Vie, 09/01/2017 - 08:51

Arroceros dieron a conocer ante el OCAD las razones de su protesta

Una exitosa jornada de trabajo cumplió este jueves el gobernador Carlos Julio González Villa en Florencia, donde también logró la aprobación de importantes proyectos de desarrollo, y planteó de nuevo la firma del Contrato Plan Paz para el Huila. Además, fue facilitador del encuentro entre una delegación de los arroceros del Huila con el presidente Santos.

En cumplimiento de su promesa de intermediar ante el presidente Juan Manuel Santos para buscar respuestas del Gobierno Nacional a los problemas que afectan a los arroceros del Huila y el país, el gobernador Carlos Julio González Villa logró este jueves que una comisión de los cultivadores fuera recibida para dialogar personalmente con el Jefe de Estado.

El diálogo se llevó a cabo en Florencia, donde se cumplió la sesión de Órgano Colegiado de Administración y Decisión, Ocad, y en la que participaron los gobernadores de los departamentos del sur del país.

“La delegación quería entregarle el documento de las necesidades de los arroceros, y quería hacerle saber al Presidente las angustias y las razones que les llevaron a protestar”, indicó el gobernador González Villa.

El Mandatario logró el pasado martes que los productores levantaran la protesta, que incluyó el bloqueo de la vía nacional, para avanzar en un encuentro directo con el presidente Juan Manuel Santos, y la búsqueda de soluciones a través de una interlocución nacional para atender sus reclamos.

Las razones de la protesta

Es justa y oportuna la protesta realizada por los arroceros en el Huila y en otros departamentos productores del grano. Tienen toda la razón al exigir que el arroz sea excluido de la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), por considerarlo una amenaza para este importante renglón de la agricultura. Y la verdad es que no se requiere mucho análisis para entender que el campo colombiano no está en capacidad -y no lo estará quién sabe hasta cuándo- de competir con la agricultura superdesarrollada de la potencia del norte. No solo porque el desarrollo tecnológico allá es tal que los tractores tienen control satelital para una eficiencia máxima en sus movimientos sobre el terreno, sino también porque el Estado les otorga a los agricultores estadounidenses fuertes subsidios con los que ningún país subdesarrollo estaría en capacidad de competir. Subsidios que los norteamericanos no están dispuestos a desmontar bajo ninguna circunstancia, por cuanto para ellos la producción de alimentos es un asunto de seguridad nacional. Así las cosas, incluir en la negociación del TLC productos básicos de la agricultura colombiana no solo sería un error sino también un suicidio, dicho en forma figurada. Porque sería la ruina para el campo, que de por sí ya padece grandes flagelos.

Si hay un producto fundamental en la alimentación de los colombianos, ese es el arroz. Sin ser un grano nativo como lo es el maíz, cada día está presente en la mesa de la gente de todos los estratos sociales. Resulta difícil concebir la dieta diaria sin la presencia de esta gramínea que agrada a todos los paladares y permite una amplia variedad de preparaciones. Esto también -no solo el aspecto económico- debe tenerse en cuenta para proteger la industria nacional arrocera.

La verdad es que en materia agrícola Colombia solo podría competir con Estados Unidos mediante productos tropicales que allá no se pueden cultivar por razones climáticas. De resto, es meterse en una pelea de toche con guayaba madura, como alguna vez lo dijo el Ministro de Agricultura. Los que pregonan el aperturismo a ultranza en la falsa creencia de que la competencia abierta obliga a los productores a ser competitivos, es porque viven en una realidad virtual que nada tiene que ver con la situación verdadera del país. Y aquí cabe preguntar: ¿si Estados Unidos y Europa protegen al máximo sus agriculturas, por qué razón los colombianos habríamos de desproteger la nuestra, metiéndonos en una competencia desigual que no estamos en capacidad de sostener? La producción de alimentos en nuestra propia tierra debe ser para nosotros también un asunto de seguridad nacional e inclusive de orgullo patrio. Ya el país está convertido en importador de alimentos que aquí se producen, y agudizar esa situación por medio del TLC sería una equivocación de dimensiones catastróficas.

Contrato Plan Paz

El gobernador Carlos Julio González Villa dejó también planteado ante el presidente Juan Manuel Santos, el interés por lograr la pronta aprobación para el Huila de un Contrato Plan Paz, que permita atender con inversión pública las consecuencias que dejó el conflicto armado para este territorio.

Al tiempo, el gobernador González Villa agradeció los beneficios que los acuerdos de paz han dejado para el departamento y el país, y de los que el Huila es testigo del desarrollo que hoy está permitiendo a todas las regiones.

“Quiero autenticar los beneficios de paz para departamentos como el Huila: ya somos testigos de lo que significa un verdadero desarrollo”, planteó el Gobernador del Huila.

El Mandatario precisó que ese proceso podrá ser ampliado con la aprobación del Contrato Plan Paz para el Huila.

“Agilizar de su mano, y con los equipos de Planeación y de Gobierno el Contrato Plan Paz. El Huila lo necesita, y está reclamando con urgencia la firma de ese contrato”, refirió González Villa.

Decisiones del Ocad para el Huila

Un nuevo y significativo avance en el desarrollo de varios proyectos de inversión, recursos para la salud, gestión del riesgo de desastres y ordenamiento territorial, obtuvo la Gobernación del Huila en la sesión del Ocad, en Florencia.

El gobernador González Villa sustentó ante la sesión la importancia de seis proyectos, que permitirán importantes acciones y obras en el Huila.

Armando Saavedra Perdomo, director del Departamento Administrativo de Planeación, confirmó que los proyectos están valorados en 31.900 millones de pesos.

El primero de ellos tiene que ver con la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial del Huila, valorado en 4.200 millones de pesos.

Para este Plan, uno de los aspectos más importantes tiene que ver con la asistencia que brinda el Departamento a quince municipios, en la ejecución de estudios de amenazas, vulnerabilidad y riesgos.

El hospital San Vicente de Paúl, de Garzón, el más importante del centro del Huila, será dotado de equipos biomédicos para diagnóstico y cirugías.

El hospital recibirá también un moderno equipo de tomografía computarizada, un avance similar al que recibió el hospital departamental de Pitalito.

La dotación médica llegará también al Hospital Universitario de Neiva, para el que se adquirirán equipos biomédicos para el servicio de radiología e imágenes diagnósticas.  

Solo en estos equipos, se invertirán 6.050 millones de pesos, precisó Saavedra Perdomo.

En materia de gestión del riesgo de desastres, se fortalecerá la capacidad de respuesta del sistema departamental para incendios estructurales, por un valor de 2.500 millones de pesos.

Además, se construirán obras de adecuación hidráulica y recuperación de las orillas del río Frío en el municipio de Campoalegre, y quebrada La Mosca en el municipio de Algeciras.

También serán adquiridas dos unidades de maquinaria amarilla para la mitigación de riesgos.                       

“En total son 31.900 millones de pesos que van al cumplimiento de las metas de nuestro Plan de Desarrollo ‘El Camino es la Educación’, dirigido por nuestro gobernador Carlos Julio González Villa”, mencionó Saavedra Perdomo.

 

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