Dom, 01/13/2019 - 07:49
Foto satelital de Google.

El cambio climático reclama sus víctimas

Este es un ejemplo de lo que puede ocurrir en otras islas y costas de todo el mundo si el cambio climático mantiene su ritmo actual. El cambio climático está atrayendo diferentes consecuencias, entre ellas la reducción de animales en varios ecosistemas e incluso la desaparición de una Isla en Japón y un Atolón (isla coralina oceánica) en Estados Unidos. Le contamos.

El archipiélago de Hawái está formado por diecinueve islas y atolones, además de islotes, arrecifes y bancos de arena, en una alineación del noroeste al sureste a lo largo de 2.450 km en el Pacífico Norte.

La totalidad de una isla del archipiélago hawaiano desaparició como consecuencia de un potente fenómeno climático que puede haber sido exacerbado por el calentamiento global.

Imágenes satelitales revelan que la totalidad de la Isla del Este (East Island) fue básicamente borrada por las poderosas mareas del huracán Walaka, uno de los más grades e intensos que se hayan registrado en el pacífico.

Los científicos han confirmado la desaparición de la isla de 5 hectáreas después de comparar imágenes satelitales de los Bajos de la Fragata Francesa (French Frigate Shoals; en hawaiano Mokupāpapa), parte de una enorme área marina protegida en las islas del noroeste de Hawai.

En sus mejores años esta isla fue de cerca de 1 kilómetro de largo y 120 metros de ancho, y era la más grande del French Frigate Shoals. Hasta 1952 fue la sede de un radar de la Guardia Costera de los Estados Unidos.

Al comparar las imágenes satelitales de mayo y octubre de 2018, los científicos confirmaron la desaparición de buena parte de la isla coralina.

A pesar de su tamaño, la isla desempeñó un papel importante para la vida silvestre, incluida la foca monje de Hawai, en peligro crítico de extinción, una especie que cuenta con solo 1.400 individuos, y muchas de las focas paren y ven crecer a sus crías en la Isla Este. Las tortugas marinas verdes, que también están amenazadas, y las aves marinas, como los albatros, que a menudo veían a sus jóvenes terminar siendo presas de los tiburones tigre, también dependían de la isla.

Si las condiciones se alinean, un atolón siempre está en riesgo de ser borrado por un huracán. Pero el cambio climático está causando que el océano y la atmósfera se calienten, lo que hace que las tormentas sean más intensas, mientras que hay evidencia de que los huracanes se están moviendo hacia el norte hacia las latitudes donde una vez estuvo la Isla del Este.

El aumento del nivel del mar también está erosionando islas bajas; varios fragmentos de tierra en el Pacífico han ido desapareciendo en los últimos años.

El French Frigate Shoals albergaba una gran variedad de aves y una población importante de focas y tortugas. Sus arrecifes eran el hogar de una gran diversidad de peces y algas.

Pero la desaparición de esta isla en Estados Unidos, es tan solo una de las primeras evidencias de lo que en un futuro cercano puede pasar tanto en otras islas y costas alrededor del mundo.

Significa que si el cambio climático sigue su ritmo actual, sin duda llegará el momento en que la tragedia ambiental suceda en otros sitios.

De acuerdo con algunos datos de medios internacionales la Isla del Este ya no está, debido a las mareas fuertes del huracán Walaka, uno de los más grandes e intensos que se haya registrado en el Pacífico.

 

Otra isla desaparece

Estados Unidos no es el único país que recientemente ha perdido una isla, Japón fue alertado recientemente de la desaparición de un islote en septiembre del 2018, después de que Hiroshi Shimizu visitara Sarufutsu para escribir una secuela de su libro ilustrado sobre las islas ocultas de Japón, según el Asahi Shimbun.

Él alertó a la cooperativa pesquera local que envió a los barcos a su supuesta ubicación para descubrir que verdaderamente había desaparecido.

La isla que desapareció debido al cambio climático

Los pescadores de mayor edad dijeron a los Asahi que recordaron haber visto la isla hace décadas, pero luego evitaron el área porque los sistemas de navegación la registraron como un arrecife submarino.

Los guardacostas de Japón dijeron que cuando la isla fue inspeccionada por última vez en 1987, sobresalía a solo 1.4 metros sobre la superficie, lo que lleva a concluir que había sido erosionada por el viento y el hielo de la deriva que se forman en el Mar de Ojotsk cada invierno.

Si el equipo guardacostas confirma que efectivamente ha desaparecido, la ZEE de Japón se reducirá, aunque solo sea por medio kilómetro.

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