Mié, 07/14/2021 - 11:28
Foto: Cortesía

"Todas las vacunas son seguras y todas permiten disminuir la mortalidad de la enfermedad"

Los médicos colombianos Luis Fernando Rueda y Diego Pardo han liderado en el país el tratamiento con terapia ECMO para pacientes Covid-19 con una baja posibilidad de sobrevivir a la enfermedad. Haberle apostado a un tratamiento de este tipo para hacerle frente a una enfermedad aún desconocida ha significado salvar la vida de decenas de pacientes en todo el país.

La hoja de vida de estos dos profesionales de la salud es admirable. El doctor Pardo se desempeña actualmente como el presidente de la Asociación Colombiana De Cirugía De Tórax; Asocoltorax. Es cirujano general de la Universidad Pontificia Javeriana de Bogotá, en donde también hizo una supra-especialización en cirugía de tórax en la Universidad del Bosque, con formación en trasplante pulmonar en el hospital Vall de Hebron en Barcelona, España. Dedicado a trauma de tórax, patologías infecciosas, cirugía torácica mínimamente invasiva y convencional adulta y pediátrica. 

El doctor Rueda, por su parte, es  Médico General de la Universidad Pontificia Javeriana con supra-especialización en cirugía de tórax en la Universidad del Bosque. Miembro de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Neumología y Cirugía Torácica como vicepresidente del Capítulo de la Costa Norte, luego presidente del Capítulo de la Costa Norte durante dos periodos. Comparte su experiencia como docente universitario y participa constantemente en encuentros académicos con la comunidad médica colombiana y latinoamericana.

(Puede leer: “Héroes de blanco”, el documental sobre la terapia ECMO como esperanza de vida para pacientes Covid-19)

Desde una perspectiva médica y humana, el documental "Héroes de blanco", producido por la periodista y productora Sonia Velásquez, ha registrado cómo la terapia ECMO ha significado la recuperación de Covid-19 de muchos pacientes en el país los cuales tenían una probabilidad de sobrevivir del 0%.

Revista Enfoque habló con los médicos Luis Fernando Rueda y Diego Pardo sobre la terapia ECMO en pacientes Covid-19, las dificultades de afrontar todas las aristas de la pandemia a nivel médico y profesional y el plan de vacunación. 

Conferencista internacional y durante la pandemia ha sido colaborador de la ELSO y asesor de la sociedad de médicos de Tórax de México para hacer frente al COVID-19. 

En términos muy sencillos, ¿en qué consiste la terapia ECMO?

Es una tecnología con la que se reemplaza la función del pulmón de forma temporal para ayudar a recuperar pacientes COVID-19 que no responden favorablemente a la tradicional ventilación mecánica. Esta terapia deja a los pulmones afectados en reposo mientras la máquina ECMO realiza de forma extracorpórea (por fuera del cuerpo) el proceso de oxigenación.

La sangre sale por unas cánulas ( tubos) especiales y pasa por un oxigenador que la limpia y la regresa al paciente.

¿Bajo qué criterios médicos y éticos se decide que un paciente es susceptible de recibir este tratamiento?

Los pacientes que deben ser considerados para ECMO son aquellos que se encuentran en cuidados intensivos con ventilación mecánica, y que a pesar de que se está usando el máximo de la terapia médica convencional siguen oxigenando o ventilando mal.

En casos de tasas de mortalidad arriba del 50% se debe considerar y arriba del  80% se debe iniciar  es decir, en caso donde todo lo demás se ha usado y solo la terapia ofrece una salida médica.

Se debe considerar otros factores como la posibilidad de recuperación funcional, la necesidad de hemoderivados durante la terapia, las otras patologías que tenga el paciente y la disponibilidad de recursos para el manejo del caso.

Se dice que la terapia ECMO está enfocada en pacientes con una baja probabilidad de supervivencia. ¿Existen cifras sobre la probabilidad de recuperación con este tratamiento?

Sí, en general al hacer el análisis del caso se evalúa que se haya complido a cabalidad todo el protocolo de manejo convencional, y se calculan las probabilidades de sobrevida de cada caso. La literatura reporta tasas de decanulación, es decir de retiro de ECMO por resolución de la patología de alrededor de 64-66% en diferentes series, y de alta hospitalaria de aproximadamente un 54% al 57%.

¿Cómo fue comenzar a implementar esta terapia en un momento en el que el sistema de salud a nivel nacional enfrentaba un momento tan complicado como el primer pico de la pandemia?

Nosotros empezamos a trabajar en ECMO respiratorio desde el 2014, como parte del desarrollo del programa de ECMO y cirugía torácica minimamente invasiva, lo que nos permitió tener una amplia experiencia manejando enfermedades respiratorias con estas tecnologías, y crear un grupo multidisciplinario dedicado al tema.

Al momento de empezar a aparecer los casos, se decidió por parte del equipo aprovechar esa experiencia en favor de los casos de covid 19, e implementar protocolos de bioseguridad; al ser una enfermedad nueva y carecer de evidencia científica amplia en el tema, nos involucramos en trabajos de investigación multicéntricos con la ELSO (Extracorporeal Life Support Organization), que agrupa los centros médicos mas grandes del mundo dedicados a ecmo y se recopilaron datos de 220 hospitales  a nivel global y se logró demostrar la eficiencia de esta terapia en los casos de Neumonía por Covid 19 (fuimos el único centro de Colombia en ese estudio y el tercer en suramérica).

Se ha trabajado de la mano de las clínicas y los aseguradores para lograr articular todos los recursos necesario para poder atender a la mayor cantidad de personas posibles y en donde nos necesiten, por lo que desarrollamos un programa de ECMO Móvil que nos permiten llegar a todos los sitios de Colombia donde nos piden soporte.

A nivel médico y también personal, ¿cuál ha sido la situación más difícil que han debido enfrentar por la pandemia?

A nivel médico, hay casos que marcaron el proceso como Wilmer que fue la primera persona que se logró salvar con este tipo de apoyo en el país, y que pienso que abrió la puerta para muchos otros, para esa época estábamos en un terreno muy incierto en términos de literatura específica de COVID, que luego hemos construido.

El caso de Bleydis fue muy impactante porque no es frecuente tener mujeres jóvenes y embarazadas en ECMO, y es una situación que incrementa la dificultad técnica porque estás tratando de salvar a dos pacientes, ambos frágiles y que tienen una carga emotiva muy grande para todos, los médicos, enfermeras, administradores.

A nivel personal, ha sido difícil por que en la parte inicial existía el temor a contagiarse y caer víctima de la enfermedad que no conocíamos; con el paso del tiempo el desgaste físico ha pasado su cuenta de cobro, y también es muy doloroso cuando no logramos sacar adelante los pacientes, con la llegada de los nuevos picos, cada vez los pacientes son más jóvenes, son personas a los que hay que dedicarles muchas horas diarias de cuidados, por lo que se desarrolla un vínculo emocional de todo el personal aún más cuando el equipo de cuidado crítico se vuelve el enlace con las familias que no pueden entrar a ver a sus seres queridos, o viajar desde otras ciudades para visitarlos.

¿Cómo ve el Plan Nacional de Vacunación (PNV)? 

Es una necesidad, es muy importante la vacunación, ya que hasta este momento la vacuna sumada a las medidas de distanciamiento social, e higiene son las únicas estrategias efectivas en la prevención de la trasmisión.

¿Por qué cree que existe cierta apatía hacia la vacunación o, más específicamente, a ciertas vacunas?

Creo que la apatía surge de mala información, o mala interpretación de la información publicada, en este momento todas las vacunas son seguras y todas permiten disminuir la mortalidad de la enfermedad.

Como médico, ¿cuál es su percepción sobre la proliferación de noticias falsas que se propagan muchas veces a través de cadenas de WhatsApp y redes sociales sin ningún tipo de control? ¿Qué tan dañinas pueden llegar a ser?

Creo que han generado desastres, como las olas de agresividad hacia el  personal de salud y el sistema de salud y rechazo de las vacunas, porque difunden rumores sin soporte o deforman la información real. Creo que debemos ser críticos con lo que leemos, tener fuentes serias y verificar las informaciones de este tipo de medios.

¿Cree que los medios de comunicación, principalmente los de mayor impacto, le han dado un manejo correcto a la información relacionada con Covid-19? 

Sí, creo que se ha presentado la realidad, que se ha intentado enviar un mensaje educativo claro y que se ha intentado aportar una guía a la población de las instrucciones y normas emanadas del ministerio de salud.

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