanda Espinosa Garcés es la primera mujer de la región de América Latina y el Caribe en ser elegida presidenta de la Asamblea General en las siete décadas desde la creación de las Naciones Unidas. Ha pasado más de una década desde que una mujer ocupó la presidencia de la Asamblea General. La diplomática ecuatoriana llega a la 73ª sesión de este órgano de la ONU a representar a las latinoamericanas y todas las mujeres del mundo, y a llevar adelante siete prioridades entre las que se encuentran la igualdad de género, la migración y la acción ambiental.

María Fernanda Espinosa asume su cargo como presidenta de la Asamblea General.

“Es un privilegio, es un honor, pero también es un gran reto porque nosotras las mujeres siempre tenemos que demostrar doblemente que somos capaces. Hay grandes expectativas sobre nuestra capacidad de ejercer liderazgo de manera distinta, de transformar el mundo, de subsanar los problemas de la humanidad. Por lo tanto, el compromiso, el trabajo, deben ser doblemente potentes”, expresó la excanciller de Ecuador durante una entrevista con Noticias ONU.

El tema que guiará el trabajo del periodo 73º de sesiones de la Asamblea General es 'Construir unas Naciones Unidas que sean relevantes para todas las personas'.

Espinosa cuenta con más de 20 años de experiencia en negociaciones internacionales. Ha sido ministra de Relaciones Exteriores del Ecuador en dos ocasiones, ministra de Defensa Nacional y ministra coordinadora de Patrimonio Cultural y Natural.  Además, también fue la primera embajadora del Ecuador ante la ONU en Nueva York.

La nueva presidenta de la Asamblea General busca invertir toda esa experiencia este año para fortalecer el trabajo y la efectividad de las Naciones Unidas.

“El tema que guiará el trabajo del periodo 73º de sesiones de la Asamblea General es 'Construir unas Naciones Unidas que sean relevantes para todas las personas ', y eso creo que es muy importante porque se trata de acercar las Naciones Unidas a la gente y acercar a la gente a las Naciones Unidas”, explica.

Espinosa resalta la importancia de reafirmar el liderazgo global y la responsabilidad colectiva para abordar y resolver los grandes desafíos de la humanidad, como los temas del desarme, cambio climático, migración y refugio, desastres naturales, así como los grandes retos macroeconómicos para implementar la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

En la imagen: Miroslav Lajčák entrega el martillo de presidente de la Asamblea General a su sucesora Maria Fernanda Espinosa. ONU/Manuel Elias.

Las siete prioridades de la Asamblea General

“Hemos dicho que hay siete prioridades para esta sesión. Siete prioridades porque los problemas de la paz mundial, el sufrimiento de los refugiados, las mujeres y las niñas como víctimas de conflictos armados y conflictos violentos no se detienen el viernes, son siete prioridades para trabajar los siete días a la semana por el bienestar de la gente”, explica la presidenta.

1. Trabajo decente

El trabajo decente y el crecimiento económico, que representan el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 8, cuyo progreso será evaluado este año en el Foro Político de Alto Nivel, serán una de las prioridades de la Asamblea General.

“Este año, la Organización Internacional del Trabajo cumple 100 años y estaremos trabajando con la agencia para poner sobre la mesa y el tapete, el derecho de las personas a un trabajo decente y la relación entre el mercado laboral y el crecimiento económico que son temas muy importantes”, explica Espinosa.

2. Derechos de las personas con discapacidad

Se pondrán de manifiesto los desafíos del acceso al empleo, la salud y los espacios públicos que enfrentan las personas con discapacidad, para fortalecer el compromiso político y social con sus derechos.

Queremos universalizar la convención de las personas con discapacidad, trabajaremos con los Estados miembros para que la firmen y se comprometan con sus derechos”.

3. Acción ambiental

María Fernanda Espinosa explica que se trabajará en dos temas ambientales: “El primer tema, los tres años después del Acuerdo de París, pero con un foco especial en los medios de implementación, en los mecanismos de financiamiento, en el fortalecimiento de las capacidades de los estados para emprender sus acciones de mitigación y adaptación y también en las tecnologías bajas en carbono”, dice.

También se llevará a cabo una gran campaña mundial contra los plásticos de un solo uso. Para la presidenta, la sociedad y la opinión pública están listas para hacer un esfuerzo colectivo para eliminarlos.  “Es el momento para tomar esa decisión tan importante”, recalca.

4. Migrantes y refugiados

El Pacto Mundial para una Migración Regular, Segura y Ordenada se finalizará en Marrakech, Marruecos en diciembre. “Esperamos que sea un mensaje político fuerte de los líderes del mundo en favor de una migración basada en los derechos de las personas”, asegura Espinosa.

5. Equidad de género

Como una de cuatro mujeres presidentas de la Asamblea General en la historia de la ONU, la diplomática ecuatoriana tiene claro que tiene una responsabilidad y lleva la bandera de la lucha por los derechos de las mujeres. “Trabajaremos en el rol de las mujeres como actoras determinantes en el cumplimiento de la Agenda 2030 pero también en los temas de su empoderamiento económico”.

La Asamblea espera aumentar su compromiso especialmente con las niñas y adolescentes que son víctimas de la violencia y el conflicto.

6. Juventud, paz y seguridad

El órgano de la ONU trabajará específicamente en la prevención, la paz sostenible y en los jóvenes. “Las oportunidades laborales y la participación política como el mecanismo disuasivo más importante para evitar que los jóvenes se vean envueltos en actividades por ejemplo de extremismo violento”, explica.

7. Reforma de la ONU

Este tema tal vez no haga titulares, pero es muy importante revitalizar el sistema de las Naciones Unidas”, asegura Espinosa. La Asamblea General estará trabajando en la reforma administrativa, de paz y seguridad y en el sistema de desarrollo de la ONU, para que la Organización pueda ser más eficiente en su capacidad.

¿Y América Latina?

María Fernanda Espinosa nos explica que la agenda de la Asamblea General es un plan acordado por todos los países del mundo.

“El rol del presidente es cumplir los mandatos que ya tiene, priorizar algunos temas que son los siete temas de los que hemos hablado y darles fuerza en medio de los 50 mandatos y de los 15 eventos de alto nivel, conferencias ministeriales y cumbres presidenciales que ya tiene la Asamblea”, asegura.

Para la presidenta, la mitigación y adaptación al cambio climático, el Pacto Mundial de Migración, y todas las prioridades de este año, son transversales y de gran importancia para la región de América Latina y el Caribe.

“Los temas que requieran una respuesta urgente de la Asamblea General, que sean solicitados por los Estados miembros serán obviamente escuchados, abordados y tratados cuando esto sea necesario”, expresa.

Cuando María Fernanda Espinosa fue elegida en junio como la próxima presidenta de la Asamblea General, dedicó su victoria a todas las mujeres en el mundo que están participando en la política y que se enfrentan a ataques mediáticos impulsados por el “machismo” y la discriminación.

En ese mismo discurso ella destacó la importancia de ser una líder con las puertas abiertas y una mediadora.

“No solo se trata de liderar, sino también de ser un puente para el consenso, un creador de diálogo, un agente honesto para que los estados miembros tomen decisiones a favor de la entrega de los tres pilares de la organización y la carta: la paz y el pilar de la seguridad, el pilar del desarrollo y el pilar de los derechos humanos. Ahora tenemos un paraguas maravilloso, que es la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, dice.

Además, Espinosa está comprometida en acercar las Naciones Unidas a la gente.

“Que cuando se le pregunte a la gente qué son las Naciones Unidas puedan ir más allá del logo y que puedan decir sí, las Naciones Unidas trabajaron e hicieron que yo viva mejor. Que yo viva en una sociedad más pacífica, que tenga que comer, que tenga un lugar para vivir, que tenga el afecto que necesito, que mi familia tenga el afecto que necesita para continuar. Yo creo que ahí habremos logrado algo. Ser recordados como una organización transparente, eficiente, con capacidad de reaccionar y responder a los grandes desafíos que tiene ahora la humanidad”, dice.

La presidenta asegura que se trata de construir sociedades más pacíficas, más sostenibles y más equitativas por el bien de todos y todas.

Una poetisa diplomática

Además de toda su experiencia política y diplomática, María Fernanda Espinosa es una poetisa reconocida en Latinoamérica. En el año 1990, obtuvo el Premio Nacional de Poesía en Ecuador, ha publicado varios poemarios y sus obras han formado parte de antologías internacionales.

En la política y en la poesía se trata de dignificar el valor de las palabras, así es que yo creo que le haría muy bien a la política un poco más de poesía.

“Siempre he dicho que la poesía es una suerte de dignificación de la palabra y la política es sobre la capacidad de diálogo. En la política y en la poesía se trata de dignificar el valor de las palabras, así es que yo creo que le haría muy bien a la política un poco más de poesía”.

La presidenta espera poner en práctica todas sus habilidades, incluida la artística, para representar la misión de las Naciones Unidas, y seguir luchando por el desarrollo sostenible, la migración, los derechos de los indígenas y el medio ambiente.

“De alguna manera siento que debo la voz de aquellas mujeres que todavía no tienen voz, que llevo también la voz de las mujeres de América Latina, y que tengo una responsabilidad que se deposita en mis hombros, pero también en mi corazón y en mi cabeza, para hacer mi trabajo y hacerlo muy bien”.

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