Vie, 04/14/2017 - 08:24

Mejore su economía y respire tranquilo

Mantener el equilibrio en todas las áreas de nuestra vida nos da la posibilidad de ver con mayor claridad el futuro, nos prepara para afrontar situaciones difíciles con cabeza fría y nos permite soñar con nuestro futuro con mayor seguridad y tranquilidad. No obstante, cuando se trata de nuestras finanzas muchas veces el equilibrio se pierde porque la mayoría de las veces nuestra economía está llena de obstáculos y errores que nos quitan el sueño y no nos dejan avanzar hacia donde queremos llegar. Si estás en este grupo, te contamos algunos tips que puedes tener en cuenta para mejorar tu economía y lograr poco a poco las metas que te has propuesto.

Ten en cuenta, eso sí, que estabilizar tu economía no es algo que se logra de la noche a la mañana, es un proceso que se logra paso a paso pero que, si lo cumples al pie de la letra, sin licencias ni desvíos, en un lapso corto de tiempo da sus frutos, no solo en tu bolsillo sino en tu parte emocional. 

Renueva tu mente

Tu mente y la forma como programes tu cerebro son determinantes para fracasar o alcanzar el éxito. No tiene nada de malo anhelar y buscar las riquezas, pero tampoco puedes atormentarte por lo que no puedes tener ya. Pensar positivamente te ayuda a cambiar el chip sobre tus finanzas. Pensamientos como "el dinero nunca me alcanza", "no podré salir de esta situación" ó "no creo que lo logre", deben ser reemplazados por la firme idea de que lograrás lo que te propones y que la prosperidad no es esquiva para tí y la puedes obtener si lo deseas y trabajas por alcanzarla.

Mejora la comunicación familiar

Es muy importante que compartas tus propósitos y metas con las personas más cercanas a tu entorno. Tu pareja y tu familia deben no solo estar enterados sobre tu propósito de cambiar tu situación económica sino ser partícipes de este proceso, así que una buena comunicación facilitará las cosas e incluso convertirá tu meta personal en un objetivo común que al final beneficiará a todos. 

Organiza tu presupuesto

Antes de establecer cualquier meta de ahorro o plan de pagos debes conocer y organizar perfectamente tu presuesto. Un cuadro puede ayudarte para llevar el control de tus gastos e ingresos. Suma tus ingresos mensuales para que puedas ir deduciendo de esta cifra tus egresos. Proyecta tu presupuesto por lo menos a un año y mes a mes. Revísalo mensualmente y apégate lo más que puedas a él. Muy importante, que tus gastos nunca superen tus ingresos.

Fija Prioridades

Es indispensable establecer prioridades de inversión, de acuerdo con las oportunidades y la capacidad que se tenga en todos los sentidos (disponilidad de recursos, opción de endeudamiento, posibilidades de alianzas y sociedades, etc.). En tu presupuesto debes tener claros cuáles son tus gastos fijos y obligaciones ineludibles y obviamente, son los primeros en los que te enfocarás. Arriendos, servicios públicos, mercado, seguridad social, obligaciones financieras vigentes, siempre van primero y no son negociables, pues el pago de estas te dan el primer parte de tranquilidad. Haz lo posible para reducir tus gastos al máximo, sobre todo cuando tus prioridades incluyen el pago de deudas y enfocarte en las cosas básicas, por lo menos mientras te vas desahogando un poco.

Pequeños gustos como comidas en restaurantes, salidas recreativas o viajes pueden restringirse mientras pasa el temporal. Y un tip muy importante: Si eres un comprador compulsivo, aléjate de las tiendas! Recuerda que tienes una prioridad y que esos pequeños gustos pueden esperar.

Organiza tus pagos

Establece el monto de tu ingreso que destinarás para atender cada una de tus necesidades y compromisos y asegúrate que las fechas de pago coincidan con las de tu salario para evitar atrasos y sobrecostos por intereses de mora. Si en alguno de los casos no coinciden, no conviertas esas pequeñas sumas en dinero de bolsillo ni las gastes pensando en que las repondrás después. Si es posible organiza pequeños paquetes con el dinero de cada obligación, debidamente marcados y guárdalos en lugar seguro hasta que llegue el momento del pago para que tengas el dinero en el momento oportuno.

Crea un fondo de emergencias

No olvides que siempre es necesario pensar en los imprevistos y las contingencias, por eso es importantísimo crear un fondo de emergencias que cubra tus gastos de entre 3 y 6 meses, para atender cualquier cualquier cosa que pueda pasar. Muchas veces, por no contar con un fondo de emergencias, puedes caer en endeudamiento, o incluso perder una parte de tu patrimonio. No necesitas pensar en grandes sumas de dinero, un pequeño monto será suficiente para ir alimentando ese fondo mensualmente, pero te darás cuenta que en el momento de requerirlo, incluso podrás tener dinero de sobra para atender tu contingencia.

Cuidado con las Deudas

Aunque lo ideal cuando estás en un plan de mejoramiento financiero es no endeudarte, puede presentarse la ocasión en la que será necesario pensar en esta opción. En lo posible, utiliza el crédito solamente para proyectos que generen retorno, aumento de capital o fortalecimiento de tu capacidad productiva, como por ejemplo la compra de vivienda o una moderada inyección de capital a tu empresa o negocio. Este endeudamiento debe hacerse de manera responsable, teniendo en cuenta primero tu presupuesto y capacidad de pago para no salirte de ahí y en lo posible busca las alternativas de pago más rápidas, un crédito a largo plazo solo hará que desangres tu bolsillo sin darte cuenta y terminarás pagando mucho más del valor real . Evita al máximo usar crédito para gastos de consumo y traslada éstos para tus metas de ahorro.

Durante este tiempo es aconsejable congelar o restringir el uso de las tarjetas de crédito y pagar en efectivo únicamente, esta práctica te dará más conciencia del uso racional de tu dinero.

Fija una meta de ahorro 

Tal vez lo primero que se te venga a tu mente es que tus ingresos no te dan para establecer un ahorro, pero no es así. No necesitas establecer metas muy altas para ahorrar. Una pequeña suma mensual, al igual que tu fondo de emergencia, te darán la oportunidad de capitalizarte poco a poco. Si no eres muy juicioso para guardar el dinero en tu casa, algunas entidades financieras tienen productos de ahorro con plazos fijos, montos mínimos y pequeños intereses de ganancia que te ayudarán a cumplir tu meta. Sin sentirlo, este dinero aumentando gradualmente y te permitirá acceder a esas metas que tienes establecidos e incluso a ciertos gustos, sin endeudarte. 

Aumenta tus ingresos

Es posible que al realizar tu presupuesto te des cuenta que tus cuentas por pagar superan tus ingresos. En este caso debes pensar en alternativas que te permitan nivelar tus finanzas. Vender artículos personales o de tu hogar que no tienen tanto uso y no son tan necesarios pueden darte un dinero adicional. Un trabajo extra puede ayudar bastante. Y si tienes algún talento o habilidad que puedas desarrollar en tu tiempo libre, úsalo a tu favor para obtener esa suma que te hace falta para completar tu plan de pagos.

Por último, haz de estos consejos un estilo de vida, porque el uso organizado y apropiado del dinero te llevará a salir de tu situación actual y cuando menos te des cuenta, te llevarán a la libertad financiera que tanto anhelas. 

 

 

 

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