Jue, 04/12/2018 - 11:01
Imagen de referencia

Prefiero ser ingenuo

Hace horas me cuestionaron por una publicación en la que lamentaba que la captura del exnegociador de las antiguas Farc, Jesús Santrich, alegrara a quienes solo esperaban una situación de estas para sacar pecho y vanagloriarse por haber votado No en el plebiscito (no creo que fueran todos los que votaron No).

No sabía que uno votaba Si o No para esos fines. Siempre he pensado que ejercer el derecho al voto es un ejercicio de conciencia en el que libremente ponderamos nuestras ideas y sentimientos, para así tomar la que consideramos es la mejor elección. Algo íntimo y personal con derecho al libre albedrío de compartirlo.

Me mandaron a recriminar a los terroristas como si yo nunca lo hubiera hecho. Desde que se hizo público el proceso de paz que permitió la desmovilización y desarme de las Farc, tuve perfectamente claro que esta negociación era de un Estado legítimo con unos criminales de la talla de las Farc. Muchas veces he escrito y dicho lo que pienso de este grupo: terroristas, secuestradores, violadores, reclutadores de niños, narcotraficantes, y un muy largo etc. Creo que es ínfimo el número de colombianos que piensa lo contrario.

Apoyo el proceso de paz con las Farc aunque sé que no es la paz final y total que se merece el pueblo colombiano. Falta mucho camino por recorrer. Tampoco creo que quienes votaron No o han estado en contra del proceso, sea porque son amantes de la guerra o no quieran la paz. Simplemente hay visiones diferentes de una misma realidad. Aprendí a respetarlo y trato de entenderlo.

¿Por qué apoyo esa negociación? Porque hay números y hechos con los que se cuentan vidas. Los niveles de violencia con las Farc han caído al mínimo en más de 50 años. Al menos 2 mil 600 personas dejan de morir al año. Se acabaron los secuestros de esa guerrilla. Llegaron a su fin los ataques a poblaciones. Ya no explotan los cilindros bomba. Por fin avanza el desminado en el país y a este ritmo de pronto se llega a la depuración de estos diabólicos artefactos en al menos la mitad del territorio nacional antes de 2020. Los colombianos ya no nos estamos matando a los niveles aterradores que alcanzamos hace apenas unos pocos años. 2017 pasará a la historia como el año menos violento en mucho tiempo y si todos aportamos el 2018 podría ser mejor. Claro, nuestro país está muy lejos de ser un paraíso pero si un poco mas cerca.

En lo personal la captura de Santrich no cambia lo que pienso del proceso con las Farc. Por el contrario reafirma mis ideas. Antes del 11 de marzo se hablaba de como las Farc estarían ejerciendo presión armada en sus antiguas zonas de influencia para que votaran por sus candidatos. Los 85 mil votos, menos del 1% del total, desmienten esta posibilidad. Antes de la captura de Santrich se decía que se les había entregado el país a las Farc y que ahora si la impunidad era total. Que hoy esté tras las rejas demuestra lo contrario. De no haberse negociado probablemente hubiera muerto de viejo en la selva. O bombardeado, pero a un alto costo de vidas en medio de la guerra. Duró más de 30 años en el monte y se necesitaron solo horas para capturarlo en medio de la civilización. Algunos dicen que ese golpe fue exclusivo de la DEA, lo que demuestra un claro desconocimiento de la forma en que se desarrollan estos operativos de cooperación internacional. Decían que las Farc mantenían intacto el negocio del narcotráfico, lo que bien podría ser cierto, pero este es el primer paso para demostrar que quienes no cumplan lo negociado enfrentarán las consecuencias. Lo cierto es, como le escribí a una amiga, que prefiero seguir siendo ingenuo y confiar en que es posible seguir adelante con el proceso.

¿Es Santrich el único ex de las Farc que está en esas andanzas? No sé. Quisiera pensar que si pero la desconfianza es muy grande. La droga es una maldición por las grandes sumas de dinero fácil y ensangrentado que lleva detrás. ¿Podrán los exlíderes de las Farc superar la tentación? Difícil saberlo pero con esta captura se sienta un buen precedente. ¿Será Santos capaz de firmar la extradición? No lo sé, pero esperaría que de ser las pruebas tan contundentes como se ha dicho, lo haga como anunció en su alocución. No imagino a la justicia de Estados Unidos inventando pruebas para implicar a un criminal que ya cuenta con un amplio prontuario. Algo muy sólido debe haber detrás de todo esto.

Lo que no podemos ahora los colombianos es salir a cuestionar el establecimiento como pretendió el senador Iván Cepeda, escribiendo en su cuenta de Twitter que esto era "un pérfido ataque al proceso de paz, que traiciona lo pactado y somete a seria incertidumbre el futuro de la terminación del conflicto armado". No, esto es inaceptable y más viniendo de un Senador. Hasta el momento el único culpable en el ataque a los acuerdos de paz se llama Seusis Pausivas Hernández, nombre real de este exguerrillero al que al parecer le quedó grande cumplirle a los colombianos sin importar si votaron Si o No.

Por ahora prefiero quedarme con la imagen de Iván Márquez votando en las elecciones de marzo, con la de Timochenko siendo rechazado a tomatazos en plena campaña o la de Santrich capturado sin disparar una bala, antes que repetir las escenas dantescas de jóvenes colombianos mutilados por la guerra. Prefiero seguir pensando que un cambio es posible.

#SeValeSoñar

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