Mié, 05/10/2017 - 07:37

La cárcel ¿un infierno o un hotel?

En las actuales circunstancias del Hacinamiento Carcelario, el Monstruo de 150 mil cabezas, se pudiera considerar que la cárcel es un infierno en vida, sin embargo, no para todos. Para algunos, sobre todo para los que viven metidos en el mundo de las drogas, la cárcel puede ser considerada como un Hotel, como ese sitio donde además de conseguir droga con mucha facilidad, se come tres veces al día, bien o mal y se tiene un espacio pequeño para dormir en las noches, además, como al que va a la cárcel a seguir metido en ése mundo de la droga, el día para ellos es muy bueno porque duermen todo el día, por eso, se puede considerar como un Hotel y además, gratis.

Una vez, hablando con un alto funcionario del INPEC, me decía eso, que la concepción actual de lo que es la cárcel está muy lejos de lo que debería ser. Para el, las personas que ingresan a un centro penitenciario, deben saber de antemano que son personas que han cometido errores, que la Sociedad no los quiere a su lado y que de ahí en adelante su vida debe ser otra. Que para el efecto, el interno debería ganarse todo, la comida y el espacio donde dormir, que la gente afuera se preocupa es por eso, por saber si su familiar va a comer y va a dormir, o sea, que creen que el interno entra a la cárcel a retoñar, a engordar, pero, no se piensa en que el interno, que , cierto o no fue condenado, debe empezar una nueva vida y buscar en la cárcel un cambio, una nueva forma de ver las cosas, pero, en las actuales circunstancias, dice el funcionario, es imposible que se logre, porque el Hacinamiento no lo permite y los que llegan a una cárcel sólo llegan a eso, a comer y a dormir, porque por falta de espacio no pueden trabajar ni estudiar y salen de la cárcel peor de lo que entraron por no haber políticas ciertas de Resocialización.

Alguna vez otro funcionario de muy alto rango me dijo algo mucho más serio. Que en las calles de la ciudad se vende droga a la lata, pero, como se sabe que en la cárcel hay un campo bueno de venta de droga, hacen que uno de sus miembros caiga a la cárcel, para convertirlo en su principal jíbaro y hacer de  su permanencia en la cárcel un gran negocio.

Por eso, en las cárceles se habla y se sabe que así es, la venta de drogas es un gran negocio. Cómo llega la droga a los patios de la cárcel, he ahí el detalle, los que conocen el tema dicen que existen “ mensajeros “ que hacen llegar por envío directo a los patios la carga de droga diaria y los internos que dirigen el “ negocio “ se encargan de distribuirla a ése y a los demás patios. Pero, el negocio es bien redondo, los encargados de eso se llaman “ Caciques “, ellos controlan dentro de los Patios todo lo que tiene que ver con la droga, venta de celdas, venta de minutos de celular, es un negociado que puede arrojar utilidades mensuales de varios millones de pesos. Se habla de que los guardianes se prestan para que los “ negocios “ funcionen sin control, yo lo que creo es que es imposible que con tan pocos guardianes que hay se pueda evitar que ocurran todas éstas cosas dentro de los Patios, eso es imposible y sería un suicidio que los guardianes se metieran a los Patios a hacer controles. Algo se hace por parte del INPEC cuando organizan revisiones a las celdas, ahí se logra la incautación de droga , de armas y de celulares, pero, eso no puede ser tan seguido y el “ negocio “ sigue su marcha.

Recordemos que la gran mayoría de internos de la Cárcel Modelo están afectados por el consumo de drogas, un 60% de los internos. Es un caldo de cultivo muy bueno para el negocio, además, la gran mayoría de internos son jóvenes entre 18 y 24 años. Ésos son los que yo digo que cuando llegan a la cárcel la toman como un Hotel, analicemos lo siguiente:

El interno, joven de 20 años, llega a la cárcel afectado por el vicio de las drogas, en la cárcel encuentra una forma fácil de seguir consumiendo. Como el INPEC no tiene los medios para que éste joven estudie o trabaje, el muchacho se queda todo el día acostado, solo comiendo, durmiendo y metiendo vicio. Es lo que se llama un Hotel, además, gratis. Al interno joven no le importa salir, al contrario, se le hace un gran daño, por eso, cuando sale busca la manera de volver a la cárcel, tema de la Reincidencia, de la que ya hablé en Columna anterior.

Pero hay otros, que la cárcel si es para ellos un infierno, una muerte en vida. Veamos porqué:

Es para aquellos que al caer a la cárcel tienen un hogar más o menos formado, con hijos, muchas veces pequeños, caen a la cárcel por algún motivo, su hogar queda peor porque muchas veces el es el mayor o el único proveedor. Son los que en la cárcel viven buscando como llamar cada día y a toda hora preguntándole a su esposa o mujer cómo están y cómo se mantienen si ya el no les puede dar nada. Es una situación muy dolorosa, éste interno es de los que busca meterse rápido a redimir pena, buscando dos cosas, descontar pena y además, tratar de estudiar o de trabajar para que cuando salga tenga un oficio y pueda reengancharse rápido a la Sociedad.

Son dos polos diferentes y lo peor es que nuestras cárceles actuales tienen la gran desventaja de que los internos están todos mezclados, los consumidores de droga, con lo que no son viciosos, los asesinos con los ladrones, en fín, es imposible que se logre una verdadera resocialización y una manera distinta de ver la vida, que es el verdadero fin de las condenas y todo por culpa del Hacinamiento Carcelario.

Miremos ahora el infierno que se vive en el tema de la alimentación, del aseo y de la salud:

En mi Columna anterior que titulé QUIÉN O QUIÉNES GANAN CON TANTO HACINAMIENTO EN COLOMBIA?, mencioné la forma como ahora una sóla entidad, diferente al INPEC y al Ministerio de Justicia maneja los recursos destinados a los establecimientos de reclusión, es la USPEC y ésta entidad es la que hace los contratos con particulares para que se les dé alimentación a las cárceles. En mis investigaciones he averiguado que los presos en Colombia reciben una alimentación muy mala, el valor de la alimentación diaria de cada interno es de $ 7.000 actualmente, o sea, cada ración de las 3 comidas es de $ 2.300 pesos aproximadamente. Que se puede comprar en la actualidad con $ 7.000 al día, humanamente es imposible vivir así y lo peor, es que según investigaciones adicionales el valor va a ser disminuido a $ 5.000 diarios, o sea, $ 1.700 por ración.

Además, la calidad de la alimentación es muy mala, se habla de que los alimentos no son debidamente cocinados, las cocinas en las cárceles son atendidas por los mismos internos, quienes al trabajar ahí descuentan pena y logran un salario mensual, un salario mínimo, eso no lo paga la USPEC, ni el INPEC, lo paga el Contratista dueño de la alimentación de las cárceles.

Pero como dije al principio, el infierno no lo viven todos los internos en el tema de la alimentación, los que viven drogados no les importa qué comen, los que no se drogan sí sufren por la mala calidad de los alimentos y lo poco que sirven.

El tema del aseo es terrible:

En la Cárcel Modelo de Bucaramanga, en cada Patio pueden haber como mucho entre 15 y 20 baños para necesidades y para limpieza, como les parece, 20 baños para un Patio como el 5 de Bucaramanga que tiene 900 internos. Cuando existen epidemias la cantidad de baños es totalmente insuficiente, ahora, el aseo de éstos baños está encomendado a los mismos internos quienes apenas logran tratar de limpiarlos porque hacerlo bien es imposible.

Y el tema de la salud es actualmente uno de los temas más neurálgicos de las cárceles, no hay médicos, enfermeras, medicinas, los presos se pueden morir sin recibir atención a tiempo, cuando un interno se enferma en la noche no hay como transportarlo por falta de vehículos o por falta de guardianes. Y todo por culpa del Hacinamiento.

La solución se está avizorando si se logra aprobar la Ley de Jubileo, pues la reducción de internos podrá ser de 40.000, cifra que permitirá, por lo menos por un tiempo, que se piense en una vida más digna para los que queden en las cárceles y se les podrá dar mejores condiciones de alimentación, de aseo y de salud, pero principalmente, se podrán hacer políticas ciertas de resocialización por parte del INPEC para los condenados.

Eso sumado a todo lo que cada responsable del Hacinamiento debe hacer, se logrará que el Hacinamiento desaparezca y no se vuelva a presentar en nuestras cárceles.

Ésta es la situación  real que se vive a diario en nuestras cárceles, infierno para unos, hotel para otros, pero de todas maneras como dice el refrán: DE ORO PUEDE SER LA JAULA, PERO NO DEJA DE SER JAULA.

Añadir nuevo comentario