Dom, 07/28/2019 - 08:34

Egan, El Napoleón Colombiano que venció a Europa

La vida, larga o corta, suele depararnos, por cuenta del Todopoderoso, grandes satisfacciones. No voy a enumerarlas, porque en mi caso de extensos 90 años, serían muchas. Pero, para este día, tengo en mi mente de colombiano dos acontecimientos especiales que se relacionan con gente joven que gracias a su disciplina, a su entusiasmo, a la confianza en sí mismos, los han llevado al podio de la gloria y de la consagración. Y hacen honor a la Patria.

En mi juventud conocí a ese coetáneo que sabía para dónde iba, qué quería, y tenía la certeza de a dónde llegaría. Gabriel García Márquez. Premio Nobel de la Literatura. Maestro del Periodismo. Ejemplo para seguir. Su nombre confundido con Colombia en cien Años de Soledad y cientos de obras de la litertura.

Hoy, en esta etapa de mi existencia, cuando el final se acerca, he visto a otro joven que  tampoco ha equivocado su destino.

Egan Bernal, el deportista que ha puesto en lo más alto del mundo del ciclismo el nombre de la Colombia grande, sufrida, esperanzada y amante de la paz.

Este Egan de solo 22 años que ha hecho realidad el sueño de cientos, de miles de profesionales del ciclismo, si se quiere, que sin envidia hoy hubiesen deseado  estar ahí, en ese podio y ante millones de personas, teniendo por testigo silencioso el Arco del Triunfo de París, la Torre Eiffel, recibiendo el homenaje por su hazaña: Ganar el Tour de Francia, con un mundo rendido a sus pies, los pies que con fuerza inaudita hacen rodar la bicicleta para ascender a lo más alto de los montes y luego rodar peligrosamente buscando la llegada al llano de la serenidad y de la calma.

Siempre habrá en los genios muchas cosas en común, pero entre Márquez y Bernal, hay una demasiado especial. Los dos  jóvenes se hicieron hombres en Zipaquirá. Los dos curiosamente, no acataron los deseos de sus padres. El uno, no quería un escritor. El otro, no quería un ciclista.

Para los zipaquireños hoy se recuerda “La vuelta a la Región del Rionegro”, Cundinamarca, en Bicicleta todo terreno, MTB, que la realiza la Fundación Cultural " Los Niños de Mata de Ramo", Fucunmara, desde hace 9 años por las carreteras agrestes, terciarias de los 8 municipios de la región.

La han recorrido grandes ciclistas del país, de varias categorías. Juveniles, Júnior, profesionales, Máster A, B y C. Igualmente la han corrido mujeres amateur y profesionales del ciclomontañismo.

La han ganado boyacenses y cundinamarqueses.

Entre ellos Egan Bernal, Esteban Chávez, Arias, hoy grandes estrellas de ruta del ciclismo mundial.

Cito aquí a Manuel Vega, periodista, quien ha sido el director de la Fundación Fucunmara, líder de las causas sociales de esa región.

Egan Bernal, ha sido un  joven animador del certamen que  cambió la tristeza, el olvido y el horror de la guerra de más de  50 años en la región por pasión, alegrías y amor incondicional por el deporte.

A partir de hoy, en estas carreteras, veremos a muchos jóvenes practicando  el ciclismo y recordando el paso del Rey del Tour de Francia por tierras fértiles, fecundas, prometedoras de libertad y paz, como lo han sido siempre.

¡París! ¡París!, mi estimado Egan Bernal hoy te verá rodar sonriente en algunas curvas; lloroso de profundo sentimiento por tu amor a Colombia en esas calles rectas; lloroso por la gloria obtenida; lloroso porque tu familia ha sido el baluarte que te ha sostenido cuando la flaqueza de hombre, apenas joven, ha hecho su presencia; lloroso de alegría mientras la gente  y quienes ruedan contigo muy cerca del Aro del Triunfo, muy cerca de esos parajes en los que Napoleón, De Gaulle y tantos otros franceses, y tantos colombianos como García Márquez, caminaron erguidos, seguros de haber logrado la conquista del mundo.

¡Lo has hecho, Egan! No te avergüences si hoy derramas una lágrima por lo que has conquistado!, una lágrima igual, Egan querido, a aquella que derramaste ante tus padres por no haberles atendido que no fueras ciclista. ¡Obedeciste los destinos de Dios!

Cuando hemos dicho que eres el nuevo Napoleón de Francia, de su Tour, no nos equivocamos. Le has dado un golpe a las tradiciones europeas y has puesto a América y a Colombia en lo más alto del ciclismo.

Comandas un ejército vencedor de jóvenes que seguirán tus huellas, las de tu bicicleta, y para quienes serás ejemplo a seguir en la constancia, la integridad, la fe y en ese amor que tienes por Colombia.

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