Vie, 02/18/2022 - 08:07

La inocente “Tumba de las luciérnagas”

Hace poco les hablé de Ánime. Y hoy, después de mucho tiempo sin escribirles, por culpa de mi trabajo, vuelvo con un trabajo de Studio Ghibli. Empezar desde la noche en que moriste, puede sonar alucinante, pero nada alejado a un crimen despiadado como es la bomba de Hiroshima y Nagasaki.

No quiero ser apocalíptico, pero lo que ya nos mostró Hollywood hace poco con el mensaje de No mirar para arriba, ya lo habían vivido los orientales. Ese era el mundo de ellos, la tierra de una pequeña niña que junto a su hermano fueron de los pocos en sobrevivir, ya nos da una idea de cómo estaban educadas sus mentes, como si un ataque aéreo fuera cosa de todos los días.

Hablando de todo lo que pueda provenir del cielo, hace poco leí un libro, no recuerdo su autor, pero el título era Hercóbulus o planeta rojo, el caso es que en algún capítulo, el escritor hablaba de las pruebas atómicas en los mares, cosa que está pasando hoy en día y que hace casi un año mostró una imagen de una gran masa de fuego dentro del océano.

No quisiera irme lejos, pero todo esto me parece místico, el mismo fuego y la idea que nos venden del infierno, ligado a las bombas de estos siglos. El caso es que no les puedo decir cuántas lágrimas me hizo derramar esta entrega del 88’ de Isao Takahata.

Traigo a colación el cine occidental hablando de cine oriental porque tengo muy presente la cantidad de referencias que tiene el primero con el segundo, pasó con Inception y Paprika, y ahora pasa con Don’t look up y con Hadashi no Gen, (pies descalzos): dos eventos catastróficos en los que de alguna forma retratan el caminar hacia el fin en slow motion.

Esta escena épica del Ánime que recrea la detonación de una bomba nuclear, es absolutamente admirable en animación, y es el hecho de mostrar el realismo de una manera que el realismo no puede hacer, que solo puede lograr la animación, como lo hace La Tumba de las luciérnagas,

Desde la narrativa se recrea la humanidad en esta cinta, en donde las luciérnagas, unos insectos con las vidas más instantáneas del mundo, son en realidad, las protagonistas, porque al final, eso es lo que somos en esta existencia, luciérnagas, algunas sin luz, otras con la luz suficiente y unas pocas, con abundante luminiscencia, tanto que pueden parecer bombas y que llegan a destruir o a revivir billones de lucecitas.

La relación entre estos hermanitos, definitivamente es un mundo nuevo, dentro de la pesadilla de la realidad, aquí aprendemos a escaparnos del drama que es vivir la muerte de nuestros prójimos o próximos, con algo que sí que nos hace falta, y que he llamado hoy: la inocencia de los huérfanos.

Deléitense no más:

https://animeflv.ac/ver/28494/hotaru-no-haka-1988-dvd

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