Sáb, 06/09/2018 - 07:50
Foto: hispanidad.com

Mociones de censura

El juez habló, e indicó que lo que se llevaba rumiando desde hace años era cierto. Algo olía mal en el partido de la derecha de España, todo explotó. Con ello, la oportunidad de la izquierda que no recordaba ser izquierda.

La moción de censura se realiza cuando el partido gobernante no está en situación de seguir gobernando. En este caso, por estar contaminado por la corrupción. Hasta aquí todo “normal”. La corrupción, siempre es más corrupción cuando lo dice un juez al acabar un juicio.

Pero esta sentencia era solamente una del gran montón que la derecha tiene pendiente en los tribunales. Sin duda, ese es otro tema.

Ya se intentó una vez, un pequeño partido de izquierdas (que durante un tiempo fue esperanza y ahora solamente dibuja decepción), pero fue un fracaso protagonizado por los egoísmos del resto de partidos.

Justamente ahora, que parecía que el clásico partido de la izquierda había logrado sobrevivir a su decadencia, la moción de censura se delataba  como un arma peligrosa pero única para resurgir de sus cenizas (aún calientes).

De esta forma, el político español Pedro Sánchez defendió ante el resto de diputados del hemiciclo, que el gobierno debía finiquitar por su podredumbre, en pos de una situación más sana para el país.

El discurso de nuestro héroe español, fue flojo, su dialéctica también, plana, un puro artificio que realmente daba igual. No importaba lo que dijese, no importaba la oratoria. Lo que importaban eran las negociaciones fuera de hemiciclo, donde realmente sí se hace política.

Finalmente la moción salió bien y dio con el gobierno corrupto y arcano de patitas en la calle.

No nos confundamos. España no tiene ahora otro gobierno, por su bien, su salud como país etc… España tiene ahora otro gobierno (aunque sea temporal), por pura conveniencia.

Los partidos minoritarios que representan a las zonas del país que se sienten independientes como el País Vasco, son las reales negociadoras que dieron el paso de apoyar la moción de censura por una cuestión de confianza y control.

Los partidos como en este caso del país vasco, tienen una extensa tradición de tira y afloja, de extraña dominación con los dos grandes partidos tradicionales de izquierda y derecha. Cosa, que no tiene con los nuevos.

Desde la crisis catalana uno de los nuevos partidos, Ciudadanos, se ha dibujado como el salvador de la derecha del país, asumiendo todos sus votos y además el voto de algún neoliberal.

Pero con los nuevos, no tienes herencia, ni tradición, ni un pasado. Por extensión tus oportunidades de ser decisivo en la política, se te acaban.

No nos equivoquemos, tenemos otro gobierno, no por salubridad del país, ni por un nuevo héroe en el condado. Tenemos un nuevo gobierno, porque las cosas no cambian y porque no quieren que cambien. Tenemos un nuevo gobierno, porque el puño que sujeta, ni loco va a soltar las riendas.

Añadir nuevo comentario