Dom, 04/21/2019 - 08:35
Foto: semana.com

Alerta, Increíble, Insólito...

Como en el personaje de sábados felices casi todo lo que sucede hoy en la Fiscalía resulta extraño, por decir lo menos. Sobre todo en torno a lo relacionado con el caso Odebrecht, que ha resultado increíble e insólito y esto ha sido ampliamente difundido, o en el caso Hyundai donde recientemente el abogado que implicó a Carlos Mattos y a su abogado Alex Vernot, en un hecho insólito, acaba de recuperar su libertad. El juez concedió la petición del civilista Luis Durán Acuña, quien inicialmente había declarado contra el empresario y después condujo a la Fiscalía hacia un caso que para muchos resultó algo más que una simple alerta, el presunto intento de soborno por parte del abogado de Mattos, Álex Vernot.

Durán fue apresado y procesado por cuatro delitos y es el testigo de cargo en los procesos contra Mattos y contra Vernot. Después de casi un año de estar recluido en la cárcel Modelo, Luis David Durán consiguió su libertad de forma increíble, si se tiene en cuenta que en un principio el pronunciamiento del juez tenía una visión contraria frente al testigo en contra del empresario Mattos, pero en la reposición le dio una nueva valoración a la colaboración que el abogado civilista ha brindado a la justicia y concluyó que era hora de dejarlo libre. En una curiosa e inusual alianza de la Procuraduría y la Fiscalía, que como por arte de magia, se pusieron del lado del abogado Durán, este particular testigo logró conseguir su libertad.

Como cosa curiosa Durán se comprometió a entregar más información una vez quedara libre, como si los hechos fueran a aparecer posteriormente o si lo que sabe se pudiera dosificar, o cómo si estuviera en condiciones de descubrir algo que no ha podido hasta ahora. Gracias al extraño cuento del rol que asume de haber sido el defensor de confianza del exmagnate de la Hyundai en Colombia. La alerta sobre la suerte de Durán la prendieron algunos miembros de la rama judicial al poner de presente que el juez dio un giro de 180 grados para concluir que "El comportamiento hasta el momento ha sido el de contribuir con esclarecimiento de hechos delictivos, poniendo en conocimiento de las autoridades información valiosa y demostrando con ello su compromiso en no reincidir en ese tipo de conductas".

Con extrañas autoimplicaciones el abogado Durán aceptó ser el responsable del delito de daño informático, cuando él no tenía posibilidades de acceder a los sistemas internos de los juzgados. Además aceptó acceso abusivo al sistema informático y uso ilícito de redes de comunicación para hacerse con un increíble e insólito principio de oportunidad con la Fiscalía por cohecho. 

Y para seguir con los hechos curiosos en la Fiscalía, en los que hasta tragedias han existido con algunos testigos del caso de Odebrecht, lo insólito y lo increíble es el modus operandi de Néstor Humberto Martínez Neira. Lo que se había diseñado como una importante gestión de su bufete terminó como uno de los mayores escándalos de corrupción que involucró a las altas esferas económicas y políticas del país, donde el hoy Fiscal actuó como apoderado para un contrato de estabilidad jurídica que beneficiaría al consorcio Ruta del sol 2. La justicia ha demostrado que efectivamente existió un pago de una coima de 4.000 millones de pesos para que el Consorcio Ruta del Sol 2 obtuviera el contrato de Estabilidad Jurídica, cuyo apoderado en ese momento era ni más ni menos que el hoy Fiscal Néstor Humberto Martínez Neira. Tiempo después se descubrió que esto que parecía un caso de éxito del abogado Martínez Neira, en realidad fue un contrato que se consiguió inyectando dinero de coimas en el Gobierno, en el Congreso y en la ANI. 

Entre los principales autores del éxito de este contrato estaba Otto Bula, socio del lobista Federico Gaviria, y Juan Nicolás Devis Morales tramitadores en su momento del Consorcio Ruta del sol 2. Otto trabajaba de la mano del senador Bernardo ¨Ñoño¨ Elías con Luis Miguel Pico, asesor del Ministerio de Comercio, para salvar un contrato demasiado importante para la consecución de la obra que garantizaba la aplicación de la normatividad vigente en 2012 en materia de impuesto al patrimonio por un periodo de 13 años de vigencia. Y después de que se ha probado que fue conseguido ilegalmente, resulta insólito que no haya existido un pronunciamiento de la Fiscalía sobre el asunto de estabilidad jurídica, ya que sus antecedentes podrían obligar al consorcio a devolver los beneficios tributarios que recibieron en casi cinco años de aplicación.

Lo insólito es que a pesar de que Néstor Humberto Martínez trabajó por el mismo propósito que Otto Bula y Federico Gaviria, en ningún interrogatorio de la Fiscalía a quienes se han sindicado por este caso de corrupción se les hay preguntado por el papel del Fiscal Martínez. Increíble que el preacuerdo que conseguiría Gaviria dependía del despacho del fiscal Daniel Hernández y solo hasta diciembre pasado la Corte Suprema de Justicia lo envió al fiscal ad hoc. Y algo más insólito respecto de Otto Bula, es que existe un trámite del “principio de oportunidad por el delito de lavado de activos a cambio de inmunidad penal”. Esta parte de la negociación obligaría a que Martínez Neira se declarara impedido y trasladara el caso a la Fiscalía ad hoc. Pero alerta, increíble, el caso aún permanece congelado en el búnker desde hace dos años.

Y para seguir con lo insólito, el abogado Alex Vernot asegura que el Fiscal se demoró más de dos años en informar a la Corte Suprema que Mattos había sido su cliente y que evidenciaba un marcado conflicto de intereses en el proceso que se abrió en su contra por el llamado caso Hyundai por una supuesta manipulación del reparto de una demanda que habría favorecido al exmagnate colombo español de la Hyundai. Según esta denuncia, “todas las demandas, acciones y medidas cautelares” interpuestas en el caso Hyundai, que estalló en septiembre de 2016, “fueron ideadas, planeadas y ejecutadas por el Fiscal Néstor Humberto Martínez. Para Vernot esto es simple y llanamente prevaricato, por cuanto se actuó en contra de la ley, ya que “guardó ilegalmente silencio absoluto” sobre su nexo laboral con Carlos Mattos “ante la Corte Suprema de Justicia, ante la justicia penal y ante la opinión pública”.

Vernot denuncia que el Fiscal Martínez "ocultó hechos que lo relacionaban a él como abogado, a su hijo Néstor Camilo Martínez, a su firma DLA Piper Martínez Neira y a un abogado vinculado a esa firma, con las medidas cautelares dictadas por la Juez 16 Civil Municipal". Es un proceso en el que la empresa de Mattos, representada por el abogado Néstor Humberto Martínez, pidió en 2015 las medidas cautelares, en el marco de un pleito de la empresa de Mattos contra Global Car World S.A.S., de los empresarios ecuatorianos Eljuri. La demanda fue presentada en diciembre de 2015 por Néstor Humberto Martínez Neira y fue repartida al Juzgado 16 Civil Municipal de Bogotá. Por esas medidas cautelares Martínez cobró honorarios y una prima de éxito del 10 %, es decir aproximadamente $3.5 millones de dólares. Para el abogado Alex Vernot, esa información era relevante en cuanto confirmaba que Martínez Neira tenía un claro conflicto de intereses en el caso Hyundai, que estalló en septiembre de 2016, un mes después de posesionado como Fiscal General.

El hecho de que Martínez se declarara impedido solo hasta 21 meses después de que empezaran las investigaciones de la Fiscalía, es escandaloso. Alerta, Increíble, insólito. Pero la objeción de fondo de Vernot se relaciona con el hecho de que Martínez hubiera asegurado que no había "actuado en manera alguna al interior del presente asunto”, cuando presentó su impedimento ante la Corte Suprema. Insólito, el Fiscal omitió la información que lo relacionaba directamente con este proceso, cuando la firma de Néstor Humberto Martínez, DLA Piper Martínez Neira, fue apoderada de Mattos en los estrados judiciales hasta que Martínez fue nombrado Fiscal, en agosto de 2016. Después el caso lo asumió su hijo, Néstor Camilo Martínez Beltrán hasta septiembre. Según Vernot, el hijo del Fiscal y su firma, ahora llamada DLA Piper Martínez Beltrán, “intentaron, hasta el último momento lograr una transacción entre las partes y, como no lo lograron, renunciaron a la asesoría del excliente de su padre”.

Increíble, insólito. Algo pasa en esa Fiscalía que parece que el mundo estuviera al revés. Alerta...

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