Mar, 06/06/2017 - 22:03

Se defiende al hombre, no al delito

En el mundo se ve y se oye a diario sobre la comisión de delitos execrables y de gran resonancia dentro de la Sociedad. Colombia, obviamente no es ajena a eso y a cada rato vemos como se cometen delitos atroces, por ejemplo, el cometido por el “ arquitecto de la maldad” el pasado Diciembre en contra de la niña Yuliana, fue un delito monstruoso, antes podríamos hablar de personajes siniestros como Garavito, o sin ir muy lejos los delitos cometidos por Pablo Escobar Gaviria. Todos éstos personajes en su momento marcaron unos hitos altos de criminalidad y dejaron en la retina del ciudadano una estela de sevicia, dolor, droga y muerte.

Cuando suceden todos éstos delitos, salen los moralistas, o más bien, los Doble- Moralistas, a rasgarse sus vestiduras, a pedir penas altas, ojalá las más altas existentes, incluso, muchos hablan de imponer la cadena perpetua, o hasta la pena de muerte, todo, por lo mediático de la situación y por lo espantoso del hecho.

Pero, aunque el delito sea el peor de todos, por ejemplo, el delito contra la niña Yuliana, “ NO TIENE PERDÓN DE DIOS”, es un decir, porque DIOS ES TODO PERDÓN Y MISERICORDIA, aunque así sea, todo delincuente tiene Derecho a una Defensa Técnica legítima ( A tener un Abogado ), a tener un Debido Proceso, a las Rebajas que en la Ley estén escritas, todo, por lo que digo en el título de ésta Columna: SE DEFIENDE AL HOMBRE, NO AL DELITO.

Obviamente, suele suceder que los Abogados de renombre, los pagos, los Contractuales, deciden no tomar ningún caso de éstos de alcances negativos, porque, aunque se aplique la premisa de mi título, ellos no pueden darse el lujo de perder su prestigio y su buen nombre defendiendo a éste tipo de personas que son consideradas por la Sociedad como escorias y como verdaderos delincuentes. Eso pasa a cada rato, por ejemplo, en el caso de la niña de Bogotá, el Dr. Jaime Granados, uno de los más reconocidos Penalistas del país, declinó cualquier posibilidad de servir de Abogado al Monstruo que la asesinó, violó, torturó y secuestró. Además, porque en éste caso específico y en los otros cuyas pruebas demuestran por sí solas la culpabilidad del sindicado, es casi imposible lograr algo en su beneficio, es más, en las actuales circunstancias existiendo Leyes que impiden cualquier beneficio, aunque se acepten cargos, como la Ley 1098 de 2006, Código de Infancia y Adolescencia, la condena es un hecho y lo único que lo puede ayudar, como sucedió con el Monstruo de Bogotá, es no condenarlo a la máxima pena por el hecho de no tener Antecedentes Penales, pero nada más. Entonces, viéndolo desde ésta óptica, no le sirve ni al Abogado, porque es un desgaste inútil para el, ni al sindicado, porque va a gastar un dinero en forma inoficiosa, pues su condena es innegable y no se puede alegar nada en su favor.

Pero para ello existe en Colombia la figura del Defensor Público, aquel Abogado, que aunque sepa que el delito fue execrable, que el delincuente tiene en su contra todas las pruebas, que no hay ningún Beneficio para pedir, que la condena es innegable y va a ser la más alta, DEBE DEFENDER A SU PODERDANTE, como quiera, que así lo exige la Ley, en éste caso la Ley Penal y nuestra Constitución en el tema de la Debida Defensa y del Debido Proceso.

El Defensor Público, apartando totalmente el hecho del delito cometido, defiende a la persona, al Hombre ( Hombre o Mujer ) y busca hacer cumplir la Ley Penal en todos sus aspectos.

A eso es a lo que me refiero. La semana pasada ocurrió aquí en Bucaramanga un acto demencial y criminal en contra de unos niños menores de edad. Al respecto hice una Columna en ésta Revista, la que titulé NADIE SABE CON LA SED QUE OTRO BEBE, haciendo referencia al hecho de que no debemos, ni podemos juzgar a nadie por los hechos cometidos, no sabemos qué motivó a ésta señora a actuar así, obviamente, no es el proceder adecuado. Con ésta señora se va a aplicar lo mismo, es considerada como un Monstruo por lo que hizo y no debería tener Defensa alguna, Pero, la Ley dice otra cosa y debe brindársele las garantías procesales debidas. No hay nada que hacer y hasta ésos Monstruos tienen derecho a una Defensa decente y digna.

Por eso, yo sigo batallando con el tema del Hacinamiento Carcelario, el Monstruo de 150 mil cabezas, que pueden ser más. Porque los que están en las cárceles, Monstruos de todo tipo, son SERES HUMANOS y tienen Derecho a una Defensa digna de sus Procesos, son personas, son HIJOS DE DIOS y nunca sabremos ni podremos entender los motivos que los llevaron a hacer actos tan aberrantes que ante la Ley y la Justicia son tipificados como delitos.

Y precisamente, refiriéndome, como todos los miércoles al tema del Hacinamiento Carcelario, debo hablar de algo que me tiene contento y esperanzado. Parece que toda ésta lucha que hemos venido haciendo está surtiendo algún efecto, vemos que el INPEC sigue en pie de lucha buscando dentro de su Pliego de Peticiones un mejoramiento no sólo de sus condiciones de vida y de trabajo, sino de las condiciones de vida en presidio de todos los internos que hay en las cárceles.

Desde mi modesta posición, con mis Columnas estoy buscando que las personas inmersas en el problema hagan algo al respecto, siempre he dicho que donde los 6 responsables que han producido y mantienen el crecimiento exagerado del Hacinamiento, hagan lo que les corresponde, el Hacinamiento tendrá un fin, o por lo menos una reducción de sus cabezas. Así, vimos la semana anterior que el Gobierno, el primero de mis 6 responsables, en un Foro de Política Criminal y Penitenciaria, prometió destinar cerca de un Billón de Pesos para la construcción de 3 nuevas cárceles y para aumentar el número de guardias que hay en las existentes. Esto, es apenas algo mínimo para la solución total de éste gran problema, pero algo es algo.

Si a eso le sumamos que se expidan nuevas Leyes, como la Ley de Jubileo, que permitirá que cerca de 40 mil internos salgan de las cárceles, la Ley 1786 de 2016 entrará en vigencia el próximo 06 de Julio de 2017 y permitirá que aquellos sindicados que permanezcan más de un año, o de tres años( según el delito) en la cárcel, podrán pedir su Libertad por Vencimiento de Términos, si la Fiscalía se dedica a hacer su trabajo real, el de investigar, haciendo que verdaderamente se expidan las órdenes de captura que los delitos ameriten, si los Jueces de Garantías se dedican a hacer cumplir las Leyes no solo desde el punto de vista de la legalización de las capturas, sino desde el punto de vista de la necesidad de la imposición de las medidas de aseguramiento, si los Jueces de Conocimiento cumplen una función cierta dentro de los Procesos para evitar que se dilaten y/o producen condenas ciertas, las que tengan las suficientes pruebas y por último, si los Jueces de Penas se ven OBLIGADOS a cumplir la Ley en el momento de conceder las Libertades Condicionales, definitivamente, así y sólo así, se podrá decir a todo pulmón, o en mi caso, a toda pluma, que el Hacinamiento en Colombia se está acabando.

Pero para que el Hacinamiento no siga repitiéndose, porque recordemos que el problema de la delincuencia tiene como base la descomposición de nuestra Sociedad en la que están mezcladas muchas cosas, se deben hacer Políticas ciertas de empleo, de control de la drogadicción ( por qué no, pensar en la legalización de la droga ), en fin, son muchas cosas que se deben hacer y una de ellas, es la que tiene que ver con mi Proyecto de Ley, el de las Libertades Condicionales.

Al respecto, les informo que me he propuesto, con la ayuda de funcionarios del INPEC de la Cárcel Modelo de Bucaramanga, a redactar un nuevo modelo de Proyecto de Ley, con estadísticas ciertas, con exposiciones de motivos válidos para hacer ver la necesidad de que en Colombia se legisle de una vez por todas y para siempre, haciendo que las Libertades Condicionales no sigan estando en manos de las decisiones acomodadas y subjetivas de nuestros Jueces de Penas, que se promulguen Leyes impositivas y no potestativas.

Con la aprobación y promulgación de ésta Ley, no solo se hará algo en beneficio del Hacinamiento, sino de la misma congestión judicial, pues los Jueces de Penas al conceder Libertades Condicionales sólo revisarán Requisitos Objetivos, haciendo que éste trámite sea mucho más rápido que el actual, donde los Jueces pueden durar hasta 6 meses, para terminar negando las Libertades. Todos se benefician.

Sólo así, con todo lo anterior, se acabará el Hacinamiento y no volveremos a hablar de el, es un sueño, pero, como veo las cosas que se están dando, NO ES UNA UTOPÍA.

Seguiré en la lucha, #nomáshacinamiento. Amén.

 

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