Mar, 08/07/2018 - 08:55
Foto: Colprensa

¡Bienvenidos Presidente y Vice! ¡Repitan esas senas de elecciones!

*Echar senas: expresión utilizada en juegos de azar/ referencia a sacar doble 6 jugando dados.

Este pueblo colombiano, amante del jolgorio y del juego, de las mujeres y de las bebidas espirituosas según sea su estrato, importadas o hechas con purísima caña o ese fortísimo guarapo de panela y que siempre está listo a tomar partido con o sin razón, justa o injustamente, les dan la bienvenida a usted, Iván, como Presidente número 60 de esta Patria y a Martha Lucía como Vicepresidenta dispuesta a hacer valer a la mujer colombiana que aún seguía mendigando puestos en los gobiernos que les antecedieron.

¡A mandar se dijo! Ya con las debidas credenciales, solo tienen que posesionarse. Y de ahí en adelante mostrárseles a sus gobernados, solucionando los problemas como trato de hacerlo yo y conmigo otros 45 millones de habitantes, con premios de Baloto, loterías extraordinarias, loterías extranjeras y con apuestas virtuales de todos los deportes. Ahí está el dinero que puede salvar a la Nación y hacer más próspera nuestra economía. Y, señor Presidente Iván, la inversión es la mínima.

Con Revancha y sin Revancha, no en la política sino en el baloto, el valor altera muy poco la canasta familiar. Y no envicia aunque dicen que se puede llegar a ser ludópata si se hace de manera irresponsable. Advertido.

No permitan Iván y Marta (perdonen la confianza pero en los casinos y en la hípica nos tuteamos hasta con Chava de Inglaterra) que esta vez, como fue antes, se diluciden los problemas según sea la untura que llegue a las encallecidas manos de unos y las femeninamente cuidadas de otros para poder ejercitar la prestidigitación, no con naipes como los hacen los magos, sino con billetes de banco. Usted, Presidente Iván, que alguna vez practicó al lado de Gustavo Lorgia y de otros grandes expertos en la reina de las artes, maestros en toda la acepción de la palabra, sabe que esas manipulaciones pueden poner en peligro la vida del artífice.

Recordamos que las promesas políticas, y a veces las de amor, se hicieron para incumplirlas, lo cual puede que no ocurra con Su Señoría y su Vicepresidenta acompañante, si tomamos en cuenta ese mensaje en que dijo: “Doy gracias a Dios y al pueblo colombiano por permitirme ocupar el solio de Bolívar como el Presidente Nº 60 de esta gran República de Colombia. Recibo esta distinción con humildad y con profundo amor por esta Patria”.

¡Que así sea! Que Dios y la Patria con sus 45, 46 ó 47 millones de habitantes los premien al acabar el mandato y que sus gestiones cambien la suerte de los niños y niñas que la fortuna les es esquiva aún para ganarse un plato de comida. Mago amigo. ¡Echen de nuevo senas como en la consulta y en las elecciones!

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