Vie, 01/12/2018 - 09:35

Más vale tarde...

Dicen en mi país que los colombianos siempre dejamos todo para lo último. No creo que sea así en la inmensa mayoría de la gente, pero en mi caso particular no hay nada más cierto. Solo hasta hoy inscribí la cédula de ciudadanía para ejercer mi sagrado derecho al voto.

Quienes al día de hoy tengan inscrita su cédula podrán participar en las elecciones para Congreso el próximo 11 de marzo. No es cuestión de poca monta. Se elegirán los senadores y representantes que continuarán desarrollando las leyes del posconflicto, los que determinarán si se pagarán más o menos impuestos, si lo haran los ricos o los pobres y en qué medida. Definirán sobre el aborto, la ideología de género, la lucha contra las drogas y un muy largo etcétera. Es tan importante que ellos serán el contrapeso de los congresistas que la Farc, el partido político que surgió tras la desmovilización de las Farc, pongan en las curules concedidas en las negociaciones de paz. Así que hay que elegir bien.

Quienes no hayan inscrito su cédula este proceso seguirá abierto desde mañana hasta el 27 de marzo para poder votar en la primera vuelta presidencial. Si el anterior era importante pienso, personalmente, que este proceso es mucho más.

El 27 de mayo se enfrentarán en el Tarjetón Presidencial entre 13 y 15 aspirantes, si se tiene en cuenta solo a los que tienen un reconocimiento mediático. La baraja es interesante: un ex gobernador, de pronto dos ex ministros de defensa, dos ex vicepresidentes, dos ex alcaldes de Bogotá, un ex secuestrado, un ex alto comisionado de paz, un congresista opositor, entre otros. Pero también, por primera vez en nuestra historia, un ex guerrillero de las Farc que con toda seguridad no tiene posibilidades serias de llegar al llamado Solio de Bolívar, lo que demuestra que, nos guste o no, somos una democracia que poco a poco puede no solo superar sino perdonar sus viejos y rancios odios que alimentan la violencia. Si ninguno de ellos logra la mitad más un voto, como también muy seguramente sucederá, habrá una segunda vuelta el 17 de junio en los que se enfrentarán los dos aspirantes con mayor votación.

Todavía falta mucho por suceder. Pero lo más importante es que cada uno entienda no solo la importancia sino el verdadero valor de su voto. En los colegios nos enseñaron que Colombia tiene la democracia más antigua de Suramérica y es precisamente por nuestra tradición para salir a las urnas que amenaza con diluirse con el paso del tiempo. La abstención es la gran enemiga de esas jornadas. Si cada uno sale a elegir se puede combatir la corrupción con la que tanto nos han hecho daño.

Salga. Vaya y vote por el que diga Uribe, por el que reciba el guiño de Santos, por uno de los de la izquierda democrática, por el de la derecha o el del centro, por el más viejo o por el más joven, por una mujer (quizás sea la hora), o incluso por el mismo Timochenko si usted cree que ese es el cambio que necesitamos. O vote en blanco que también es una opción y hay que comenzar a demostrar que existe.

Yo, ya tengo mi candidato definido en la cabeza y no es difícil adivinar quién es si se tiene en cuenta lo que he escrito en el pasado. Pero como dicen los expertos la política es dinámica y cualquier cosa puede suceder. Jamás dudemos de la fuerza que tenemos como pueblo y si usted es de los que prefiere quedarse muy cómodo en su casa, viendo transcurrir la historia de su país frente a su cara sin hacer parte del proceso, por favor no de lora y mucho menos reclame, especialmente en redes sociales. Cada uno es responsable de lo que haga pero también de lo que deje de hacer.

#SeValeSoñar

En Twitter @JCAguiarNews

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