Jue, 08/22/2019 - 07:25

Jinete de San Bernardo del Viento conquista el mundo

Ahora no es uno, son dos los hijos de San Bernardo del Viento que hacen volar la imaginación y la suerte de los hombres y conquistan el mundo. San Bernardo del Viento, pronunciado miles de veces por voces de diversos idiomas, traía a la memoria sus playas, su hermosa y pacífica existencia y el nombre de uno de sus hijos, el escritor y periodista insigne: Juan Gossain. Pero ahora en San Bernardo del Viento, otro mundo está obligado a posar su mirada, entregar sus emociones y a confiar en el azar: el mundo de la hípica.

De allá, de ese remanso de paz  salió un muchacho que hace honor a su pueblo. Se ha convertido en uno de los cuatro vientos que hace correr, mejor volar, a los caballos que le obedecen y luchan como centauros para vencer a los rivales que se les opongan en el Hipódromo donde reclamen su presencia o en los cielos donde resultan ser más veloces que las águilas como lo dijo el profeta.

HIPÓDROMO PRESIDENTE REMON

Los hípicos saben que el Hipódromo Presidente Remón, de la ciudad de Panamá, es escenario de grandes competencias nacionales e internacionales y es plaza apetecida por jinetes que suben del Sur con el  propósito de ir a conquistar a los norteamericanos que por millones aman el deporte de los Reyes.

En esa nómina de látigos está un colombiano, joven, 18 años. El, es diferente a todos ellos. En pocos años ha escrito páginas increíbles en el arte de conducir los pura sangre inglesa. Son carreras que definen crianza, preparación y la suerte de los aficionados que les apuestan unos cuantos Balboas: José Enrique Morelos, es su nombre. Natural de San Bernardo del Viento, Córdoba, Colombia.

LLEGADA A PANAMÁ

El muchacho de 8 años, despierto, observador, inquieto le toma la mano a su progenitora Johana Castillo, y se deja conducir de San Bernardo a Panamá. Las conexiones que ella tenía le permiten iniciar sus estudios. Es aplicado. Los domingos, Johana Castillo, elige como pasatiempo asistir al hipódromo y lleva consigo a Jorge Enrique. Como todos los chicos de su edad, se enamora de los ejemplares, del colorido de las chaquetillas, de la indumentaria del jinete y, en su imaginación monta y gana con los campeones del momento.

Una tarde, al concluir la jornada hípica, según relata Jonatán Morelo Noriega, le manifiesta a Johana que le permitiera ingresar a la Escuela Técnica de Jinetes que lleva el nombre del famoso Laffit Pincay Junior. Ella acepta.

Corre el año 2014. Él tiene 14 años. A los dos años, 2016 se gradúa. Precisamente el 2 de diciembre de ese año, debuta. El 8 de diciembre, ya como monta oficial de aprendiz corre y gana con las tres carreras que le encomendaron. El público aplaude. Lo sigue. Confía en él. Cada fin de semana en las reuniones se imponía con 3, 4 y hasta 5 ejemplares. Este hecho le permite ser profesional el 27 de abril del 2017. Solo necesitó de 4 meses para salir de aprendiz. No ha parado de triunfar.

En Arabia Saudi el Stud, es decir la cuadra de caballos “Prince Faisal”, lo contrata y ya fue ganador de una prueba cuyo premio calculado en pesos colombianos es de 210 millones.

EL JOVEN Y SU FUTURO

José Enrique Morelos es de los jinetes que habla con su caballo. Se integra con él. Lo consiente. Planean y definen en qué momento se debe atropellar para ganar, o correr en punta de acuerdo a un ritmo que les permita mantenerse en ella y resistir la embestida de los rivales.

Cuando Gabriela Herrera del diario “Panamá América” le preguntó sobre su futuro, dijo: “Primero Dios, para pasar los 200 ganadores", refiriéndose a la marca de victorias en la hípica panameña.

"Lo único es pedirle a Dios fuerzas para seguir metiendo ganadores", respondió cuando se le preguntó si tenía un estimado de montas que debe hacer para llegar a las 200 victorias.

"De la hípica me gusta todo esto, me gusta cuando gano y que la gente me felicita, eso me llena y me gusta", aseguró Morelos, quien logró sobre Sarcasmo su primera victoria en su debut como jinete.

Para Morelos, lo más sacrificado de su profesión es mantener el peso, ya que cuando sube al caballo debe hacerlo en 105 libras y para mantenerse en ese peso "hace ejercicios, corre y mantiene la dieta" los días previos a las carreras.

Cuando a Morelos se le pregunta qué le falta por hacer, el jinete colombiano habla de "seguir trabajando y dando lo mejor de mí cada día".

***Otro nombre que, en la hípica, se suma a los vencedores de los hipódromos del mundo. La Hípica colombiana no muere. Sus afiliados, de aquí y de allá, con el liderazgo de Ricardo Ramos avanza y se complace con cada pensamiento positivo que se lanza en busca de la victoria final. ¡Ella llega!

***BUENA SUERTE les deseamos. Preparados para la salida de las grandes pruebas y de los grandes encuentros masculinos y femeninos.

Añadir nuevo comentario