Mar, 08/21/2018 - 08:28
Patricia Sosa advirtió sobre el uso de cigarrillos electrónicos.

Nuevos productos de tabaco invaden el mercado colombiano

Patricia Sosa, directora para Latinoamérica y el Caribe de la Campaña para Niños Libres de Tabaco, una organización global con sede en Washington- Estados Unidos, estuvo recientemente en Colombia y se reunió con grupos que trabajan en el combate del consumo de tabaco y entidades públicas de salud.

En su paso por Colombia, dialogó con la Revista Enfoque y dijo que está muy preocupada por la promoción agresiva que hay en Estados Unidos, en los países del Caribe y en nuestro país, de productos con saborizantes orientados a la población adolescente,  los cuales no generan humo, pero son altamente adictivos por su contenido de nicotina.

¿Por qué vino a Colombia y con quién se reunió?

Llevamos muchos años funcionando en Colombia. Comenzamos a apoyar a organizaciones en el país en el 2010  en el control del tabaco y en este momento financiamos y apoyamos la labor de Educar Consumidores.Estamos muy preocupados con la campaña tan agresiva en Colombia del producto iQos de la tabacalera Philip Morris, un producto electrónico que usa tabaco comprimido que se calienta y no genera todo el humo del cigarrillo tradicional cuando se quema. Nos preocupa que en Colombia, que tiene una ley muy fuerte de prohibición total de publicidad y promoción de productos de tabaco, y que es modelo en América Latina, la publicidad y promoción del iQos por parte de Philip Morris es una violación de esa ley.Hablamos con abogados colombianos y entidades de salud pública para intervenir legalmente en una violación crasa de esa ley.

¿Por qué el iQos es malo, qué tiene de diferente con el cigarrillo tradicional o el cigarrillo electrónico?

El iQos no es cigarrillo electrónico. El iQos contiene nicotina y tabaco comprimido. Los cigarrillos electrónicos tienen nicotina sintética. Técnicamente son diferentes. Ambos tienen nicotina, pero uno contiene tabaco y el otro nicotina sintética. El iQos es un producto de tabaco. La diferencia es cómo se consume ese tabaco a través de unos dispositivos que parecen un celular iPhone. Ellos reclaman que no es combustión con fuego, sino que calientan el producto para crear vapor y de esta manera se generan menos contaminantes. Ellos reconocen que tiene contaminantes, pero simplemente dicen que tiene menos que el del cigarrillo de combustión. Claro, hay que decir que además es adictivo, pues todo producto de tabaco tiene nicotina.

¿Y todo producto de tabaco es perjudicial para la salud?

La nicotina es perjudicial. Es adictiva y principalmente nos enfocamos en el contenido y la promoción en el uso de saborizantes, que es una estrategia para atraer jóvenes y a través de redes sociales y eventos donde se publicita en eventos sociales para iniciarlos en el consumo.

¿Pero siguen fumando los niños desde los 12 años y así pasa en otros países?

Exacto,  se ha visto una mejora en la reducción del consumo en Latinoamérica, pero ahora vemos esta nueva campaña de los nuevos productos de la industria tabacalera en la promoción y comercialización  y en donde más se ha invertido es en Colombia.

¿Qué encuestas hay en la reducción en Colombia?

En consumo la Organización Panamericana de Salud saca una encuesta anual que le envía el Ministerio de Salud. Se ha reducido en un 4.6% durante los últimos cuatro años, pero los fumadores continúan registrando datos alarmantes.

¿Colombia en qué posición está en Latinoamérica?

Colombia tiene buenas leyes especialmente en la prohibición total del consumo en espacios públicos, también en la publicidad de tabaco y la exhibición en los puntos de venta, que también se asemeja a la publicidad, por lo que en este aspecto (exhibición), está prohibida en el país. En el 2017 se logró la reestructuración y el aumento de los impuestos al tabaco. Hasta el año pasado Colombia era el país más atrasado, junto con Paraguay, en los impuestos más bajos al consumo de tabaco.Colombia tiene leyes que se han cumplido y una sociedad civil que monitorea a las autoridades. Es un país con presencia en materia de reducción del consumo.

¿Qué hace falta en Colombia?

Nos gustaría que el gobierno fuera más fuerte. Hay unas políticas de etiquetado de productos de tabaco muy pobre, de apenas el 30 por ciento (del mensaje de salud pública al consumidor para comunicar los efectos del tabaco) en el empaque, frente al  promedio internacional que es del 50 por ciento. Hoy se recomienda un empaque en el que apenas esté el nombre de la marca, la advertencia de salud y sin etiquetas atractivas. Todo lo que se busca con estas leyes es que la manera de mercadear y cómo se diseñe refleje el daño y no se engañe al consumidor con la idea de que lo que se consume es atractivo, pues lo que se promueve es cáncer.

¿Qué tan fácil es en Colombia lograr que los políticos legislen para el control del tabaco y el consumo?

Se logró en Colombia en el 2009 con la ley, y se vio que se puede. Pueden tener influencias en algunos partidos, pero se han logrado leyes muy importantes en Latinoamérica.

La industria tabacalera es muy poderosa

Nosotros en Estados Unidos al no tener derecho a la salud en la Constitución, la industria se ampara en la ley de libre expresión y cuando se les ha pedido que adopten la advertencia gráfica de salud en los empaques no se ha podido, pues ellos ganan esa batalla de la libre expresión por que las autoridades protegen la expresión comercial del producto. En Colombia y en toda Latinoamérica sí hay derecho a la salud y por eso los avances en el control a la industria.

¿Los cigarrillos y productos light son menos dañinos?

Es una farsa. La evidencia científica muestra que el daño incluso es superior. Lo que produce es un cáncer diferente, pero es cáncer. En el Convenio Marco se prohíbe utilizar el término light pues es una farsa. Ahora tenemos esta lucha con esta nueva serie de productos electrónicos y aunque en teoría pudiera ser menos dañino que el cigarrillo tradicional, de todas maneras causa un daño a la salud. Estamos en medio de una epidemia de salud pública en la que estos nuevos productos se meten en la mitad.

¿Colombia falla en el control de la promoción del tabaco con los nuevos productos?

Totalmente. Y hay una debilidad del gobierno en la intervención de esos productos nuevos como el iQos y el cigarrillo electrónico Juul.

¿Se está ganando la pelea contra el consumo?

En muchas cosas se está ganando y el Acuerdo Marco es un éxito, pero la industria está creando productos nuevos y lanzaron la Fundación por un Mundo Libre de Humo con la que promueven el iQos, con una estrategia muy atractiva, destinada a los jóvenes.

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