Jue, 07/26/2018 - 08:13
Foto: El Espectador

¿Está cayendo Álvaro Uribe Vélez?

A principios de esta semana, el expresidente Álvaro Uribe Vélez dio a conocer una decisión importante: su renuncia a su curul en el Senado de la República. Esta determinación fue motivada por un supuesto “impedimento moral” para desarrollar su trabajo como legislador, y al mismo tiempo, ocuparse de la defensa en el caso que la Corte Suprema de Justicia adelanta en su contra. La renuncia de Uribe se produjo como una reacción casi instantánea al llamado a indagatoria que esa entidad le hizo por los delitos de manipulación de testigos, fraude procesal y obstrucción a la justicia.

Varios periodistas en Colombia han ofrecido información para comprender lo que viene sucediendo en torno a Uribe. Por ejemplo, el periodista Daniel Coronell ha publicado sus investigaciones sobre el incidente de manipulación de testigos en columnas de la Revista Semana. Desde principios de este año, el periodista ha estado informando que la Corte Suprema de Justicia tenía en su poder documentos, grabaciones e interceptaciones que indicaban la presunta participación de Uribe en los delitos que se le atribuyen. Gracias a la labor de Coronell y de otros periodistas es bien conocido, ahora, el actuar de Uribe.

Los actos de Uribe también han sido reportados por diversos medios de comunicación en el extranjero. Incluso, ahora es posible nombrar con exactitud lo que en Colombia los medios, los expertos y los políticos no han podido decir, sea por miedo o por complicidad: Uribe, expresidente del país, está siendo investigado por delitos que atañen al paramilitarismo y que corroborarían sus nexos con este. Se trata de una verdad no oficial que está presente entre muchos colombianos, pero que ahora empieza a tomar fuerza por la influencia de algunas instituciones y periodistas que han asumido la batalla por la justicia.

Al día de hoy nos seguimos interrogando sobre las consecuencias de la renuncia de Uribe. Sin duda, esta decisión tiene alcances judiciales y políticos. En el terreno judicial, Uribe está tratando de desligarse de su fuero como congresista, de modo que la investigación sea adelantada por la Fiscalía. Esto puede ser interpretado como una estrategia para evadir y dilatar decisiones que conduzcan a una medida de aseguramiento, y eventualmente, a una condena. Por otra parte, envía el mensaje de que la Corte Suprema de Justicia es una institución politizada y no competente para juzgarlo. Así, Uribe tiende un mando de duda sobre la operación de la Corte, desestima sus acciones y promueve la desconfianza hacia la institución.

La estrategia empleada por Uribe fue respaldada tímidamente por Iván Duque a través de su comunicado. En este, el Presidente electo expresó su respeto por las instituciones. No obstante, al manifestar su solidaridad hacia el expresidente y decir que “la honestidad de este prevalecerá”, surge una pregunta: ¿gobernará para el país o para defender a Uribe?, ¿gobernará para los colombianos o para los intereses particulares del uribismo?

Con el ascenso de Iván Duque a la Presidencia el uribismo ciertamente se fortaleció. De igual manera, lo hicieron las bancadas del Centro Democrático en el Congreso y sus aliados. Sin embargo, resulta paradójico que dicho robustecimiento se dé al mismo tiempo que se pone en duda la rectitud del líder natural de ese sector político. ¿Está cayendo Álvaro Uribe Vélez? Pienso que en este momento de la coyuntura se están dando muchos giros, rupturas y transformaciones, para bien y para mal. Si bien, la violencia, la desigualdad y la injusticia se están recrudeciendo, el que una corte judicial haya tocado a Uribe -con pruebas- es un avance. Uribe no caerá fácilmente, pero que esto haya sucedido significa que hay instituciones que operan efectivamente. Solo tenemos que estar atentos a los acontecimientos y seguir demandando justicia.

Vivian Martínez Díaz

@VivianMartDiaz

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