Sáb, 06/22/2019 - 10:17

“Aquí se pensó que la paz era firmar un documento”, José Gregorio Hernández

“Es claro. Estamos pasando por una polarización del país, que nos divide, con determinaciones judiciales que desconciertan a los ciudadanos y con graves consecuencias que no se han medido”, comentó el ex presidente de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández Galindo, en conversación con la Junta Directiva del CPB (Círculo de Periodistas de Bogotá).

José Gregorio Hernández es un jurista colombiano, exmagistrado, catedrático universitario y autor de varios libros de Derecho Constitucional, Ciencia Política y Derechos Humanos, su paso por la Corte Constitucional durante 10 años, además de su amplia experiencia docente y su estudio minucioso de la Constitución Política de Colombia, lo convierte en uno de los juristas más conocidos, respetados e influyentes del país.

Hernández, quien además es miembro honorario de la ACL (Asociación Colombiana de Locutores) visitó las instalaciones del Círculo de Periodistas de Bogotá- CPB, éstas son sus apreciaciones sobre los temás álgidos de nuestra realidad colombiana. 

“La más reciente polarización comenzó con la realización de un plebiscito que le hizo mucho daño al país. El presidente Santos no estaba obligado a convocarlo y a pesar de hacer una reforma con Ley Estatutaria para bajar el umbral al 13 por ciento, con una pregunta muy controversial, el “No” ganó y luego se han visto las consecuencias”, dijo el exmagistrado José Gregorio Hernández.

“Se pensó que firmar un documento era encontrar la paz y no se analizaron otros temas como la existencia del ELN, las disidencias de las FARC y venderle al mundo el mensaje de que así se lograba la paz. Esto originó  lo que está pasando en el país”, agregó el jurista, catedrático universitario y autor de varios libros de Derecho Constitucional, Ciencia Política y Derechos Humanos, durante un encuentro  con la Junta Directiva del Círculo de Periodistas de Bogotá.

“Lo cierto es que nadie leyó el mamotreto de 297 páginas, con toda una serie de confusiones que se generaron en lo que decían unos y otros, luego de la pregunta del plebiscito: "¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?".

“Yo voté por el NO, porque no estaba de acuerdo con muchos de los puntos tratados en el documento que debí leer como abogado y como profesor universitario. Considero que para un proceso de paz no había necesidad de cambiar el sistema de administración de justicia ni de cambiar las normas que establece la Constitución”, explicó.

Sobre la JEP

Al ser consultado sobre los deseos de algunas personas de terminar con la JEP,  manifestó que en estos momentos es muy difícil acabarla mediante un referendo. “Se requiere reunir más de un millón 300 mil firmas, mandarlas avalar, luego presentar un proyecto de ley al Congreso, donde no se ve que haya una mayoría para acatar el proceso y puede terminar una gaveta”, explicó.

“Lo que sucede es que con el caso de Santrich se dieron muchos tumbos jurídicos, tanto de la JEP como de la misma Corte Suprema de Justicia y eso desorienta a los colombianos. La JEP estuvo mal concebida y por lo tanto todo el sistema jurídico derivado de allí queda defectuoso y, creo. confusión”.

“Unos empleados de la JEP captados mientras recibían dineros para beneficiar a un exguerrillero, luego un documento que se le pide a los Estados Unidos y que termina en Panamá. Después la respuesta de la Justicia de ese país diciendo que no tenía por qué enviar pruebas. Es un desgaste que deja mala impresión entre los ciudadanos”.

“El sistema de justicia transicional que el Congreso aprobó e introdujo en la Constitución como desarrollo del Acuerdo Final de Paz firmado por Juan Manuel Santos con las Farc creó un sistema laxo, confuso, burocratizado y mal organizado, que se ha prestado incluso para la corrupción. La selección de los magistrados la hicieron, entre otros personajes,  un español y hasta una farmaceuta, fueron posesionados de afán, sin que existieran normas legales de procedimiento aplicables a los asuntos de su competencia y sin una ley estatutaria que organizara esa forma especial de administración de justicia”.

¿Una sola Corte?

“En estos momentos las Cortes no gozan de buena imagen ante el país. Allí hay excelentes magistrados, pero se han tomado determinaciones que se contradicen y le hacen daño al país como lo de la aprobación del consumo de drogas en parques y avenidas, porque contradice el acto legislativo 2 del 2009, del artículo 49 de la Constitución que penaliza el consumo o la dosis mínima de estupefacientes y establece acciones preventivas y de rehabilitación para los drogadictos.

De otra parte, “nunca pensamos que llegaríamos a tener el llamado Cartel de la Toga”. Eso es una deshonra para las Cortes y los malabares que han hecho algunos magistrados para sostenerse en sus puestos violando las básicas normas de funcionamiento”.

“Se vio mal que a unos magistrados les quitaran las visas para ir los Estados Unidos y luego que ellos fueran a suplicar que se las dejaran. Eso no tiene explicación”, dijo el jurista.

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