Dom, 12/03/2017 - 06:13

Una vida sin calidad, es una mala vida

Fotografía elfrente.com

El ser humano es un todo. No se puede separar nada de él. Muchas veces saludamos a alguien y nos dice que está bien porque está sano, creo que eso no es todo, la salud debe ser total, del cuerpo y del alma, si usted no tiene trabajo, no tiene Ingresos, no tiene que comer ni donde dormir dignamente, vivirá mal y aunque tenga salud, su vida no será una vida de calidad.

Los habitantes de calle casi nunca se ven enfermos, ellos comen cualquier porquería en las calles y sin embargo no sufren del colon, pero les parece una buena vida dormir en las calles, sin dinero para comer, sin trabajo remunerado?, NÓ, ESO NO ES UNA BUENA VIDA, PORQUE ES UNA VIDA SIN CALIDAD.

De la respuesta que muchas veces da la gente condicionando la calidad de vida a la salud digo también que una persona sin trabajo, de pronto con deudas, con grandes necesidades, poco a poco se va a enfermar y su vida será peor, porque sí es cierto que estar enfermo es muy malo, ahí si es peor porque no hay ganas de hacer nada. Eso es claro.

Últimamente al recorrer las calles de Bucaramanga se ve mucha mendicidad, amén de la cantidad de venezolanos que andan recorriendo la ciudad en busca de algún dinero para lograr cada día mejorar su “calidad de vida”, por cierto, veo que casi todos ellos venden lo mismo, caramelos, obviamente los que pasamos por su lado, como tenemos el estómago lleno y dormimos en una buena cama, no nos importan que ésas personas duerman en la calle y no tengan que comer. Que mala vida, o nó?.

Cuando las personas caemos en crisis vemos cómo es verdaderamente el ser humano, recibimos toda clase de críticas, pero sobre todo no recibimos ayuda. El mundo se ha vuelto una selva, el león de la selva que es el dinero, se traga a todo animalito pequeño que pase por su lado. Cuando tenemos hambre y pedimos ayuda siempre recibimos la misma respuesta de la gente: “DE PRONTO MAÑANA, YO LE AVISO“, o sea, usted debe decirle a su estómago que se espere hasta mañana, que hoy no sienta hambre y así sigue pasando el tiempo sin recibir una ayuda cierta, las ayudas que damos, además de pocas, son limitadas, damos una vez y no volvemos a dar.

Lo peor que le puede pasar al ser humano es quedarse sin trabajo, al no haber ingresos ciertos y fijos, usted no puede tener una buena vida, nadie lo va a ayudar, su familia lo discrimina y hay de que haya cometido un error, ahí si que queda marcado de por vida y todo el mundo se lo recordará por siempre y la vida misma se encargará de volverlo a llevar al mismo error, eso nadie lo entiende. Esto es un círculo que da vueltas y vuelve a lo mismo, no hay una verdadera liberación.

Cuando alguien le tiende  una mano, siempre lo hace con condiciones, es cuando el diga, el valor que sea, muchas veces le dicen a uno que lo van a ayudar  hoy, empieza a pasar el día y nada, cuando uno los llama le responden crudamente: “NO, HOY NO PUDE, DE PRONTO MAÑANA, YO LE AVISO“. Que bárbaros, que corazón tan duro. Lo grave de todo esto es que todo el que está bien hoy cree que siempre lo va a estar, nadie tenemos nada seguro, la vida es cíclica, el que hoy está arriba, mañana puede estar abajo y aquel que no ayuda a nadie teniendo como hacerlo, DIOS o la vida o el que sea puede ser que un día su misma vida se lo recuerde, aunque como parece verse en la actualidad, el ser que está bien parece que siempre lo va a estar. La misma Biblia lo dice y genera mucha preocupación: “AL QUE TIENE SE LE DARÁ MÁS DE LO QUE TIENE Y AL QUE NO TIENE, HASTA LO POCO QUE TIENE SE LE QUITARÁ“, esto díganme si no genera mucha duda y lo peor es que lo vemos a diario, el que anda mal, cada día estará peor porque además los que están bien no los ayudan.

Que triste realidad, cuando uno llega al fondo de su vida empieza a recorrer con la mente o con el celular, hasta que se lo corten, los nombres y los teléfonos de aquellos que nos puedan ayudar, pero ahí empieza Cristo a padecer, empezamos a llamar o a escribirle al que de pronto de uno ha recibido algo, aunque sea un elogio y nada, “NO, YO HOY NO PUEDO, SI SÉ DE ALGO LE AVISO“, que tristeza. Todo esto es una poderosa razón por la cual las cárceles están cada día más llenas, porque cuando la persona ve todos los caminos cerrados, puede pensar o recurrir al delito, necesariamente tiene que comer y dormir y ojalá bien, pero cómo y dónde si no tiene dinero para hacerlo, ahí vienen los malos pensamientos y si lo llega a hacer y cae a la cárcel aparecen para criticarlo los sabios que no lo ayudaron cuando pidió ayuda y limosna , “PORQUÉ LO HIZO?, ALGUNA COSA SE HUBIERA PODIDO HACER“, cuál y cuándo, cuando ellos quisieran mientras la persona se muere de hambre y de frío?. Las necesidades muchas veces son inmediatas, son para hoy, no para mañana, mañana traerá su propia necesidad.

Como decía un sabio cantante, “EL MUNDO ES Y SERÁ UNA PORQUERÍA, YA LO SÉ“ y si que lo es, es una porquería sufrir hambre y frío, pero también es una porquería no recibir la ayuda de aquel que puede darla y no una ayuda dada como limosna, sino una verdadera ayuda, porqué no, un trabajo. Cuando a alguien se le dá una oportunidad laboral, además de quedar agradecida, debe saber que ya no puede volver a pedir ayuda, porque ya le dieron la mayor de todas, una forma digna de vida, pero eso sólo existe en sueños.

Al recorrer las calles, sobre todo de noche, se observan sitios de venta de licor y de comida totalmente abarrotados, cuánto valdrá una mesa de ésas, mucho dinero y de eso no queda sino un guayabo y un dolor de estómago, a cuántas personas necesitadas podrían ayudar con ésos dineros mal gastados, pero obvio que eso no va a pasar jamás, es el producto de un simple deseo que nace de mi corazón.

Que cruda y triste realidad y cada día es peor. No quiero hablar aquí de DIOS, porque no quiero blasfemar, es claro que todo lo que he escrito lleva consigo muchas preguntas Cristianas que no soy el indicado para responder.

Éste es un cuestionamiento cierto que nace de experiencias recogidas y vividas que generan mucha duda, preguntas sin respuestas y una reconfirmación de lo que dice el título de ésta Columna, la vida que vivimos muchos seres en el mundo es UNA VIDA SIN CALIDAD y una vida sin calidad, es casi como estar muertos, la persona que no tiene una vida de calidad vive como un animal, esperando que le den comida porque él mismo de pronto no la puede conseguir, si tiene un buen amo que tenga recursos y que lo quiera, el animal estará bien, pero si es un amo que no tiene recursos y que además lo trata mal, ése animal vivirá “UNA VIDA DE PERROS“, pero de los perros de antes, no de los de ahora. Así vive el ser humano que tiene que buscar lo del día, que no tiene trabajo para tener la tranquilidad de que “mañana“ también puede tener comida, muy triste, pero muy cierto.

Los invito a que recorran las calles de su ciudad y vean la indigencia, el hambre, la necesidad que se vive, mientras en ésa misma ciudad en casas lujosas la comida se desperdicia, los hijos y los padres ni comen porque andan pensando en sus negocios y en hacer cada día más dinero, sus alacenas están llenas, sus camas tendidas con mantas lujosas y los mejores edredones y el que llega a sus puertas a tocarles para conseguir un bocado de comida recibe un portazo en la cara porque no está en los planes del día la ayuda al necesitado y así pasan sus vidas y nunca lo estará.

Que cuando saludemos a alguien y le digamos que está bien porque está sano, recordemos que debemos estar sanos de todo, porque somos un todo, indivisible y que ojalá ésa salud y ésa forma de vida la podamos compartir con el que necesite de nuestra ayuda. Si podemos y yo sé que muchas veces SÍ PODEMOS, AYUDEMOS AL QUE PIDE NUESTRA AYUDA, no lo juzguemos, simplemente ayudémoslo. Ustedes no saben la alegría y la tranquilidad de saber que se cuenta en la mano con el dinero para poder comer HOY y dormir dignamente aunque sea sólo por HOY , es una alegría enorme y todos podemos ser y hacer parte de ésa alegría, AYUDANDO. AMÉN.

 

 

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