Jue, 11/23/2017 - 20:29

Día Internacional de la no violencia contra la mujer: Hay que mejorar el trato a las pacientes

Con contribución especial de Martha Díaz para la Revista Enfoque.

Según las Asamblea de Naciones Unidas, se estima que el 35% de las mujeres de todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia sexual de una persona distinta, en algún momento de su vida. En Colombia, algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70% de las mujeres han experimentado violencia, por parte de sus parejas. Hasta el momento no hay cifras consolidadas de la violencia obstétrica.

A esto se suma que un poco más de la mitad de víctimas de trata de seres humanos, son mujeres adultas y que en conjunto con las mujeres y las niñas,  ellas son víctimas, con el agravante de que en las menores, tres de cada cuatro son niñas maltratadas con fines de explotación sexual.

En Colombia está tipificado el delito de la violencia contra la mujer. Pero también existen otro tipo de agresiones hacia la mujer que permanecen ocultas. Una de ellas señala la Dra. Ivonne Díaz, Presidente de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología, Fecolsog, es el maltrato que reciben las pacientes en la atención en salud, principalmente a la hora de solicitar servicios de tipo obstétrico o simplemente en el momento del parto.

Según la Dra. Ivonne, las agresiones se pueden originar por parte de cualquier tipo de persona que tiene que ver con su atención: personal médico, personal de enfermería y administrativo, que pueden impactar estos momentos con el uso de vocabulario despectivo, la emisión de órdenes perentorias para que permanezcan quietas o sentadas, e incluso para que eviten las quejas o los gritos por el dolor y las manifestaciones de disgusto. Las dificultades de acceso, la inadecuada infraestructura, la falta de insumos, el déficit y sobrecarga laboral de médicos y enfermeras, entre otros, hacen parte de los problemas que agreden a la mujer en su atención obstétrica.

Estos elementos, señala Ivonne Díaz, en muchos hospitales se han convertido en una constante, dada la condición de inferioridad y de dependencia en la que están estas pacientes en algunas instituciones de tipo hospitalario, que de manera insensible pareciera que los pacientes reciben favores y no los servicios que están obligados a prestar de manera digna y responsable.

Uno de los problemas en la atención de los partos de bajo riesgo, es que “desafortunadamente en muchas partes es considerado como una enfermedad y no una condición natural, con lo que se somete a las pacientes a trámites, vueltas y tratos indebidos,”, señaló la Dra. Ivonne Díaz.

La atención obstétrica es un derecho de la mujer que se debe manejar con estándares adecuados, sin dejar de lado la importancia de parámetros que garanticen la seguridad de la madre y su bebé, y en compañía del personal de salud que le brinde a la paciente la mejor condición, sin dejar de tener presente la legislación colombiana.

De esta manera Fecolsog refuerza sus campañas para lograr la mejor atención para las pacientes en Colombia, especialmente en el momento del parto.

¿Cómo reconocer la violencia gineco obstétrica?

Le dijeron o escuchó frases como: "No grite tanto porque no le ayudo y la dejo de últimas", "me imagino que cuando lo estaba haciendo no gritaba tanto", "deje de gritar que nos tiene estresados", "Puje bien, ¿o es que no sabe pujar?". Si es así, usted mujer ha sido víctima de violencia gineco obstétrica.

Muchas son las mujeres a las que no se les permite decidir sobre sus cuerpos durante el trabajo de parto, parto y postparto, y se sienten vulneradas por la atención brindada por el personal de salud y las instituciones hospitalarias. Esa vulneración de los derechos que tienen las mujeres para decidir y ser las protagonistas de su trabajo de parto, parto y postparto, es lo que se conoce como violencia gineco-obstétrica, la cual pese a ser muy frecuente en los relatos de las mujeres, sigue siendo una gran desconocida tanto por los profesionales de salud como por las mismas mujeres.

Por eso le invitamos a conocer el tema, reconocer los derechos que tienen y a asumir una actitud de exigibilidad de los mismos. Los derechos que se vulneran al momento del parto son: 

  • A la intimidad, por la intromisión no consentida en la privacidad de las mujeres, mediante la exhibición y/o revisión masiva del cuerpo y los órganos genitales. Un ejemplo son los tactos vaginales repetidos y realizados por distinto personal de salud.
  • A la integridad corporal que se relaciona con los principios básicos de privacidad, autonomía y dignidad.
  • A la información y a la toma de decisiones libres e informadas sobre su salud. Cuando se realizan prácticas sin previa consulta o información, negando la posibilidad de tomar decisiones alternativas, en algo tan íntimo y personal como es la salud sexual y reproductiva.
  • A no recibir tratos crueles, inhumanos o degradantes. Con la insensibilidad frente al dolor, el silencio, la infantilización, los insultos, los comentarios humillantes y los malos tratos (sobre todo en las mujeres que ingresan a los hospitales públicos con síntomas que generen la sospecha de abortos provocados).
  • Al más alto nivel de salud posible, cuando no se aplican los conocimientos más actualizados y se causa daño. 

Algunas cifras de la Organización Mundial de la Salud, indican que diariamente, 1600 mujeres y más de 10.000 recién nacidos mueren de complicaciones prevenibles del embarazo y del parto. Cerca del 99% de la mortalidad materna y del 90% de la mortalidad neonatal se produce en el mundo en desarrollo.

Entre un 15% y un 71% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual infligida por su pareja en algún momento de sus vidas. Estos abusos, que se dan en todas las clases sociales y en todos los niveles económicos, tienen graves consecuencias para la salud de la mujer, ya sea en forma de embarazos no deseados o de infecciones de transmisión sexual, depresión o enfermedades crónicas. 

Hasta el momento en Colombia, no hay cifras consolidadas con respecto a la violencia gineco obstétrica, pareciera que la condena primigenia de la raza humana que reza: "y con dolor parirás a tus hijos" (Génesis 3:16), han hecho que un evento sexual y tan natural como el parto, se convierta en un escenario más de angustia, culpa y violencia sobre las mujeres.

 

 

 

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