Dom, 05/13/2018 - 05:26
Fotografía tomada de la página blogenblancoynegro.blogspot.de

Jayder Iván Parrado, trece años y se aburrió de vivir

Es usual que al menos cada semana nos sorprenda una historia desgarradora de un niño o una niña en Colombia. El fin de semana pasado Jayder Iván Parrado de trece años de edad se aburrió de vivir. Su historia es la de muchos niños y niñas en el abandono, de millares de infantes que jamás conocieron a su padre y que han quedado al cuidado de una madre que se debe multiplicar en horas de trabajo para poder dividir dignamente un pedazo de pan. La mamá de Jayder perdió la batalla contra una neumonía intentando sortear sin éxito el clima de Bogotá en arduas jornadas de trabajo. Murió hace cinco años y Jayder se quedó solo.

Según contó Vanessa Hernández, la activista que dio a conocer esta historia a los medios de comunicación, Jayder quedó al amparo de sus tíos, que lejos de brindarle cuidado y amor, lo volvieron un esclavo al que castigaban con vejámenes insufribles para un niño de tan corta edad. Jayder tenía que sufragar sus gastos vendiendo dulces y cuando no lograba vender, sus familiares lo amarraban y lo dejaban sin comer. Tres veces estuvo el pequeño Jayder en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y tres veces regresó a donde sus tíos a seguir viviendo el infierno que le ofrecían.

Su vida se sumió en la tristeza del desamor y su esperanza se redujo a volver a ver a su mamá, lo que solo podría hacer intentando llegar al lugar en donde estaba. Y lo hizo. El fin de semana pasado Jayder se ahorcó.

Jayder se despidió de sus compañeritos del colegio e incluso le mostró a su mejor amiga las cuerdas y sábanas de donde se iba a colgar. Jayder fue dejando rastros de su tristeza y a nadie pareció importarle. Ni a las personas a cargo del colegio en donde estudiaba ni a las personas del Bienestar Familiar que lo devolvieron a sus verdugos tres veces. Despedirse de sus amigos era un grito desesperado para que supieran que iba en serio. Aun así, ninguna mano lo detuvo, nadie lo ayudó. Llamar a la muerte de Jayder “suicidio” es la forma más miserable de justificar a una sociedad que confabula entre la indiferencia y la crueldad para matar a sus niños y niñas de tristeza.

Hace poco menos de seis años, en septiembre de 2012, en la población de Mariquita - Tolima, una niña de catorce años sacó un revólver calibre 38 al frente de sus compañeros del colegio e hizo un tiro al aire. Cuando llamó la atención de los presentes, se disparó en el estómago. Se llamaba Brigite Lorena González. Vivía con sus tías y dejó una carta para despedirse. Lo recuerdo porque en esa época yo vivía en Ibagué y la noticia tomó revuelo en el Departamento. Brigite también dejó rastros de tristeza que nadie notó. O que nadie quiso notar.

Estos hechos invitan a hacer una reflexión profunda sobre el trato que Colombia como sociedad le está dando a sus niños y niñas y hacia dónde les está llevando. El caso de Yuliana Samboní en diciembre de 2016 se volvió icónico por la crueldad y el contexto del crimen, como si hubiéramos tocado fondo. Pero en abril de 2017 la menor Sara Yolima Salazar era dejada en un hospital de Armero Guayabal por la cuidadora asignada por el Bienestar Familiar diciendo que había tenido un accidente. La niña falleció y los médicos descubrieron que la pequeña Sara de tres años no solo había sido maltratada, sino que además había sido abusada sexualmente. Hace solo un par de semanas otra niña de tres años fue abandonada en una clínica en el sur de Bogotá con quemaduras, fracturas y también abusada. Su estado es crítico. Los casos de ataques y crímenes contra los niños y niñas en Colombia son innumerables y sin límites de crueldad. Eso solo puede ser síntoma de una sociedad enferma.

La infancia es el futuro de cualquier sociedad, la esperanza del cambio reposa en sus sonrisas y condenarlos a las lágrimas o a la muerte es condenar a la sociedad misma. Un país que se precia de ser pluricultural y multiétnico, deja morir de desnutrición a sus niños indígenas en la Guajira. El dinero para la alimentación de los niños y las niñas más pobres se pierde en los bolsillos de los políticos corruptos que se roban los recursos de los programas de alimentación escolar en complicidad con las directivas de las instituciones educativas. (Ver vídeo al final de la nota).

Y como si robarles la comida no fuera suficiente, el pasado mes de abril capturaron a cuatro personas en Valledupar por falsificar el medicamento Survanta, que sirve para superar problemas de respiración para bebés recién nacidos. Al parecer 16 bebés fallecieron por haberles dado el medicamento adulterado (Vea acá la noticia: http://caracol.com.co/radio/2018/04/05/judicial/1522879745_048991.html).

¿Cuánta maldad puede caber en una sociedad que se roba el dinero de la alimentación de sus niños y que le suministra medicamentos adulterados a sus recién nacidos? Porque los más optimistas podrán decir que son solo unas manzanas podridas de un país que esencialmente tiene gente buena. No lo creo. Yo creo que una sociedad buena, que no está enferma, reacciona enérgicamente contra estos hechos y exige acciones contundentes del Estado para que no se vuelvan a repetir. Pero no, los atropellos en contra de los niños y las niñas siguen sucediendo día a día sin descanso, no solo con el maltrato y el abuso individual que los lleva a la muerte sino con estos crímenes de cuello blanco que privan a los niños de sus alimentos y de sus medicinas.

Los ciudadanos también deben prender sus sensores para detectar la tristeza de los niños a tiempo, antes de que pierdan el amor por la vida y se vayan del mundo por su propia mano como Jayder o Brigite. Detectar la tristeza de un niño o una niña no requiere un esfuerzo mayúsculo. Esa tristeza es perceptible a la distancia porque no hay nada más triste en el universo que un niño o una niña triste.

Por eso la sociedad colombiana, si quiere tener futuro, debe rodear con decisión a su niñez y protegerla, hacer valer sus derechos y repudiar cualquier atentado contra su integridad. Los niños no votan y por eso están por fuera del radar de los políticos. Al debate presidencial que citaron para escuchar sus inquietudes solo fue un candidato. Por eso es la misma ciudadanía la que debe ponerse en la tarea denodada de proteger a los infantes y hacer valer sus derechos y, sobre todo, para aprender a leer su tristeza. Jayder Iván se zafó de una sociedad que lo maltrató hasta los límites de la cordura. Perdiendo a su mamá perdió la única protección y el único afecto que tenía en el mundo. Por eso se fue a buscar ese afecto en donde él creía que estaba. Una sociedad tan pendiente de su futuro no puede darle ese trato a sus niños y niñas. Con un pasado conflictivo y un presente complicado, como colombianos, no podemos hacer de nuestro futuro nuestra mayor vergüenza. Si queremos tener esperanza, algo de esperanza, debemos empezar por proteger a toda costa nuestra niñez.

Gracias a Vanessa Hernández por estar en esa lucha y por contarnos el caso de Jayder Iván, una historia desgarradora que llama a la reflexión profunda sobre la situación de la infancia en Colombia.

 

There are 21 Comments

Tristisimas historias que nunca debieron ocurrir. El ser humano en vez de evolucionar parece involucionar. Debería existir una mayor vigilancia y protección de los menores y una verdadera justicia social.

Los niños y niñas no son el futuro. Son el presente. Si se quiere un futuro más promisorio entonces se debe prestar mayor atención a la infancia.

Es firmado el destino de un país que no le importa ni sus niños ni sus ancianos. Despierta sociedad de doble moral. ..nos estamos acabando poco a.poco nosotros mismos. Que ignorancia

Y como premian la delincuencia, la ministra de educación es la misma de las pechugas de 40.000 y a los niños no les daban buena comida y ella si se robaba la plata, el cabecilla del cartel dela hemofilia ahora un diplomático en Panamá, premian la vagabunderia y castigan a losinocentes.

Si es una sociedad enferma que se queja más de lo que hace, una sociedad sin memoria que olvida fácilmente las desgracias, Una sociedad camuflada de casi perfecta y una sociedad donde es mejor celebrar que ayudar. Amo mi país, pero entiendo que el nivel de conciencia en el que nos encontramos no empata con las necesidades actuales de nuestra sociedad. Yo solo espero que la renovación del poder con nuestras nuevas generaciones, rediseñe la anticuada, y desgraciada forma de gobernar que se da en nuestro país el día de hoy.

Me duele el alma con estos casos por eso digo no a la cadena perpetua, sí a la pena de muerte a tanta maldad. Sigamos el ejemplo de Singapur, o del presidente de Filipinas y porqué no el de muchos países los cuales tienen como castigo la pena de muerte para todos estos casos y muchos más. Pero como los adultos se dejan "lavar el cerebro" y piensan disque en su "futuro " el cual no es de ellos sino de la niñez y de los jóvenes, los cuales están siendo llevados al precipicio por las malas decisiones de unos pocos que afectan a todos. Aún sigo sin entender por qué para unas cosas si tienen voto los políticos ("todo lo que va en contra de la sociedad para beneficio propio") y cuando es por un bien para el país y protección de los débiles e indefensos deben hacer consulta popular. Por qué sólo vale el dolor de las personas adineradas, políticos o famosos y los del común valemos nada sabiendo que gracias a nosotros están dónde están y tienen lo que tienen. Pensemos un poco y pongámonos en el lugar de aquellos que han tenido que vivir cualquier tipo de aberración, no esperemos a que nos toque vivir en carne propia dejando que más niños indefensos paguen por nuestros errores, gritemos a una sola voz y hagámonos escuchar. Todos en contra de los delincuentes y corruptos unidos por un mejor país, el país que merecemos y queremos para nuestra descendencia.

El grave problema actual en Colombia es que NO HAY LEY, NO HAY AUTORIDADES Que hagan respetar la ley. Sino hay ley, no hay justicia, sino existe ley, existe desorden, caos total. Se llegó al cinismo extremo, descaro total, permisividad, negligencia, corrupcion absoluta. En este caso, debe de tener el máximo castigo, EL ICBF y los familias maltratadores... Especialmente ICBF por no cumplir con sus funciones y si fueron 3 veces, multiplicar la pena X3. Y todo los quev estuvieron al rededor tienen su responsabilidad, vecinos... Supongo que el colegio donde asistía el niño, fue quien hizo el proceso con bienestar... Pero no solo es seguir protocolos, es hacer el seguimiento de los resultados. Cada uno de los colombianos sentimos impotencia, frustración y hasta desesperanza... Dios es el único que nos puede ayudar, dándonos fortaleza para enfrentar este grande problema. Todo está escrito, en la Constitución, en el Código de infancia y adolescencia, tenemos es que enfrentarnos al gigante y hacerlos cumplir. Cada persona cada adulto, cada ciudadano, tiene la responsabilidad, el DEBER y el derecho de actuar y exigir resultados... No solo esperar... Sino llegar hasta las últimas consecuencias. Sino se actúa, es cómplice por omisión y también hay consecuencias. Cada persona que rodeaba el niño debería tener su proceso

Necesitamos, verdaderas madres verdaderos abuelos, verdaderos tio@s, verdaderos PROTECTORES de la niñez, que tengan CAPACIDAD DE AMOR por los niños. Qué pasa con el Bienestar Familiar y sus funcionarios ???? En Colombia TODO se ha convertido, AMOR AL DINERO. Será que los corruptos, ladrones de cuello blanco y los adultos que deben responder por los niños, SON ETERNOS???. No han pensado en que algún día se mueren y además de no poder llevarse nada material, tienen que RENDIR CUENTAS de sus barbaridades???. Mano dura, para quienes no amen, ni hagan feliz a la niñez. Que se los cargue el mismo demonio.

Es triste que la niñes de nuestro pais este asi; vivo en el exterior y estoy a la espera de iniciar tramites de adopcion, pero cual es mi sorpresa hace unos años al enterarme que Colombia tiene adopcion internacional cerrada, ademas que los niños que tutela el bienestar familiar hasta que no encuentra familaires de cuarta generacion que se puedan hacer cargo de ellos no los da en adopcion, es decir mucho de ellos esta a la suerte de familiares que no los.quiere, que no se puede hacer cargo pero por moralismos de que es mi familiar y no se abandona, se 3ntregan niños a persona q no tienen ni tendran ningun vinculo afectivo, aun cuando exitimos muchas familias deseando adoptar con ansias un niño de nuestro pais. Por se colombiana puedo adoptar desde el extranjero en 3 condiciones, mayores de 12 años, niños discapacitados y grupos de hermanos, muchos diran si.que puedes, pero claro hay q mirar mi tiempo, dinero y vida familiar q no puede satisfacer la dwmanda dw un niño en estas caracteristicas; por lo cual desde el.exterior me veo obligada a esxoger un pais diferente al mio aun cuando puede existir un niño en mi pais al que le pueda brindar mucho amor, educacion, familia y un futuro lleno de posibilidades

El problema es de contracción de valores. Donde estaba ese papa q también abandono a su hijo. Una podre mujer dejando todo el día abandonado a su hijo por las pocas oportunidades q existe en nuestro país. Q dolor de patria saber q pudo haber pensado este angelito q en su desespero solo encontró está salida. Y nosotros egoístas q no entendemos q debemos dedicarle tiempo a nuestros hijos. Irresponsables q decidimos ser padres para darles nuestro obligación a un tercero y esto sólo ocurre ppr la ignorancia em q nos tiene sumido nuestro gobierno. El mismo gobierno q periodo tras periodo sigue siendo de los mismos u nos sigue manteniendo en la más profunda ignorancia.

Necesito el contacto de Vanessa Hernández ..quiero aportar mi granito de arena en esa lucha.desde ya gracias.

El gran problema es que nos quejamos y nos quejamos y con eso no se logra nada; pensemos en acciones de impacto, una marcha, firmas, representantes que hablen en defensa de la niñez ante las autoridades pertinentes, no es posible que sigamos como si nada, el colombiano a elegido la distracción, enagenados de la patria les llamo yo. Pienso que el solo hecho de callar nos vuelve quizá más culpables que los que comenten el delito, pues es ser permisivo con este tipo de actos. Así que convoquemos una gran marcha nacional... Pero ya!!! Es justo y necesario, ellos no tienen voz, ni voto. Pensemos en los niños que nos rodean, eso tal vez nos haga hervir la sangre y nos llene del carácter necesario para buscar soluciones reales y verificables a esta gran problemática.

El fondo de todo esta en falta de políticas claras de familia y niñez un padre o madre que debe trabajar 8 horas sinnpoder sacar tiempo para sus hijos hace que se descuiden a los menores y ademas de la falta de competencia de los organismos gubernamentalrs que supuestamente cuidan del menor pero devuelven a un menor sin creerle lo que en reslidad le pasa no mas niños muertos por favor.

Un angelito, que a gritos silenciosos pedía ayuda,amor, etc!! Lo peor de todo era que una institución a la cual no le creo y nunca le voy a creer, como lo es el Instituto Colombiano de bienestar familiar; lo dejo a su suerte , a su sufrimiento! Esta institución sólo le importa hacer negocio!!! Que triste que esto pase y siga pasando hasta que no se cambie el mecanismo de esta institución, no cambie sus directivas, no sea un negocio!!! Y no es sólo por este caso, es también por la parte de adopción!!! Mano dura para el Instituto Colombiano de bienestar familiar!!!

Apoyo simpletamente la frase de : despertemos,todos ,unidos contra la corrupcion. Hay algo mas ruin que maltratar física y mentalmente a un inocente?. Creo que si todos, todos en verdad nos unieramos e hiciésemos algo contra estos actos vergonzosos e inhumanos, habría un mejor futuro. Si, hablo de futuro,pues los niños son el futuro. Es triste ver como algunos gobiernos, hacen la vista gorda, creando y favoreciendo sus propios intereses. Dios pon MISERICORDIA en estas almas perdidas y liberta de las cadenas de dolor a todos los niños del mundo. Perdona a todas esas mentes enfermas y ayudamos a encontrar la paz.

Creo q todo este tema toca muchos problemas, creo que no podemos ir por la vida teniendo hijos como cobayas, son una gran responsabilidad y quien no es responsable no deberia tenerlos, creo que ha disminuido el control de la natalidad y eso no puede pasar, porq parte desde alli, un hijo que comienza a rodar y a ser un problema de alli en adelante sin amor y si no hay amor no hay nada.. puedo seguir.. pero todo parte de alli..

Es la historia de la Infancia de los niños desde la colonia, la historia de los niños invisibles, invisibilizados por las leyes que los encierran en la intimidad de las famlias, las leyes que no permiten alzar su voz para decidir y participar.7

Para mí duele tanto con la tristeza tan profundo de este niño que se ha quedado huérfano,sin el cariño de tus tío que no lo quisieron dar amor.siento muy triste por este niño que acabó con su vida, que decidió no vivir es más doloroso, para el mundo entero,hay que condenar a los tíos del pequeño que no tuvo más remedio para vivir sino que sufrió mucho y más maltrato;Muchas parejas no deben tener hijos cuando el marido lo abandona sin querer por qué ,mi opinión que todas las mujeres como hombres no deben hacerlos, Que lo piense antes que sea demasiado tarde. Que toda mujer que piense bien y que busque orientación de no tener hijos, Pues yo tengo un hijo ya grande tiene su apoyo y cariño de mis hermanos y de mi que soy madre y mis hermanos me han ayudado desde que estaba pequeño, Gracias Dios que yo y mi hijo estamos bien. Mi opinión es no más maltratos físicos para niños de criansa. A mí me duele mucho y mucha tristeza por éste niño Jhaider tarrado

Bienestar familiar tiene muchos pecados, la corrupción es el cáncer de estas instituciones

Y dónde está el padre? si vive hay que resaltar la dejación de funciones por parte de muchos hombres en sus obligaciones con los hijos. Falta mucha formación.

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