Dom, 12/01/2019 - 05:34
Fotografía tomada de internet.

Derrocar a Duque es la victoria… de la extrema derecha

Las protestas que siguen transcurriendo en Colombia están moviendo el velo de la historia. Más allá de los resultados inmediatos que puedan obtener los manifestantes, lo que se evidencia es que las personas en las plazas y las calles han perdido tanto, oprimidos por el peso de la pirámide social que impera en Colombia desde hace dos siglos, que ya tienen poco o nada para perder.

La lectura miope de Duque con respecto de la coyuntura actual está exacerbando aún más los ánimos. El gobierno escucha de manera fragmentada, desarticulada e intransigente, tratando de embutir una agenda que no responde a las demandas del paro y que solo profundiza las diferencias entre los sectores protegidos por este mandato (que son una minoría), contra todos aquellos que se sienten relegados por unas políticas que fortalecen al establecimiento en detrimento del bienestar del pueblo. Mientras la gente exige unas condiciones mínimas de vida que garanticen los derechos fundamentales que están consagrados en la Constitución Nacional, Duque presenta como grandes logros decretar tres días sin IVA al año y la conformación de un gran holding para agrupar a catorce empresas del Estado. La primera medida equivale a un bazar de descuentos en cualquier madrugón de carpa sin mayor impacto estructural en las finanzas familiares. La segunda precariza aún más las condiciones y la estabilidad de los empleados del Estado que ven cómo se fragua desde el Gobierno una masacre laboral y se prepara una privatización masiva de las empresas del Estado, tal y como corresponde a un gobierno tremendamente neoliberal en lo económico y descaradamente mojigato en lo ideológico.

La desconexión de Duque con una realidad que lo abruma y lo supera mientras pasa el tiempo (que él deja pasar con anuncios tan inverosímiles como que el diálogo se extenderá hasta marzo de 2020 con las brasas de la protesta ardiendo), están desnudando del todo su falta de liderazgo y sus graves limitaciones como estadista, lo que está desesperando hasta a sus propios copartidarios que quieren precipitar un vacío de poder para llenarlo de totalitarismo. Como si este cóctel macabro de ineptitud, falta de experiencia, debilidad de carácter e incapacidad para comprender una realidad compleja fuera insuficiente, ahora se meten con la vida privada e intimidad del subpresidente, una jugada que, no me cabe duda, viene de “fuego amigo” para seguir minando su mandato. Con esto pretenden darle oportunidad a la mano dura de la vicepresidente que a la hora de apuntar las armas contra el pueblo ha demostrado que no tiene escrúpulos. La operación Orión de 2002 aún sangra en las comunas de Medellín.

En resumen, lo que parece que es una oportunidad para derrocar a un gobierno por las protestas populares como nunca antes se había percibido, en realidad tiene babeando a los amantes del totalitarismo y la represión como Fernando Londoño Hoyos, que sueña con ser un rey espartano en la Grecolombia con la que delira todos los días en la radio. Su prepotencia intelectual salida de la nada y sus alucinaciones de mariscal nazi no le permiten ver que no es más que un cándido azuceno en decadencia que ya no soportan ni en su propio partido. Sin embargo, no se debe subestimar a este grupúsculo reaccionario y violento de buitres oscuros (o águilas negras) que quieren pescar en el río revuelto de las protestas para imponer un gobierno autoritario y represivo cuando Duque no aguante más. Porque Londoño Hoyos solo es la cara demacrada y la voz gagá de un sector peligrosísimo y muy poderoso que ven una dictadura de Uribe con buenos ojos.

Quizás a estas alturas de mi columna muchos estén pensando que solo soy un conspiranoico más, pero la reacción de las autoridades en las calles me tiene realmente preocupado. Esos atropellos injustificados contra millares de manifestantes pacíficos, lo que está documentado hasta la saciedad desde la Costa Atlántica hasta Cauca y Nariño, no podrían tener un propósito distinto que llevar a Colombia a un caos premeditado desde las esferas del poder.

Por eso creo firmemente que es un error orientar las protestas hacia el derrocamiento de Duque. Eso es justamente lo que quiere la extrema derecha en Colombia para imponer, vía sucesión constitucional, un gobierno tremendamente represivo en manos de una mujer con una ética blanda, un sentido de lo social inexistente y una demostrada falta de empatía con el dolor humano de las comunidades vulnerables. Cuidado.

Por más teorías, especulaciones e hipótesis que aseguren que Duque fue elegido por la Registraduría y no por el pueblo, como lo aseguran muchos usuarios de Twitter, la verdad es que hasta ahora no existe una prueba contundente de un fraude que explique los dos millones de votos de diferencia que le sacó a Petro en las elecciones de junio de 2018. Ni siquiera Petro se atreve a poner en duda la legitimidad de esa elección en cuanto al conteo de los votos. Por supuesto que hubo fraudes en algunos formularios y eso está documentado, pero no en las dimensiones que lo quieren hacer parecer. No para justificar diez millones de votos. Además, todos vimos como el establecimiento en pleno se plegó a Duque para la segunda vuelta presidencial. Ver a Gaviria, Pastrana y Uribe rodeando a Duque en la misma fotografía explican el poder del clientelismo que se movió en esas elecciones. Ver a los grandes empresarios quemando las naves en publicidad a punta de miedo y fake news para “salvarnos del castrochavismo” no fue ninguna ilusión óptica. Ver que Duque nombró como su ministro de defensa al presidente del sector de comerciantes a pesar de su ineptitud para el cargo evidencia con claridad cuántos hilos se tejieron alrededor de esa candidatura como para afirmar con tanta vehemencia que fue la Registraduría la que puso presidente. Yo no me lo creo, con el respeto de los que creen que sí.

Por eso creo que la elección de Duque por más inconveniente y absurda que haya sido, habla más de la inmadurez electoral y ciudadana de Colombia que de algún fraude electoral. Además, considero que Duque fue elegido en democracia, por más vicios y defectos que tenga la democracia en Colombia, en donde la manipulación de la ignorancia y la necesidad pone fácilmente un presidente. Pero esa es otra historia. El punto es que Duque fue elegido legítimamente por voto popular dentro de una democracia tremendamente viciada por unos defectos estructurales que aquejan a Colombia desde su formación como Nación y que se han ido profundizando a través del tiempo.

Pero Duque ha resultado tan incompetente, débil y falto de carácter, que la extrema derecha teme que este gobierno le esté poniendo el último clavo al ataúd de sus aspiraciones imperiales de Colombia como bastión de la resistencia del fascismo en América Latina. Mueren de miedo porque en 2022 no van a tener más remedio que cederle el poder a la izquierda o a la centro izquierda, lo que por supuesto es la más humillante de sus pesadillas. Y no estamos hablando de cualquier extrema derecha. Estamos hablando además de lo más corrupto y reaccionario del establecimiento. Estamos hablando de ese sector político radical que elimina a sus contradictores históricos. Aquellos que asesinaron a Rafael Uribe Uribe en 1914, a Jorge Eliécer Gaitán en 1948 y a Luis Carlos Galán en 1989. No solo estamos hablando de una coyuntura, estamos hablando de nuestra propia historia republicana.

Por eso mi llamado es a la sensatez y a comprender que quemar un simple fusible como lo es Duque, por más presidente que sea, en el mediano y largo plazo pueda que sea más perjudicial que beneficioso para esas amplias mayorías que se están expresando a través de la juventud de todas las edades en las calles. Esa es la oportunidad de oro que está esperando la extrema derecha para invocar el discurso trastocado de la autoridad para imponer el totalitarismo. Por eso vemos al ESMAD desplegado por todo el país coartando libertades y derechos de manera injustificada y arbitraria. Por eso los vemos disparándole a mansalva a jóvenes desarmados, deteniendo periodistas e intimidando ciudadanos que lo único que hacen es manifestarse de manera pacífica. Son perros rabiosos respondiendo a las órdenes de sus amos para morder al pueblo y demostrarle a la gente común que manifiesta su inconformidad de qué lado están las armas, de qué lado está la violencia, de qué lado está la agresividad de un régimen que está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para mantener el poder.

El ESMAD no actúa autónomamente. Simplemente obedece órdenes. Y esas órdenes las da el Poder Ejecutivo, desde lo nacional hasta lo local. Hay que pensar con toda desconfianza y temor sobre quiénes son los personajes que mueven los hilos para que un presidente o un alcalde le exijan a los comandantes de policía que actúen con tanta arbitrariedad y violencia contra la gente que sale a las calles a manifestarse. Allí hay propósitos e intenciones maquiavélicas que no hemos podido analizar ni dimensionar al fragor y la emoción de las protestas que están trascendiendo lo ético para incrustarse además en lo estético generando una cohesión popular pocas veces vista en la historia de Colombia y que usualmente han precedido grandes cambios hacia la consciencia social y la desestabilización del estatus quo. La actitud de las fuerzas policiales y la militarización de las zonas urbanas en todo el país nos deben hacer pensar qué hay detrás de todo esto. En mi opinión, hay una intención clara de la extrema derecha por generar el caos e imponer un régimen autoritario con tintes totalitarios. Esa es mi impresión.  

Entonces, acá el bien superior que se debe proteger es el de la democracia. Duque es un simple accidente de la historia puesto allí por el hábil manejo del establecimiento de un discurso soportado en el miedo y la ignorancia. No digo que debamos respaldar a Duque, todo lo contrario, hay que hacerle ver lo que subyace a la reacción de las autoridades que él no controla. Porque él no controla nada. A él lo controlan y él ni cuenta se da, porque no es un tipo hábil ni inteligente. Duque solo es un dandy bien hablado que corrió con suerte por ser el preferido de Álvaro Uribe Vélez, la sombra negra que se ha posado sobre Colombia durante los últimos treinta años. Lo que pretendo con este llamado es que dimensionemos las consecuencias de tumbar a Duque antes de celebrar lo que podría ser la mayor victoria de la extrema derecha que está alistando cuchillo y tenedor para tragarse lo poco que queda de democracia en Colombia.

No le hagamos el juego a la extrema derecha y no caigamos en sus trampas hábilmente puestas durante dos siglos en las que siempre caemos. La malicia no tiene que ver con ser malo sino pensar como lo harían los malos. Y a mí personalmente no me cabe duda. La reacción desmedida de las autoridades para atacar y constreñir las libertades y los derechos de quienes participan en las manifestaciones tiene el propósito claro de minar el mandato del presidente para hacer absolutamente inviable su gestión, forzar su renuncia y dejar allí a Marta Lucía Ramírez, quien sería, a mucho honor de ella, la primera dictadora de la Nación. Es decir, la subdictadora. Porque todos sabemos quién sería el dictador.

Porque aunque en Colombia ya muchos tienen poco que perder, podríamos perder también la democracia, y con ello la oportunidad histórica de recuperar algo de todo lo que nos han arrebatado las élites, el establecimiento y los opresores. Pensemos con inteligencia y no con astucia. La astucia es con la que nos dominan. La inteligencia con lo que debemos reaccionar. Calma y cabeza fría. Es lo que corresponde.

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Buen texto. Comparto lo fundamental. La reacción del gobierno exacerba la indignación generalizada de la población. Duque ha demostrado su incompetencia e indolencia para manejar la crisis. Ha corrido a abrazarse con los empresarios, comerciantes y ganaderos, dando una bofetada a las reivindicaciones sociales que enarbola el comando organizador del paro.

Inteligencia. Canalizar el valor simbólico de lo que sucede con los seres multicolores que pueblan cada marcha. Es el tiempo de la radicalidad con mucha sabiduría para mostrar al planeta que por un misterio del universo los nacidos en este pequeño accidente geográfico somos los más creativos de una especie que pudiera salvarse por un país llamado Colombia. Quien ayuda a recoger ese caudal simbólico y llevar la confrontación a otro frente discursivo?

Interesante análisis. Lo que se viene, creo yo, es la repetición de lo que vimos en la elección de alcalde de Bogotá. Si analizas los trinos de Petro, este ya empezó a etiquetar a los verdes como la nueva derecha, el plan B de Uribe. El hábilmente sabe que sólo apoderándose del centro tendrá opcion en 2022

Efecto Mariposa es lo que pasa en hispanoamerica y el mundo. Solo así suben las, especies, y L especie humana No es la excepción. Han sido 200 años de bandidos en fiesta...

Si muy claro. Uribe y su combo de malparido la ven embolatada para 2022, entonces no van a esperar a perdxer, van a sacar a como de lugar al su presidente y montan a la bruja que se le.vienen las babas cada que.le hablan de eso

Es un buen análisis. Preocupante el país que tenemos y los pocos elementos de análisis con los que cuenta la mayoría de la población. Hay que seguir defendiendo la democracia.

Buenas noches, Dios te bendiga. Y la Santísima Virgen y San José. Te digo totalmente que no estoy de acuerdo con tigo, y lo digo con tranquilidad porque no creo que tenga que preocuparme por no estar de acuerdo. La verdad no comprendo porque alguien o un grupo o en general en este país, muchas o pocas personas tengan que referirse al presidente como una persona que no es capaz y poco inteligente, si lo que se ha visto hasta ahora es que esto como tu bien dices no es de ahora sino que trae de fondo muchas cosas que se volvieron parte de cada día en la realidad. El presidente tiene que hablar y dialogar con cada sector, y no puede hablar en bloque porque aquí muchos, cada uno tiene su idea o su interés. Entonces acercarse a poner sobre el telón lo que cada uno quiere, siente, expresa o quiere no es malo, antes es un paso y un paso necesario. No es un bloque por tanto no puedes hablarlo como bloque. Las demandas del paro se supone que son las de una colectividad de varias colectividades, no solo de unos que son capaces de tomar vocería porque han tenido el don tal vez. Si se necesita revisar muchas cosas pero, saber realmente cual puede ser el nexto con otras realidades sociales caóticas y relacionadas a paro que hemos visto en latinoamericana. Nadie puede saberlo bien sino Dios, que todo lo sabe. Lo de mesas de convocatoria no es malo, me parece muy bueno, debería haber forma que todos participáramos. Así que si han habido circunstancias acumuladas sociales que obviamente no son o fueron hechas en gobierno Duque, si son hoy digamos que una honda real y existente pero no por ello pueden darse la autoridad si hay fines siniestros en diferentes personas o sectores que quieran manipular el hecho de inconformidad social que, en realidad, existe. Porque hacer daño, quemar, lacerar una persona en su comercio, o a un hombre porque sea policía no tiene justificación ni por un supuesto paro, descontento ni por cualquier otra cosa. Así que, si muchas personas pensamos que hay otras posibilidades, y por eso piensan diferente, eso no puede ser tomado por cualquier voluntad para darle poder de definir lo que estas otras personas en realidad puedan querer solo porque vean que no funcionan muchas cosas, como la salud, tal vez los mismos procedimientos de eso que llaman estado o instituciones o las personas que dicen que nos representan. ¿ que tal que la solución no sea democracia sino otra forma?, no me refiero a dictadura por si alguien quiera malinterpretar no tenga pretexto. Al parecer eso de las repúblicas tiene su problema. Podría haber otra forma o alternativa de lo que se ve o supone que es una democracia. Algo más básico, sin partidos ni tanta gente representando, tal vez eligiendo por sectores o grupos tales como salud, proyectos de tal o no sé, hay que pensarlo. Algo sin partidos ¿para que nos sirven los partidos?. Algo donde se puedan escoger entre personas idóneas para cada área y se optimicen los recursos para que no haya tanto impuesto a tanta cosa porque sino hay desperdicio pues no tienen que quitarse tanto. Algo que permita organizarse de diversa forma, digamos pues por ejemplo empresa y que pues hay si impuesto si es que se llamaría así o de parte de cada sector tal vez definido de una forma que se vea que es real y directo para eso, sin tanto intermediario que ¿eso para que sirve? sino para demorar y ademas para disminuir por tanto gasto que genera haciendo que llegue menos a lo que tiene que llegar. Pueden haber también recaudos voluntarios y opcionales donde uno elija que empresa, sector o área apoya. Tambien los empresarios podrían apoyar directamente escuelas, hospitales o diferentes tipos de labores, centros, obras o proyectos y eso servir de impuesto, y lo que si habría que contratar que para vigilancia y control tal vez pudieran ser auditorias que se ganaran en parte por licitación bien clara y por votación o que incluyera una parte de votación de acuerdo a lo que ofrecerían y eso seria el pueblo quien ahí diría porque hay si creo que se escogería lo mejor por lo menos en cuanto a salud, ya que no creo que nadie quiere que el servicio sea super retrasado o este en manos de alguien que en realidad no quiera velar por tu verdadera salud o no sea idóneo. Para esos contratos podrían ser algunos de los recaudos de los voluntarios con otras formas de financiación que también permitan acceder a ciertos beneficios de manera segura aunque sea en otros ámbitos sin excluir a los demás de los fines de lo recaudado. ¿Para que tanto congresista haciendo leyes de cosas que ni saben?. Eso es, solo gasto, si tuviéramos otra forma de organización ellos buscarían otras profesiones y ya. También tendrían asegurado su sustento. Trabajando normal como los demás. Ahora, podrian haber postulaciones para presentador de ideas, de gestion de proyecos o procesos, bueno , si los organizaran y postularan y fueran verdaderamente buenos y demostrado que funcionarian y los demas osea todos escogieramos tal proyecto pues bueno, a trabajar por esa idea que tuvo o ese proyecto, como cualquier otro porque ahi si todos estariamos en igualdad de condiciones no para que se organicen a ver como nos obligan a escogerlos de la forma que sea para luego olvidarse de todo y ni modo de decirles si uno mismo tiene una idea o no le gusta algo. Menos representación, más acción y más acción de todos, en: COSAS PRODUCTIVAS, BUENAS, NO DESTRUIR NADA, NO OBSTACULIZAR, NO DAÑAR NI LASTIMAR, no no, nada de izquierdas o derechas, más aporte cotidiano de trabajo, de hacer no de hablar o revolver o manipular sea quien sea. no denigrar, no de meritar, no destrozar, no anular, no silenciar, no desprestigiar, sea quien sea, mejor buscar y proponer caminos concretos, visibles, reales. Y, acertar el si o el no del otro pero claro en la locura y las cosas malas no. En cuanto al esmart o la fuerza publica, si ellos hacen con principio bien su trabajo que debe ser velar por la seguridad y el orden esta bien. Sin abuzar, sin agredir, sin dañar o lastimar. Pero es necesario que exista alguien que vele si por alguna cosa alguno se le pasa una idea fuera de el bien o la bondad, si se le corre un poco la cabeza en un momento o tiene rabia, dolor o esta un poquito desadaptado o tiene algún problema psiquiátrico o psicológico no tratado. A cualquiera le pasa pero hay que velar por los demás. ¿Que es lo legitimo?, me parece que lo que esta en la ley, y , hay leyes que no nos convienen. Por ejemplo si usted fuera un embrión o yo lo fuera en este momento y alguien esta presionando a la mamá de uno que lo elimine, pues, esa ley no conviene, o si la mamá se cansó del papá o no lo quería y ya uno salió de allí, pues, es uno, ya no son ellos, que lo dejen vivir , después o en el camino ven si lo dan a alguien que si lo ame y acepte o no se pero ya deja que ya viene, no cortes eso. Y si podrían haber otras, como... ¿estado laico?, eso sirvió en México creo en el 40 y algo para justificar la persecución religiosa y si este país creen muchos o pocos en Dios, no sé, pero sea cual sea el caso no tendrían en algún momento que coartar o perseguir disimulada o directa o explicita o implícitamente a quienes si creemos, porque , también DIos dijo para ellos o nosotros escoge, y nosotros o por lo menos, yo escogí, si quiero amarte DIos, sí eres importante para mí. Entonces esa parte de la ley que esta en la constitución si sirve para que me persigan, pues, no me sirve, y creo que no debe gustarme. Entonces lo legitimo debe ser para el bien, y no debe ser malo. Si eso legitimo no va al bien, pues, hay que quitarlo. Cambiarlo. Porque la ley es para dar vida, no para quitarla o disminuirla. Pero lo legitimo debería ser bueno y deberíamos estar con lo legitimo. ¿ Porque rebeliones?, cambiemos lo malo y listo.

De los mejores análisis que he leído estos días. Ojalá alguien se lo mostrara y explicara al subpresidente ...

No vote por. Duque pero este presidente esta abierto al diálogo y escucha para unir el país. Esta haciendo lo que otro no hicieron y el problema del país no se puede arreglar en poco tiempo.

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