Lun, 04/17/2017 - 21:48

Partidos políticos criticaron la presunta reunión Uribe, Pastrana y Trump

“El ex presidente Uribe está haciendo campaña dentro y fuera del país en contra de la paz, esa ha sido su actitud permanente y yo creo que hay que examinar si esa reunión en Estados Unidos ha sido un acto de traición a la patria”, expresó Iván Cepeda Senador del Polo Democrático.

Por otra parte, el senador del Partido de La U, Roy Barreras, manifestó que es “muy triste” que ambos ex presidentes critiquen el proceso de paz y aseguró que “nada bueno” le espera a Colombia esa reunión. “Los ex presidentes Uribe y Pastrana se metieron a una reunión social en Miami para poder conspirar en contra del país. Yo recuerdo que en la época del ex presidente Uribe a Piedad Córdoba la llamaron traidora a la patria por hacer menos que eso”, sostuvo Barreras.

A su vez, el concejal de Bogotá y presidente de la Alianza Verde, Antonio Sanguino, consideró que este encuentro tiene el propósito de solicitar al país norteamericano una intervención en los asuntos internos de Colombia. “Pareciera ser que la pretensión del expresidente Uribe junto con el expresidente Andrés Pastrana sea la de invitar a una potencia extranjera a que intervenga en los asuntos internos como si Colombia fuera una república bananera y no una democracia de las más estables de América Latina y una democracia que además, merece el respeto de la comunidad internacional”, aseguró Sanguino, quién además rechazó la carta que el expresidente Uribe envió a las autoridades de Estados Unidos en la que manifiesta que Colombia necesita cambios profundos para evitar convertirse en otra Venezuela.

“Pareciera que el expresidente Uribe estuviese invitando a los Estados Unidos a que interviniese en los asuntos internos de Colombia y eso viniendo de un expresidente es doblemente inaceptable, es un pisoteo cuestionable de la soberanía de Colombia y un pisoteo a la dignidad de las colombianas y los colombianos”, dijo.

Igualmente pidió al presidente Juan Manuel Santos y a la Cancillería colombiana pronunciarse ante lo calificó las “salidas en falso del expresidente Uribe”.

El vicepresiente Óscar Naranjo también se expresó al respecto y condenó que Uribe y pastrana intenten “crear una línea diplomática paralela” con EE.UU.

La verdad del "encuentro"

En realidad no hubo un encuentro formal entre los expresidentes de Colombia Andrés Pastrana y Alvaro Uribe en Mar-a-Lago este viernes con el presidente de Estados Unidos Donald Trump. Pastrana envió un tuit este viernes agradeciendo directamente al mandatario estadounidense por la "cordial y muy franca conversación".

Lo que ocurrió, fue que Pastrana estuvo en el restaurante del club con un grupo comiendo este viernes y en uno de los pasillos saludó al presidente Trump. La fuente describe el encuentro como muy breve, apenas el saludo en el pasillo, ni siquiera hay certeza de que Uribe hubiera estado ahí. Mar-a-Lago es un club social en el que Trump tiene una residencia privada, y que ha convertido en su segundo despacho. Es un lugar frecuentado por los socios del club y sus invitados.

El expresidente Pastrana ha dicho que no se pronunciará. Tampoco La Casa Blanca lo hará. 

El secretario general de la Presidencia, Alfonso Prada, se refirió este lunes a la supuesta reunión:

“No tenemos mayor información, como no la tienen los colombianos. Sabemos que aparentemente fue una reunion social y fue como un encuentro de coincidencia. No hay ninguna declaración de la Casa Blanca, no tenemos ninguna fotografía, no tenemos ningún tipo de conclusion sobre el particular. Razón por la cual le damos el alcance que exactamente los hechos están mostrando. Una reunion casual, esperamos que no haya sido utilizada para hablar contra Colombia ni contra el gobierno y se respeta la tradición colombiana. La tradición colombiana ha sido una tradición eternal en la que el tramite de las relaciones internacionales esta encabezada por el jefe de estado que mantiene la dignidad del estado y la coherencia de las reuniones internacionales", afirmó.

El encuentro que ha recibido gran atención de los medios locales colombianos, también ha causado incomodidad entre la opinión pública, pues el presidente de Colombia Juan Manuel Santos aún no se reúne con su homólogo estadounidense. Sin embargo, los mandatarios hablaron telefónicamente en febrero.

Para algunos, se trata de una transgresión diplomática, que quizás podría poner en riesgo el apoyo de EE.UU. al gobierno de Colombia. En su tiempo en la Oficina Oval, Barack Obama expresó abiertamente su apoyo al gobierno de Santos, así como su apoyo económico al proceso de paz. En febrero de 2016 Obama anunció un paquete de 450 millones de dólares para la implementación del proceso de paz en camino entre la guerrilla de las FARC y el gobierno.

"Más que un revés es una transgresión de una vieja práctica colombiana de no exportar a EE.UU. las divergencias internas en el país", dijo Francisco Gutiérrez Sanín, profesor de la Universidad Nacional, quien añade que es difícil saber si el encuentro podría tener algún impacto en las relaciones bilaterales.

"Es difícil leer a Trump y es difícil conocer la solidez de los cargos que llevaron Pastrana y Uribe, que son bastante inverosímiles, no sabemos qué habrán conversado, pero uno más o menos sabe cuál es el tono por la carta de Uribe, pero es difícil saber qué haya creído o no Trump. Ahora, es claro que Trump está muy ocupado en otras cosas: la situación de Estados Unidos no es tan cómoda como para que pueda iniciar una bronca adicional con Colombia", añade.

Gutiérrez se refiere a la carta que Uribe difundió este domingo en su página web, un mensaje a las autoridades del Congreso de EE.UU.. El expresidente comienza el texto diciendo que son algunos comentarios de su perspectiva sobre la "situación de Colombia y sus vínculos con Maduro en Venezuela".

En la misiva de ocho puntos Uribe menciona varios temas relacionados con el acuerdo que el gobierno de Colombia firmó con las FARC el pasado noviembre tras cuatro años de negociación en La Habana.

"En una democracia sofocante, la independencia de las instituciones y las garantías del sector privado, el gobierno no ha ido tan lejos como Maduro en Venezuela, pero su herencia permitirá que gobiernos futuros débiles con las FARC o pro FARC adopten el mismo camino", señala Uribe. "Las personas pobres en necesidad, sin esperanza por la ausencia de una inversión privada y afecta por la violencia, no reconocerán la diferencia entre el imperio de la ley y la tiranía vecina. Colombia necesita cambios profundos, sino estamos condenados a ser el segundo pensamiento de Maduro".

Para Gutiérrez, estas afirmaciones tienen poco sustento.

"Es un chiste, un completo chiste. en primer lugar los patrones de voto en Colombia van muy hacia la derecha. En segundo lugar no hay la menor equivalencia, es descabellado, entre Santos y Maduro; Santos es de centro-derecha, inclinado hacia el empresariado. Ahora, las FARC como las guerrillas de Centroamérica, están adoptando una posición política más moderada que era lo que se esperaba. Por otra parte cuando usted ve la recepción de la experiencia venezolana dentro de distintos sectores de la población, es muy negativa, probablemente el político más impopular en Colombia sea Maduro. No hay la menor posibilidad, ni por cercanía con el Ejército, ni por popularidad. Es una fantasía descabellada", señala.

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