Lun, 05/21/2018 - 09:17
Foto de referencia

Maduro se reelige presidente de Venezuela en medio de denuncias de fraude

Nicolás Maduro se reeligió este domingo hasta 2025 al frente del Gobierno de Venezuela con una abstención récord en unas elecciones presidenciales celebradas en ese país. Según los datos oficiales, difundidos por el Consejo Nacional Electoral, la participación alcanzó el 46%, aunque fuentes del organismo citadas por la agencia Reuters aseguran que al cierre de los colegios electorales, a las seis de la tarde, se situaba en el 32,3%. El grupo de Lima desconoce su elección.

En las últimas presidenciales, celebradas en 2013, acudió a las urnas casi el 80% del censo. En esta ocasión, en cambio, ni siquiera se podía hablar de unos comicios en paridad de condiciones, ya que los principales partidos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ahora agrupados en el Frente Amplio, rechazaron la cita por carecer, aseguraron, de garantías democráticas.

El único adeversario real de Maduro- quien según la autoridad electoral ganó con casi seis millones de votos- era Henri Falcón, que obtuvo 1,8 millones de apoyos y desconoció públicamente los resultados denunciando irregularidades.

El mandatario había lanzado una advertencia a los venezolanos. “Votos o balas”, enfatizó por la mañana tras acudir a su colegio electoral, en el oeste de Caracas. El sucesor de Hugo Chávez trataba de conjurar la abstención. Tras difundirse los resultados salió del palacio de Miraflores y compareció antes miles de seguidores. Habló de “victoria popular permanente”, destacó el margen con el que se impuso a Falcón -un 67,7% frente al 21,2%- y llamó al diálogo.

Henri Falcón desconoce el resultado que proclama a Maduro y llama a organizar nuevas elecciones

El líder opositor denunció voto asistido y 13.000 'puntos rojos', al lado, o dentro, de los centros electorales.

Antes de que la directora del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, emitiera el consabido reporte que daría ganador a Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales venezolanas, su rival, Henri Falcón, realizó una declaración en la cual dejaba sentado que desconocía los resultados que iban a ser anunciados y exigía la celebración de nuevos comicios.

El pronunciamiento de Falcon fue el corolario de una larga espera, en la cual los periodistas presentes intercambiaban con sorpresa información sobre la magnitud de la abstención de la cita, que sin dudas es la más alta de todas las elecciones presidenciales organizadas en Venezuela en su historia, y que, de acuerdo a reportes extraoficiales filtrados de las propias entrañas del Poder Electoral, llegó al 68%. El Consejo Nacional Electoral reconoce una cifra de participación de 45%.

“No reconocemos este proceso electoral como válido”, declaró Falcón frente a los medios desde la sede de su comando, instalado en el cuarto piso del Hotel Lido, en Caracas. Fue más allá: “Para nosotros no hubo elecciones, hay que hacer nuevas elecciones en Venezuela. No es un planteamiento, lo que venimos a hacer es un reclamo”.

El grupo de Lima desconoce la elección

En un comunicado emitido por los países del Grupo de Lima, los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, expresaron lo siguiente: 

No reconocen la legitimidad del proceso electoral desarrollado en la República Bolivariana de Venezuela que concluyó el pasado 20 de mayo, por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente. 

Acuerdan reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela, para lo cual llamarán a consultas a los embajadores en Caracas y convocar a los embajadores de Venezuela para expresar nuestra protesta.

Reiteran su preocupación por la profundización de la crisis política, económica, social y humanitaria que ha deteriorado la vida en Venezuela, que se ve reflejada en la migración masiva de venezolanos que llegan a nuestros países en difíciles condiciones y en la perdida de la instituciones democráticas, el estado de derecho y la falta de garantías y libertades políticas de los ciudadanos. 

Deciden presentar en el marco del 48° periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos una nueva resolución sobre la situación en Venezuela.

A fin de atender la situación derivada por el preocupante incremento en los flujos de venezolanos que se ven obligados a abandonar su país y por el impacto que esta situación está teniendo en toda la región, deciden adoptar las siguientes medidas:

Convocar a una reunión de alto nivel con autoridades responsables del tema migratorio y de refugio para intercambiar experiencias y definir los lineamientos de una respuesta integral, incluyendo temas de facilidades migratorias y documentos de identidad. En ese sentido, aceptan el ofrecimiento de Perú de ser sede de dicha reunión la primera quincena de junio.

Considerar la posibilidad de realizar contribuciones financieras a los organismos internacionales competentes para fortalecer las capacidades institucionales de los países en la región, especialmente los países vecinos, para atender el flujo migratorio de venezolanos. 

Deploran la grave situación humanitaria en Venezuela y tomando en cuenta las implicaciones en materia de salud pública para toda la región deciden adoptar las siguientes medidas:

Convocar a una reunión de alto nivel con autoridades responsables del sector salud para coordinar acciones en materia de salud pública y fortalecer la cooperación para atender la emergencia epidemiológica.

Apoyar el suministro de medicamentos por instituciones independientes y las acciones de vigilancia epidemiológica en Venezuela y en sus países vecinos, en particular frente a la reaparición de enfermedades como sarampión, paludismo y difteria.

Reiteran el párrafo 4 de la Declaración de Lima del 8 de agosto de 2017 y, con objeto de contribuir a preservar las atribuciones de la Asamblea Nacional, acuerdan adoptar, siempre que su legislación y normativa interna lo permitan, las siguientes medidas en el ámbito económico y financiero:

Solicitar a las autoridades competentes de cada país que emitan y actualicen circulares o boletines a nivel nacional que transmitan al sector financiero y bancario el riesgo en el que podrían incurrir si realizan operaciones con el gobierno de Venezuela que no cuenten con el aval de la Asamblea Nacional, incluyendo convenios de pagos y créditos recíprocos por operaciones de comercio exterior –incluido bienes militares y de seguridad.

Coordinar acciones para que los organismos financieros internacionales y regionales procuren no otorgar préstamos al Gobierno de Venezuela, por la naturaleza inconstitucional de adquirir deuda sin el aval de su Asamblea Nacional, excepto cuando el financiamiento sea utilizado en acciones de ayuda humanitaria teniendo presente previo a su otorgamiento, los posibles efectos no deseados en economías de terceros países más vulnerables. 

Intensificar y ampliar el intercambio de información de inteligencia financiera, a través de los mecanismos existentes, sobre las actividades de individuos y empresas venezolanas que pudieran vincularse a actos de corrupción, lavado de dinero u otras conductas ilícitas que pudiera derivar en procedimientos judiciales que sancionen dichas actividades criminales, tales como en el congelamiento de activos y la aplicación de restricciones financieras.

En el marco de los estándares internacionales fijados por el Grupo de Acción Financiera (GAFI) y de los mecanismos operacionales ya existentes, se insta a contar con un análisis de riesgo de lavado de activos y financiamiento al terrorismo, y se propone además que los países sensibilicen al sector privado en sus jurisdicciones, sobre las amenazas y riesgos de lavado de dinero y corrupción que han identificado en Venezuela y que afecten a la región, lo que ampliará la capacidad de prevenir o detectar posibles actos ilícitos con mayor oportunidad.

De igual forma, se solicita a las Unidades de Inteligencia Financiera y a las autoridades competentes de cada país, que emitan y actualicen guías, circulares o boletines a nivel nacional que alerten a las instituciones financieras sobre la corrupción en el sector público venezolano y los métodos que los servidores públicos venezolanos y sus redes pueden estar usando para esconder y transferir recursos procedentes de actos de corrupción.

El Grupo continuará dando seguimiento al desarrollo de la situación en Venezuela con el objeto de adoptar las medidas adicionales que correspondan, de manera individual o colectiva, para favorecer el restablecimiento del estado de derecho y el orden democrático en ese país.

Añadir nuevo comentario