Sáb, 11/16/2019 - 08:04
Crédito: André Bouchard Photographe.

No hay edad para aprender a bailar: Walter Rivera

En Montreal el ritmo de la música latina es muy apetecido por muchos ciudadanos venidos de diferentes partes del mundo y continuamente se están dando cita en diversas academias de baile para aprender a bailar y ritmos como la salsa y la bachata no faltan en las discotecas de la ciudad. Una de aquellas personas que enseña a bailar en Montreal, es el profesor Walter Rivera quién imparte clases en la academia Latin Groove.

Quizás muchos se familiaricen con Walter Rivera por sus actividades en la enseñanza del baile pero tal vez una gran mayoría ignoren que hace quince años formó parte del grupo musical llamado 4YOU
con sede en Francia, que lograron tener éxitos musicales y que fueron promocionados como celebridades por la empresa Sony Music. Además de esto ha sido parte como bailarín de diversas coreografías de artistas famosos acompañándolos en sus presentaciones tanto en Montreal como en el exterior.

Su experiencia en “4YOU” duró corto tiempo pero fue lo suficiente para que Walter Rivera descubriera aquellos secretos que todo artista debe aprender para alcanzar notoriedad. Walter se considera un artista integral y nunca ha parado de trabajar porque siempre ha estado seguro que tendrá una segunda oportunidad de reanudar su carrera en la industria de la música.

En esta entrevista conoceremos un poco sobre la historia de este ciudadano guatemalteco pero con alma de cubano quién considera que la edad no importa a la hora de aprender a bailar. 

G.P.: Parece ser que Cuba representa mucho para usted ¿Por qué?

W.R.: Yo soy de la ciudad de Guatemala per estudié tres años en Cuba, es por esto que el acento y el lado artístico los tengo muy arraigados en mi personalidad. Además después de haber vivido en Cuba he trabajando mucho con cubanos no solamente aquí en Montreal si no en Europa. Cuba representa para mí un lenguaje universal en el baile y en el arte.

G.P.: ¿Y en Guatemala cómo recuerda que se dio inicio a su gusto por la música, por el baile?

W.R.: Mi caso diría que es especial. En realidad no fue Guatemala quién me inculcó el baile. En los ochenta tanto las artes como los deportes no tenían visibilidad en mi país. Éramos muy limitados en este sentido. Creo que nací con esa estrella, con ese gusto por el baile y fue al salir de Guatemala que pude desarrollarlo y abrirme un espacio.

Ahora que he tenido la oportunidad de regresar a mi país, he notado que las cosas han cambiado en este sentido. Es otro Guatemala muy distinto al que me tocó a mí. Para la época recuerdo que el grupo Menudo era lo que más representaba a América Latina en el mundo.

G.P.: ¿Cómo fue su llegada a Montreal?

W.R.: Yo llegué a Montreal cuando era un adolescente. Siempre tenemos en nuestros países ese sueño americano y sobre todo en el mundo artístico. Muchos hemos soñado en llegar a los Estados Unidos por cuestiones de música o de baile como a mí que siempre es lo que me ha gustado. Por cosas de la vida mi madre escogió venirse para Montreal. Aquí viví dos años pero no me gustó el frio y artísticamente vi muy bloqueada a Canadá.

En mi opinión la política aquí ha sido más influyente que las artes y no percibí puertas abiertas, prácticamente no existían las escuelas de baile. Me fui a vivir con una tía a Nueva York un par de años y allí pude estudiar baile y además dar clases. Luego regresé a Montreal.

G.P.: ¿Y en Montreal cómo empezó a abrirse espacio cómo profesor de baile?

W.R.: Aquí hay una larga historia. Antes déjeme le cuento que fui parte de 4YOU  una agrupación musical firmada por Sony Music, creada en Montreal pero instalados en Paris.

A mi regreso de Nueva York me contactaron unas personas en Montreal y me dijeron que un productor reconocido de Paris, Johnny Willians, andaba buscando un cantante y bailarín. Una anécdota sobre esto es que el último día de las audiciones no encontré la dirección porque me la habían dado mal. Luego la persona que me dio equivocada la dirección me informó que podía ir a tratar de encontrar al productor al aeropuerto a la mañana siguiente ya que se regresaba a Paris. Dicho y hecho me fui y logré ubicarlo. Le expliqué lo sucedido y ahí mismo me pidió que le bailara y le cantara algo de Michael Jackson. Me pidió mi número telefónico y me dijo que me llamaría apenas estuviera en Paris. Luego a los tres días me llamaron y me pidieron una foto y un demo y a la semana siguiente me pagaron mi pasaje para ir a Paris.

Luego nos llevaron a Sony Music. Éramos cuatro los integrantes, los otros tres eran muchachos naturales de Montreal. En un principio yo estaba algo confundido y desconfiado de saber en donde realmente estábamos pero poco a poco las cosas fueron tomando rumbo. Ese día nos dijeron cuales eran los objetivos que querían con nuestra agrupación que se llamaría 4YOU. Nos cambiaron nuestros nombres por los artísticos y así empezó todo. En una semana grabamos el primer sencillo con una muy buena promoción. Luego grabamos otros e hicimos una gira por Europa. Nuestra música era pop en francés y el que escribía las canciones era quién le componía a MC y Back  stree Boys.

Hacíamos videos, salíamos en revistas, era una vida de artista a alto nivel. Luego vino un intercambio y viajamos a Montreal para entrar en contacto con un productor local reconocido llamado Guy Cloutier  pero lamentablemente en esos días fue acusado de un delitos sexuales y  lamentablemente esto ocasionó que el proyecto se terminara. Nos dejaron acá prácticamente botados. Todo duró dos años. Nuestro inicio fue en 2004.

G.P.: ¿Y después de esto qué hizo?

W.R.: Yo decidí ir de vuelta a Paris ya a nivel personal y solamente como bailarín. Llegué con una mochila, un par de zapatos y un par de jeans. Yo me tengo mucha confianza y ando sin miedo. En el avión comencé a escribir sobre lo que quería hacer y casi escribo un libro (jajaja). Una vez llegué a Paris sabía que no iba a Sony Music. En la calle me encontré con una chica y le pregunté por una escuela de baile y por coincidencia ella tomaba clases de baile y me dijo acompañarla a su escuela. Me presentó con su profesor quién me ofreció hacerle un reemplazo con una clase de baile afrocubano. En realidad esa no era mi idea. En mis pensamientos estaban géneros como Hip Hop, Jazz, Contemporáneo, etc.

Di la clase y gustó muchísimo. El profesor me preguntó si podía hacerle una coreografía a lo que le dije que sí y me invitó a un congreso a Marseille en donde me contactó con uno de sus socios para hacer un show brindándome la oportunidad de hacer un solo. Luego vino una gran amistad con esta persona. Pasé unos diez años en esta ciudad. Iba y venía seguido entre Montreal y Marseille dando clases, talleres y asistiendo a Congresos. Viajaba por Nice, Mónaco e  Italia. Cuando regresaba a Montreal igual dictaba talleres pero mi sede era en Francia.

Después de esta década en Francia regresé en 2011 de nuevo a instalarme en Montreal en donde fundé mi propia escuela que se llamó Rivera Dance que duró unos dos años. No me funcionó como yo quería. Yo soy un artista integral, estoy escribiendo continuamente canciones, como hombre de negocios no me sentía a plenitud dentro de mi arte.

G.P.: ¿Y qué nos puede decir de su experiencia como bailarín de personalidades del espectáculo?

W.R.: En Montreal siempre activo con el baile y con buenos contactos pude llegar a bailar en coreografías para Celine Dion cuando recién empezaba. Así mismo pude bailar en una presentación de Prince en  Montreal y tuve la oportunidad de hablar personalmente con él y acompañarlo de vuelta en una gira de un mes por las ciudades de Bostón, Chicago y  Nueva York.

Estando en “4YOU” conocí a Jennifer López y su coreógrafo Gio y trabajé mucho con él. Siempre he estado en ese medio y me resultaba fácil ser parte de las coreografías de estos artistas. Antes no había muchas agencias de bailarines como hoy en día que es indispensable ser parte de una agencia.

También bailé para Usher y estando en Paris bailé para Justin Timberlake. Hace un par de años colaboré para Daddy Yankee en Montreal y me fui de vuelta en su gira para Miami.

G.P.: ¿Confía en volver a tener éxito como alguna vez lo tuvo con 4YOU?

W.R.: Mi experiencia en Europa fue muy importante. Nos educaron, recibimos mucha información que nadie podía tener si no se está a ese nivel. Hay mucha gente que quiere salir a flote pero hay que tener un recorrido. Por ganas que existan faltan las herramientas, la técnica y esta información, la fórmula, yo la tengo. Alguien que tenga talento pero sin fórmula difícilmente sobresale. Se crea un vacío enorme para su carrera. Incluso muchas veces no es tanto el talento, es cuestión de fórmula.

G.P.: ¿Quiénes son los que asisten mayoritariamente a sus clases?

W.R.: La mayoría es gente de acá. El baile latino goza de reconocimiento en la Provincia de Quebéc pero no es el latino quién lo enseña. La gente de acá tiene esa disciplina de aprender que nosotros no tenemos. A nosotros no se nos pasa por la mente que debemos aprender a bailar. Pensamos que por el hecho de ser latinos, por tener el ritmo de la música que estamos escuchando desde que nacemos no necesitamos aprender a bailar y esto es falso. Ahora, es cierto que ese sabor que tiene el latino para el baile no se puede enseñar. Es algo que ya está impregnado. Es por esto que vemos otras nacionalidades en su manera de bailar de una forma muy académica, muy mecánica. 

Para la gente de acá el baile es muy importante porque representa un contacto social.

G.P.: Artistas famosos de reggaetón se quejaron porque no tuvieron suficientes nominaciones para la próxima entrega de los Premios Grammy Latinos. ¿Qué opina del reggaetón?

W.R.: El reggaetón es el Hip Hop latino. Es un mercado en donde tienen que vender marcas. Estamos viviendo lo mismo que el Hip Hop en sus inicios que era muy negativo hasta que salieron los artistas a decir que lo que hacían en sus videos era arte más no la vida que llevaban.

El reggaetón no necesitó de la maquinaria americana que es blanca. El reggaetón realmente no está incluido en ningún género. Al principio todos los que quisieron hacer reggaetón se concentraron en hacer dinero pero no se concentraron en crear un género especializado y lo incluyeron en la música urbana y ya esto es muy amplio. A los artistas famosos del reggaetón ya no les interesa tener un género. El reggaetón no se puede mezclar con otra cosa. La cumbia por ejemplo es género urbano, no va como género. Yo creo que finalmente los mismos artistas del reggaetón van a inventarse sus propios premios en donde no tengan que ser parte de los Grammy Latinos.

Las redes sociales pueden ayudar mucho a esto. Esto que pasó en los Grammy hasta les sirve de promoción a ellos.

G.P.: ¿Y cómo artista tiene algo en mente?

W.R.: Estoy agarrando fuerza en el canto. He estudiado el mercado durante años en el que concluyo que es el mismo círculo con diferentes nombres. No hay nada inventado. Ahora estoy dedicado al Funk un ambiente en el cuál crecí. Lo estoy escribiendo en francés y en español y quiero probar de nuevo en Paris. Sería el primero como solista. Hace un año vengo en esto. Es regresar con nuevos instrumentos, tonalidades y sonidos, llevo tres canciones y mi idea es sacar una canción para 2020 con un video que sería mi demo. Yo tengo un nombre en Sony Music. Una vez tenga mi sencillo terminado lo haría conocer allí.

Yo siempre he querido trabajar con Daddy Yankee y me gustaría hacerlo como cantante. Cuando mi producto esté terminado el será una de las primeras personas en conocerlo. Aspiro y confío en que a él le va a gustar.

G.P.: ¿Cómo ve el desarrollo del mundo del espectáculo latino en Montreal?

W.R.: En Montreal hay talentos y se están haciendo cosas interesantes y esto es muy bueno. Sin embargo tengo la impresión que no sé por qué aquí no queremos abrir los ojos y ver lo que está pasando en otros lugares para subir de nivel, me parece que hay que aprender mucho más sobre el protocolo que se debe tener para llegar a ser un artista, para llegar a una escena.

Me parece que los premios Awards Latinos de Montreal  son importantes porque les da visibilidad a los artistas latinos de la ciudad y a la gente que se mueve en los medios. Opino que les hace falta terminarlo mejor, falta finalizar la idea. Creo que no hemos llegado todavía a este final. El protocolo va de A a  Z y hay que seguirlo sin pasar etapas. Esto es muy importante.  

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