Dom, 07/08/2018 - 12:38
Foto: Guillermo Camacho Cabrera

Quiebre positivo en las cifras nacionales de siniestralidad vial

Como un hecho sin precedentes en los últimos 19 años, Colombia logró reducir en 7 puntos porcentuales el número de fallecidos y en 11 puntos porcentuales el número de lesionados en siniestros viales. Las causas de dicha reducción, aunque no están plenamente identificadas, son muchas y van desde la asignación de mayores recursos al tema en los departamentos y municipios del país hasta la realización de campañas y la promoción de la cultura ciudadana alrededor de la seguridad vial. Ciudadanos, gobiernos locales, regionales y nacional, así como ingenieros y diseñadores, tienen la tarea de continuar reduciendo, aún más, las muertes y lesiones en las vías.

La publicación Forensis 2017 del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, que da cuenta de las muertes y lesiones por causa externa en el país, juiciosamente registra, como lo hace anualmente, el fenómeno de la siniestralidad vial. Por primera vez en los últimos 19 años, presenta un quiebre positivo en las cifras de fallecidos y lesionados por esta causa en el territorio nacional.

El año más reciente en el que se presentó dicho quiebre fue en 1999, cuando las cifras comenzaron a bajar (pasaron de 7.595 fallecidos en 1998 a 7.026 en 1999), hasta el año 2006 cuando comenzaron a subir sostenidamente por diez años más (5.418 fallecidos en 2005, 5.486 en 2006 y 7.280 en 2016). La Fuente de los datos es el Instituto Nacional de Medicina Legal.

Bajar un punto porcentual en las cifras de fallecidos y lesionados es una proeza para un sistema de movilidad nacional. En Colombia en 2017 bajaron 7,23% los fallecidos y 11,36% los lesionados con respecto al año inmediatamente anterior, es decir, 2016.

Aunque las cifras siguen siendo abultadas (6.754 muertes y 40.115 lesiones para 2017), el resultado de las acciones realizadas es alentador, pues se perdieron 526 vidas menos y resultaron lesionadas 5.141 personas menos que en 2016.

Forensis 2017 no reporta las causas de los cambios en la estadística, sin embargo, se puede suponer, por los resultados parciales en las operaciones éxodo y retorno en festividades en Colombia, que los controles de la Policía de Tránsito tienen una planificación y ejecución, con mayores recursos, que contribuye con la baja de los siniestros viales, adicionado a la inversión que están haciendo en el tema el Ministerio de Transporte y la nueva Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), que en 2017 firmó convenios con los departamentos y municipios del país por más de  33 mil millones de pesos con destino al tema, dedicados a capacitación, pedagogía, campañas e infraestructura para la seguridad vial.

Los cambios promovidos desde el área de cultura ciudadana en la ANSV y el trabajo que en ese sentido se desarrolla a nivel municipal y en las carreteras, unido al planteamiento de políticas de seguridad vial como la Visión Cero, también contribuyen con la baja en los siniestros.

Así como la siniestralidad vial es multicausal, los factores que contribuyen con su reducción también son muchos, y juntos hacen el impacto.

Identificarlos plenamente es una tarea pendiente que de realizarse permitirá reforzar y hacer énfasis en lo que realmente funciona para reducir los siniestros viales.

Un tema sobre el que es necesario llamar la atención es al cuidado de la vida de todos los actores viales, en especial de los más vulnerables.

En 2017, 82% de las muertes se dieron en esos usuarios viales vulnerables. Así, 26,5% de los fallecidos fueron peatones, 5,5% ciclistas y 49,8% ocupantes de motocicleta o de motocarro.

Los niños y niñas sufrieron nuevamente como grupo poblacional los impactos de la siniestralidad vial en Colombia en 2017, pues murieron 544 menores de 18 años por esta causa (14 menos que en 2016); en tanto que el número de las personas mayores de 60 años fallecidas en siniestros viales alcanzó las 1.472 en el país (50 menos que en 2016).

Es necesario hacer énfasis en que la solución a los siniestros viales está en manos de cada ciudadano, de cada persona que se desplaza por las vías, calles y lugares de Colombia. También en manos de los gobernantes municipales, departamentales y del orden nacional, así como en las de ingenieros y diseñadores de vías.

La responsabilidad es de todos. Juntos y al tiempo.

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