Lun, 02/22/2021 - 09:10

Todos los nombres del amor

Algunos recuerdos serán más rápidos que las plantas de mis pies. Incluso ellos, difícilmente, hallarán con fidelidad esos pasos que podrían llevarme a aquellos lugares donde la vida fue más vida. 

Por: Camille Melo
@unatalmeloparra


Una tarde con el cielo a punto de quebrar y con palabras queriendo flotar, queriendo acercarme en letras a su piel, buscando que la siguiente línea pudiera ser una caricia de esas inesperadas que alivian.

Quisiera menos puntos aparte, menos pausas, menos esperas. 

Quisiera poder guardar en cajoncitos la lectura de ese último poema vertiginoso que me leíste en cualquier café de la ciudad; o evocar ese recuerdo de infancia del sabor a la sopa dulce que te preparaba tu mamá.

Poder ir siempre a esas gavetas, sobretodo cuando la vida agota. La vida con su permanente exceso de realidad, con la zozobra y con la incertidumbre del tic tac del reloj que tanto nos fatiga.  

Esas memorias compartidas que poseen la forma de tus labios y la textura de tu piel.

Esas reminiscencias de formas no tan usuales de luchar, o de las muchas veces que me quedé parada en el abismo corto del miedo para descender de nuevo a una mirada, a esa pulsión de estar viva justo aquí, justo ahora.

Convocar a todos los nombres del amor y no reducir lo que siento a ninguno de ellos.  

Amor fragilidad, amor fuerza, amor protección, amor  voracidad, amor salvaje. Amor accidente o amor evanescente. 

Tal vez en unos años, cuando esté caminando sobre la arena, en un atardecer de domingo, recuerde y añore un cuerpo en el que yo sentía ser la mar. Más que lluvia, mar.

Infinito y hondo como el deseo, como el anhelo. Profundo, insospechado y grácil como el amor, como nuestro amor. Como mi amor. 

Como un pacto nuevo entre dos. Como esa moneda que gira en el aire pero que nunca va caer sobre ningún extremo.

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.