Mié, 04/12/2017 - 21:51

Si el juicio de Jesucristo fuera hoy, ¿cómo lo juzgaría nuestra justicia colombiana?

Hace 2017 años NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO fue capturado, procesado y condenado a muerte. Su delito, si lo trajésemos a nuestros Códigos Penales actuales sería el de Rebelión y el de hacer que la gente pensara distinto y en contra de la Legislación Romana existente en el momento.

Obviamente, en nuestra época JESUCRISTO  también sería condenado, no a la pena de muerte, porque en Colombia no existe, pero sí a la pena máxima exigida por el sanedrín (Fiscalía) y por el mismo pueblo, aquel a quien Él ayudó tanto y a quienes les hizo tantos Milagros, demostrando tener el defecto más grande del ser humano, la Ingratitud.

Al terminar la presente Columna haré un palangón entre los personajes de la época de Jesucristo, quienes lo juzgaron y lo condenaron y los de la época actual. Nos daremos cuenta que no existe ninguna diferencia y que ayer como hoy las intríngulis del proceso van a demostrar que también había corrupción, juicios amañados y hasta testigos falsos. Como quien dice, cualquier parecido con la realidad colombiana es pura coincidencia.

Cuando NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO empezó a Evangelizar, hizo muchos adeptos, pero también muchos enemigos. Los que lo seguían veían en EL a EL SALVADOR, EL MESÍAS PROMETIDO y eso hizo que los Gobernantes de la época vieran en JESÚS una piedra en el zapato de sus aspiraciones de seguir manipulando y mandando en el pueblo y obviamente robando al mismo pueblo. No les convenía lo que JESÚS hacía con el pueblo, les estaba abriendo los ojos ante la opresión del pueblo Romano. Decía que EL no estaba en contra de la Ley, pero que lo primero era lo que había dentro del ser humano y sobre todo, lo primero era y es EL AMOR.

Ante ésta perspectiva tan negativa para los viejos mañosos del Sanedrín, empezaron la lucha de capturar a JESÚS, si estuviéramos en nuestra época JESÚS podría ser ésa persona que con sus palabras y su forma de actuar va en contra de los políticos y de la misma Justicia, como quiera que dice textualmente que está por encima de la Ley.

Ya con ésa intención, los abuelos mañosos (cualquier parecido con nuestros políticos actuales es…), buscaban la manera de echarle mano a JESÚS y para eso se valieron de algo que todavía está en vigencia y hoy todavía más, LA CORRUPCIÓN. Buscaron a alguien cercano a JESÚS que lo vendiera por cualquier moneda, se parecen éstos abuelos a los de Odebrecht. Y preciso, apareció alguien, Judas y cuántos Judas no existen actualmente en el mundo, en las familias, en las empresas, en todo lado, aquellos que se venden por nada solo por hacer el daño a alguien que de pronto puede hacer algo para cambiar las viejas mañas del sanedrín o de los Patriarcas Romanos (políticos actuales).

Lo consiguieron y el sapo vendido del Judas, lo entregó y empezó el proceso jurídico más amañado y falso de toda la historia. JESÚS nunca contó con lo que actualmente se llama UNA DEBIDA DEFENSA TÉCNICA, el proceso tuvo las más claras violaciones al DEBIDO PROCESO, se presentaron en el juicio los falsos testigos, 2017 años después vemos que en nuestra Justicia actual, la Fiscalía tiene hasta carteles de falsos testigos que hacen que los implicados en un delito, sean condenados, lo dicho, cualquier parecido con nuestra realidad actual...

En el juicio no hubo lo que hoy se llama la Plena Prueba, pero aún así, bajo la mirada inquisidora de los abuelos del sanedrín (hoy Fiscalía) y con la aquiescencia del Juez del momento, Pilato, se le dictó condena a JESÚS y la peor de todas en ése momento, la muerte en una Cruz.

El pueblo, actuando como lo que en algún momento existió en Colombia y existe actualmente en otros países, el Jurado de Conciencia, gritaban como locos que condenaran a JESÚS y liberaran a Barrabás, hoy Popeye y lo lograron, Pilato, actuando como lo hacen nuestros Jueces de hoy, sin estudiar bien los Procesos, solo aceptando lo que decía la Fiscalía de la época, el Sanedrín, condenó a JESÚS, pudiendo haberlo liberado porque tenía el poder para hacerlo, sencillamente se lavó las manos, como lo hacen nuestros Jueces actuales, quienes se lavan las manos condenando al inocente, con el pretexto jurídico que puede hacer uso de las apelaciones jurídicas debidas, cosa que en la época de JESUCRISTO no existía, pero que en la actualidad tampoco sirven de nada, porque los que revisan las Sentencias son otros jueces amañados que obviamente ratifican lo que dijo el Juez que condenó.

Casi que se puede concluir, que en las cárceles de Colombia hay muchos JESUCRISTOS, personas inocentes que obviamente serán condenados. El otro parecido que tienen es que aunque no van a ser condenados a la muerte física, van a vivir como muertos al permanecer por años en nuestras cárceles, cloacas humanas donde van a parar los que la Sociedad consideran como desechos humanos.

Como lo estamos viendo y como se ve en la vida de NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, todo es simbólico, hasta lo que pasó en su Pasión, Muerte y Resurrección, todo de ahí en adelante se repite día a día en nuestras vidas y en las vidas de todos los seres humanos y sobretodo, se repite todos los días en nuestra Justicia Colombiana, que de justa, no tiene nada.

Ahora sí, hagamos un resumen de la comparación que les dije al principio de todos los personajes y veremos que son casi calcados con los de nuestra realidad actual, en nuestro mundo jurídico:

JUDAS: del grupo de fariseos y falsos que viven a nuestro alrededor, muchas veces como zánganos chupasangres y que cuando tienen la oportunidad, nos venden por cualquier moneda, en el caso actual, vemos como los políticos que llegan a altos cargos venden los Contratos de obras grandes al mejor postor, se está viendo actualmente con el caso de Odebrecht.

EL SANEDRÍN: Abuelos mañosos, mentirosos, amañados, que permanecían en sus cargos hasta que se morían, se parecen mucho a nuestros incólumes y magnánimos Jueces y Magistrados que perduran por siempre en ésos cargos, les falta llevar la barba blanca que les llegue al suelo.

PILATO: Experto en lavarse las manos, cualquier parecido con nuestros Jueces, de Garantías, de Conocimiento y de Penas, quienes dejan la responsabilidad de su Defensa al propio indiciado, invirtiendo la consigna original de la Justicia que reza que es la Justicia la que tiene que buscar y conseguir las pruebas que ameriten la captura y posterior condena del implicado en un delito.

EL PUEBLO: Otros falsos, éstos son hasta peores que Judas, porque ése lo hizo por rata, pero éstos que recibieron tantas cosas buenas de JESÚS, cuando tuvieron ocasión de salvarlo, no lo hicieron y prefirieron que soltaran al asesino Barrabás.

TESTIGOS FALSOS: Cuántas veces, últimamente, se han dado en Colombia condenas por los testimonios falsos de testigos que son contratados por personas o por la misma Fiscalía, se recuerda el caso sonoro del proceso de Sigifredo López, que afortunadamente pudo demostrar su inocencia y pudo sacar a la luz los carteles de falsos testigos de la Fiscalía.

Como podemos ver, la situación no es para nada diferente, la Justicia sigue haciendo juicios amañados, condenas injustas y muchas veces de inocentes.

Han pasado 2017 años y todo sigue igual y yo diría peor, porque actualmente existe el fenómeno negativo de la corrupción y el valor del dinero hace que se compren almas, que se mienta con frescura total y que se meta a la cárcel por años sin fin a personas inocentes, solo porque existe una demanda en contra de alguien, pero como nuestra Fiscalía no cumple la labor para la que la crearon, investigar y los Jueces se prestan para todo tipo de triquiñuelas, ésa persona va a pagar en vida como una especie de muerte, nunca comparada con el padecimiento y la muerte de NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, pero si muy cercana a ella.

Termino con una frase muy propia para la época, QUE DIOS NOS COJA CONFESADOS. AMÉN.

Añadir nuevo comentario