Lun, 10/29/2018 - 20:22
Foto: medico-responde.com

Nueve de cada diez accidentes cerebrovasculares se pueden controlar, la clave: prevenir, identificar, actuar

El noventa por ciento de los accidentes cerebrovasculares (ACV) o ataques cerebrales están asociados a factores de riesgo que pueden controlarse, según datos de la Asociación Colombiana de Radiología. Aún cuando esta afección causa un alto número de muertes, detectar y actuar con rapidez puede ser la clave para evitar daño permanente.

En pro de generar conciencia en la población e incentivar la identificación de signos de alerta que permitan actuar a tiempo, la Cámara de Dispositivos Médicos e Insumos para la Salud de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) hace un llamado para prevenir la enfermedad, en el marco del día mundial.

Hablemos de ataque cerebral

Los accidentes cerebrovasculares o ataques cerebrales son causados por la obstrucción en una de las arterias o rotura de vasos sanguíneos en el cerebro. Esto genera que haya una reducción en el paso de sangre impidiendo que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes.

La detección y acción médica temprana es vital para reducir al máximo el daño cerebral y evitar posibles complicaciones.

Pese a que la enfermedad es la causante de cerca de 6.2 millones de muertes al año, según informe del Ministerio de Salud; además de ser la segunda causa de muerte en el mundo y la primera causa de discapacidad en adultos es una afección que se puede prevenir a fin de mejorar el pronóstico.

Tecnologías que salvan vidas

Tratar un ataque cerebral se basa principalmente en mantener reducida al máximo la lesión en el cerebro. Esto se hace mediante la utilización de medicamentos capaces de deshacer los coágulos que están impidiendo el paso de sangre; otros permiten manejar la hinchazón que sufre el órgano tras un ACV.

No obstante, hay personas cuyos coágulos son de mayor tamaño y en quienes los medicamentos no logran reducirlos completamente. Para ello se hace necesario la utilización de dispositivos de trombectomía. Mecanismo en el que se introduce un catéter en la arteria para retirar el coágulo.

Estos dispositivos se ajustan mejor al vaso sanguíneo, logran capturar el coágulo reteniéndolo y permitiendo su extracción, ayudando así a reducir el daño potencial de las áreas cerebrales vitales. Las tres ventajas de esta tecnología incluyen: encapsular el coágulo, dar facilidad para extraerlo y permitir la restauración del flujo sanguíneo.

Por otra parte, el angiógrafo es otro de los dispositivos útiles para recuperar el flujo en las arterias obstruidas. Es un aparato de rayos X que permite observar lo que sucede a nivel endovascular y facilita la implantación de prótesis o balones de dilatación que ayudan a recuperar el flujo sanguíneo.

Otro de los aparatos que permiten tener una imagen clara del cerebro y conocer a ciencia cierta su estado es el resonador magnético, un aparto que ayuda a obtener imágenes en dos y tres dimensiones por medio de un campo electromagnético. Finalmente, el tomógrafo, es el elemento con el que se realizan tomografías computarizas a fin de explorar diferentes dolencias entre las que se encuentran huesos fracturados, cánceres y coágulos de sangre.

Estar alerta

Son básicamente tres síntomas los que pueden indicar la presencia de un ACV. En caso de evidenciar alguno de ellos, es importante recurrir a un médico de inmediato:

Mitad del rostro adormecido
Al notar que alguien tiene la mitad de la cara caído, pídele que sonría. Si no consigue sonreír bien, su cara está paralizada. Esta es la primera señal de alerta.

Habla confusa
Intenta conversar con la persona. Si observas que no puede articular palabras normalmente o que su habla es incomprensible, esta es la segunda señal de alerta.

Brazo débil o caído
Pídele que levante los dos brazos a la altura del cuello. Si no consigue levantar bien uno de ellos, esta es la tercera señal de alerta.

Prevenir un ACV sí es posible y entre más rápido se actúe mejor, porque para reducir o prevenir secuelas, la atención en un centro especializado debe realizarse hasta 4 horas después de presentar las señales de ACV.

No consumir bebidas alcohólicas ni tabaco, revisar la presión arterial y controlar la diabetes, hacer ejercicio físico constante y llevar una dieta saludable, puede ser la clave para hacer frente a esta patología.

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