Mié, 12/20/2017 - 07:42

Jesucristo también estuvo preso

Estamos a punto de celebrar la Navidad, la época más hermosa del año, es muy bella, en éstos días se habla de fiestas, de regalos, de novenas, de natilla. Pero hay algunos, que no viven una buena Navidad, hoy en mi Columna, un homenaje muy especial a los presos de Colombia, a los guardianes que los cuidan y a todos los funcionarios del INPEC.

Que mejor título para ésta Columna: Jesucristo también estuvo preso y fue discriminado como todos los presos, vivió en carne propia el oprobio, la mala Justicia que se aplicó en su contra, un Juicio acomodado, cínico y “necesario“ para los que lo querían condenar y obviamente, una condena injusta, la peor de todas, la mas ignominiosa del momento, la muerte y no cualquier muerte, sino la peor, la muerte en la cruz, la peor de ésa época.

Ésta es una Columna para recordar a los presos de Colombia, a los que en éste momento deben pasar la Navidad encerrados y no pueden salir a disfrutar de las fiestas y sobre todo, no pueden estar con sus familias, a quienes han dejado solas por sus errores, por las malas jugadas de la vida o por haber escogido una forma de vida que necesariamente lo iba a llevar a una cárcel. Cualquier moralista que lea ésta Columna dirá que es lo que se merecen por sus errores y por lo que han hecho en contra de la Sociedad, puede ser cierto, pero como ví hace unos días en una frase que incluso la publiqué en mi Estado de ws, NADIE PUEDE HABLAR DE LO QUE NO LE TOCÓ VIVIR. Y eso es lo que debemos hacer con el tema de los presos, no lancemos el dedo acusador, nadie está exento de caer a una cárcel, aunque los “ sabios “ que lo tienen todo dirán que eso no les va a pasar a ellos, uhmmmmm, nadie lo sabe, lo único cierto que tenemos es la vida que estamos viviendo y la muerte que en algún momento nos va a llegar, pero como dice el disco que varias veces he citado: CÁRCEL Y HOSPITALES CUBREN NUESTRAS CERAS, ésas dos cosas también hacen parte de la vida de todos los seres humanos, los ricos y los sabios no están exentos.

Para muchos que me han visto escribir sobre el tema del Hacinamiento Carcelario, sobre los presos, sobre el INPEC,  me han llegado a decir que porqué defiendo a ésas personas malucas, tengo un señor cercano a mi familia que odia a los presos, para el es lo peor que hay en el mundo, yo sólo le digo, hombre cállese, no escupa tanto hacia arriba, porque de todas maneras el escupitajo cae y puede caerle encima.

También he dicho para “ defender “ mi teoría sobre lo que hablo de los presos y del INPEC, que sigo las tendencias de un gran Abogado francés que decía: SE DEFIENDE AL HOMBRE Y NO AL DELITO, eso es muy sabio, defiendo a la persona, al ser humano, NUNCA los delitos que hayan cometido, es claro y lo he dicho muchas veces que NUNCA estaré de acuerdo con los delitos en contra de los niños, en cualquiera de sus formas, con los delitos hacia las mujeres y con muchos otros delitos que le hacen daño a las personas, pero, siempre defenderé  al ser humano, cuando digo hombre también me refiero a las mujeres, no vaya a ser que me metan una tutela por discriminar a la mujer.

El hombre, el ser humano, todos, son y somos  HIJOS DE DIOS, como tal merecen mi respeto, mi solidaridad y en lo posible mi ayuda y en el caso de mis Columnas, mis temas que siempre han versado sobre la lucha en contra del Hacinamiento Carcelario, así como la lucha que están librando los funcionarios del INPEC.

El Hacinamiento Carcelario es una manifestación de indignidad contra el ser humano, cuando una persona, delincuente como lo titula la Sociedad y la Justicia, no tiene un sitio decente para dormir, come cosas dañadas muchas veces o no tiene el sitio ideal para hacer sus mínimas necesidades, es una persona que vive una vida indigna y como tal, no puedo cerrar los ojos ni quedarme callado, por eso escribo, porque todas las formas de injusticia o de vida indigna me producen asco, me dan rabia y me hacen mover mis manos que conectadas a mi cerebro me producen letras que unidas y bien concatenadas producen éstas Columnas que escribo.

Y mientras DIOS me lo permita, mi capacidad para escribir esté viva y ésta Revista me deje, seguiré escribiendo y siempre en beneficio de los presos, aunque me sigan diciendo lo que me dicen en mi correo y en mi ws y personalmente, no me importa, yo asemejo la vida de un preso, cualquiera sea su delito, con la vida de JESUCRISTO, EL TAMBIÉN ESTUVO PRESO y aún así todos, o muchos seres del mundo lo amamos y lo reverenciamos, aunque obviamente ÉL no cometió ningún delito, estuvo preso, cuántas veces no ha pasado que las personas caen a la cárcel siendo inocentes, como JESUCRISTO, pero como somos tan crueles y tan discriminadores, los acusamos y los condenamos sin derecho a la defensa y si llega a salir, quedamos con la duda y evitamos acercarnos a el porque estuvo preso y aplicamos el adagio que dice: CUANDO EL RIO SUENA…

Nuestra tendencia es la crítica, la discriminación y el desprecio hacia el preso, es como un leproso, cuya enfermedad era una de las más graves en la época de JESUCRISTO, veamos que hasta en eso se parecen.

Ésta es una época muy triste para el preso, el próximo domingo 24 coincidió con la visita de las mujeres a las cárceles de hombres y de hombres a las cárceles de mujeres, claro, ésa es una forma de que ellos estén algo alegres, pero, a las 3, 4 o 5 de la tarde , dependiendo de cada cárcel, sus familiares, esposas, esposos, madres, padres, hermanas, hermanas, hijas, hijos, se van a despedir y los van a dejar ahí, rumiando su tristeza porque no pueden hacer nada más, no pueden celebrar entre ellos, porque obviamente no pueden tener licor para hacerlo, aunque algunos tienen  el poder para tenerlo, no pueden bailar porque no es agradable, para nada, bailar entre hombres, vaya y venga entre mujeres, pero eso tampoco se puede porque seguramente los encierran como cualquier animal furioso que debe estar enjaulado, de verdad, muy triste, pero ésa es la vida. Muchos aplican la política de cansarse bastante en el día para que a las 9 de la noche, por tarde, estar durmiendo y al otro día, seguir su rutina igual, presos como son, despreciados por muchos.

Ésta Columna también la dirijo a todos los funcionarios del INPEC, a aquellos hombres y mujeres que también el 24 deben estar lejos de sus familias para atender su obligación encomendada de cuidar a los presos, ellos, a la larga también están como presos, con la diferencia de que al otro día pueden irse para sus casas. Pero su labor también merece en ésta Columna mis respetos y mi abrazo sincero de FELIZ NAVIDAD, ustedes, aunque todavía digan lo contrario, incluso dentro del Gobierno o dentro de los aspirantes presidenciales, merecen mi aplauso y los aplaudo en ésta Columna , los felicito por su labor y les digo con todo mi respeto que los que deban pasar la Navidad encarcelados como sus vigilados, la pasen en Paz y que DIOS LOS BENDIGA y a sus familias también. Un saludo muy especial de FELIZ NAVIDAD para el Teniente Mayorga, el Dragoneante Cruz, el Dragoneante Flórez de la Comunidad Terapéutica Nuevos Horizontes, El Dragoneante Reyes, el Dragoneante Camargo, la trabajadora Social Claudia, todos ellos de la Cárcel Modelo de Bucaramanga y a los Dragoneantes Bustamante y Robayo de Bogotá, a la Funcionaria del INPEC  Nidia en Boyacá , al Dragoneante Sánchez en Palogordo, si se me quedó alguno, por favor mis disculpas, pero la lista es larga, lista que he conseguido aumentar gracias a mis Columnas.

Y para redondear ésta Columna termino por donde empecé, un saludo especial, sincero, un abrazo gigante a todos los presos de Colombia, a los seres humanos, no a lo que han hecho que obviamente por eso están allá, mi saludo a sus familias y a todos ellos, UNA FELIZ NAVIDAD, que DIOS, EL NIÑO JESÚS, el mismo que después estuvo preso, LOS BENDIGA y ojalá en la próxima Navidad los tenga en sus casas haciendo vida de familia, mientras tanto pídanle a sus familias como dice el disco : QUE LES GUARDEN LA COPA, PORQUE ÉSTE AÑO VAN A ESTAR AUSENTES, PERO EL AÑO QUE VIENE PUEDEN ESTAR CON ELLOS.

Sigan en la lucha, no sólo por cumplir sus condenas, sino por ser personas distintas, lejos de los vicios y de las cosas que los llevaron a la cárcel, lo más preciado y precioso del ser humano es LA LIBERTAD, pero mientras estén presos, que DIOS, el DIOS DE LA LIBERTAD les permita ser libres de pensamiento y de corazón para estar con sus familias con la mente y con el alma.

BENDICIONES PARA TODOS, FELIZ NAVIDAD. AMÉN.

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