Jue, 05/09/2019 - 10:19

Pablo Emilio Beltrán Bejarano, entre la radio y las leyes

En tiempos en los que se debate continuamente acerca de la vigencia o desaparición de la radio tradicional, tema ligado al avance “despiadado” de la tecnología, el auge de las redes sociales y el uso de las plataformas digitales, pronostican que quién no se monte en el avión se quedará aferrado al pasado sin conocer el vuelo del futuro.

También son  comunes aquellas  discusiones en las que se delibera si la radio de antes fue mejor en comparación a la que se hace actualmente. En nuestro caso, emblemáticas figuras de la historia de nuestra radiodifusión, señalan que en esta área todo tiempo pasado fue mejor, mientras que otros opinan que todo es cuestión de adaptarse a los tiempos modernos.

Tiempos en donde aparentemente la realidad muestra que en lo laboral, las oportunidades no son tan bondadosas como antaño.

Pablo Emilio Beltrán Bejarano es tan sólo un elemento de aquel conjunto que se acomoda perfectamente en este tema en particular. Bejarano es un hombre de medios, apasionado por el mundo de la locución, del buen trato con el micrófono y defensor sin igual del buen uso de la palabra. Y aunque es activo en el ejercicio de la locución, Pablo Emilio no vive de esta porque considera que no es tan bien remunerada. Sus estudios también lo involucran en el fascinante mundo virtual.

En medio de esta disyuntiva, Pablo Emilio ha creado su propio espacio para la poesía y los cuentos en los que relata con pasión, parte de nuestras vivencias en su primer libro DOS AVES.

G.P.: ¿De qué parte de Colombia es Pablo Emilio?

P.E.: Soy nacido en Facatativá Cundinamarca.

G.P.: ¿Cuáles son sus estudios?

P.E.: Soy comunicador social egresado de la UNAD, actualmente adelanto estudios de maestría en comunicación en esa misma universidad, con diplomado en Construcción de redes sociales, en Periodismo digital, en Comunicación organizacional y Elearning (educación a través de la utilización de medios virtuales). Técnico en comunicación audiovisual (locución y producción para radio y televisión), egresado de la academia ARCO (Artes de la Comunicación).

En cuanto a formación jurídica soy Técnico Profesional en Procedimientos Judiciales (Politecnico Marco Fidel Suarez) Diplomado en Gerencia de la Investigación Judicial (Universidad Sergio Arboleda).

G.P.: ¿A qué se dedica actualmente?

P.E.: En la Actualidad laboro como Auxiliar Judicial grado 02 de la Corte Suprema de Justicia, encargado del archivo de esa Corporación Judicial.

Los sábados soy copresentador en el canal local de Televisión (MásTv Canal 3) de un magazín llamado “Los Archivos M”, dedicado a temas locales, cartelera de cine y en especial la difusión de la música Rock, en ocasiones realizando el programa en un estudio de ensayo y grabación local con algunas bandas regionales.

Los domingos participo en el programa CAFELETREANDO dirigido por Alejandra García Mogollón, que se origina en la emisora de la Universidad de Sucre (Unisucre) 100.8 Mhz, lo hago vía telefónica desde mi casa en Facatativá.

En mi experiencia dentro de la locución como estudiante de Comunicación Audiovisual participé un año en el Magazín “Tranquilo que hoy es domingo” en la Voz de Bogotá, bajo la dirección de Jimmy García Camargo.

G.P.: ¿Su trabajo en la Corte Suprema de Justicia está ligado a su profesión de Comunicador?

P.E.: No. Mi trabajo en la Corte Suprema no está relacionado con mi profesión de comunicador social.

G.P.: ¿Por qué quiso laborar en el aspecto judicial?

P.E.: La verdad por razones económicas, los salarios en la Rama Judicial son buenos, además soy empleado de carrera. De hecho hice mi carrera siendo empleado judicial.

G.P.: ¿Qué está impreso en su libro DOS AVES (Poesía y cuento)?

P.E.: Es un libro edición tipo “cara cruz” tiene dos portadas y termina en el centro, una parte tiene poesía y la otra parte cuentos.

G.P.: En una Antología Literaria escogieron sus cuentos  EL TIEMPO AJENO y COMO SON LAS COSAS y los llamaron CUENTOS PAISANOS 
¿ Por qué los llamaron cuentos paisanos?

P.E.: Ese título se lo dio Cristian Casbaker Director de la antología Letrologías en donde se publicaron, porque son relatos ambientados en la vida cotidiana de los pueblos, EL TIEMPO AJENO, también se publicó en una antología de la Escuela de literatura “Lectulabranzas” de Facatativá, y fue seleccionado como mejor cuento de Cundinamarca y publicado con los trabajos de otros tres autores en una publicación de la Secretaría de Cultura Cundinamarca llamada “Te Cuento”.

G.P.: ¿Su poesía NOS MATARON AL SOLDADO es acaso una descripción del conflicto armado en Colombia?

P.E.: Se basa en unas fotografías que me envío el poeta y Sargento Julio Cesar Ardila, sobre la muerte de un soldado, atribuida a un francotirador del ELN.

G.P.: ¿Algún proyecto literario en mente?

P.E.: En este momento estoy participando en el Concurso nacional de cuento de la fundación “La Cueva” y estoy preparando una novela corta titulada “Parabellum” para participar en el concurso de la editorial “Cuadernos Negros” si este año lo realizan nuevamente.

G.P.: Tiene especializaciones en medios digitales y redes sociales ¿Qué concepto tiene sobre el desarrollo de las tecnologías y su influencia en la sociedad?

P.E.: Como lo enuncié al principio actualmente adelanto estudios de maestría en comunicación con énfasis en educomunicación en esa misma universidad, tengo diplomado en Construcción de redes sociales y en Periodismo digital y diplomado Elearning (educación a través de la utilización de medios virtuales).

El desarrollo de las tecnologías en materia comunicacional es como un moderno Prometeo que le arranco la capacidad comunicacional a los grandes medios y a sus poderosos dueños y lo democratizó poniéndolo al alcance de cualquiera que tenga un smartphone, una tablet o una computadora, pero eso abrió una “Caja de Pandora”, ya que también permitió que desde las redes sociales como Facebook, Twiter, Instagram entre otras se empiecen a producir y propagar toda suerte de rumores, consejas calumnias y Fake news, creando incluso realidades alternas en donde es difícil distinguir la verdad, ese fenómeno al que se ha dado en llamar “Postverdad”, que es una mezcla de realidad y ficción.

G.P.: Hay quienes insisten en que el desarrollo virtual se impondrá a la radio tradicional en un futuro cercano. ¿Qué piensa al respecto?

P.E.: Por ahora no lo creo, igual la radio tradicional ya ha incursionado en las nuevas tecnologías a través de las emisoras virtuales; además hay lugares remotos en donde la señal de WiFi, o de datos de los operadores celulares no llega y mucho menos los tendidos de fibra óptica para transmisión de datos, así que la radio tradicional por ondas hertzianas es el único medio con penetración en esas zonas, inclusive muchos smartphones traen aplicaciones de radio FM originales, o la posibilidad de descargarlas, o aplicaciones de radio en AM y otra gran variedad de aplicaciones de radios que incluso como Garden permiten sintonizar emisoras de todo el mundo.

G.P.: ¿Voces en especial que admire?

P.E.: Juan Harvey Caicedo, Gustavo Niño Mendoza, Juan Guillermo Troya, Alberto Piedrahita Pacheco, Judith Sarmiento, Deisa Rayo, Fabio Becerra Ruiz, Fred Emiro Nuñez, Jaime Padrón Fernández, Eucario Bermúdez, Jimmy García Camargo, Hernán Castrillón Restrepo, Efraín Camargo Ruiz, Juan Manuel Rodríguez, Jaime Olaya Teran, Carlos Arturo Rueda C.

G.P.: ¿Cómo ve el futuro para las personas que quieren proyectarse en los medios en Colombia?

P.E.: Lo veo bastante complejo y complicado, porque no pagan bien, además que la Sentencia de la Corte Constitucional C87 de 1998 con Ponencia de Carlos Gaviria Diaz fue un golpe muy duro al abolir la Tarjeta Profesional del periodista y convertir al periodismo en un oficio de libre ejercicio, igual que a la locución en razón al respeto de la libertad de expresión, eso implica que cualquier persona empírica o de otra profesión puede ejercer como periodista o locutor sin ninguna restricción, eso tiene gran incidencia también en los bajos salarios, solo los “periodistas reconocidos” se pueden dar el lujo de tener un buen salario, además hay una gran inestabilidad laboral.

Los únicos periodistas que pueden darse por bien servidos son los que logran vincularse mediante concurso como jefes de prensa y/o comunicaciones de alguna entidad el Estado, y algunas empresas privadas.

Añadir nuevo comentario