Lun, 08/20/2018 - 20:37

Colombia muestra su "siete" al mundo

El número Siete (7) atrae. Es sagrado y mágico en la mayoría de los cultos que se celebran en el Universo. Cabalístico. Tiene lugar especial entre los numerólogos. Con sobrada razón se le considera que es: “La fuerza de Dios”; los Siete Ojos de Jehová; los Siete días de la creación; en el Séptimo día Dios descansó; las Siete Iglesias a las cuales Juan les envía el mensaje del Apocalipsis; la estrella de las Siete puntas y para muchos implica una ilusión si se le relaciona con el futuro. Muchas más virtudes…Muchos más sietes largos de enumerar.

**Pero dejando atrás la cosecha ajena sobre la historia de este número también debemos destacar que tiene connotaciones que no son santas, como que en Argentina, Cuba, Uruguay y Colombia, vulg.: ano, según la Real Academia Española. Y si hablamos de juegos hay infinidad de pasatiempos señalados con el siete triunfador. Suertudo.

**En esto de mostrar el siete, en la política nacional, su mejor exponente ha sido el profesor Antanas Mockus. Lo presentó --su “siete”-- en la clausura del Congreso. Mostró “el siete” y todos le pararon bolas al discurso del presidente que se despedía. Antanas, anteriormente, ya había mostrado su blanco e imberbe “siete” con igual éxito.

**Y para ir al grano, el Siete será el número odiado por los políticos de Colombia una vez se haya escrutado el resultado de la votación contra la corrupción este domingo 26 de agosto. Si se suman estos dos números, 2 más 6, resulta 8 y 8 también corresponde al mes de Agosto. Y el ocho, para seguir con lo que significa un número, podemos decirles que es el éxito material que todos esperamos.

**¿Cuántos votarán? ¿En verdad Colombia si está cansada de la corrupción política? ¡Hagan sus apuestas! Hay pasión en esto de votar por los SIETE SI de la Consulta. Y para demostrarlo les relato algo familiar: Mi sobrino se casó el domingo con una preciosa chica cuyo nombre me reservo y para el caso la llamaré Colombia. Iglesia llena hasta el atrio, donde fuman los que van de patos y a pelechar ponqué.

**El sacerdote pregunta: ¿Acepta por esposa a la señorita Colombia? Y este sobrino, emocionado, con voz de trueno, no habló sino que gritó: ¡SIETE VECES SI! ¡SIETE VECES SI!

**La feligresía aplaudió y gritó a rabiar… El suegro de mi sobrino, porque ya era suegro, salió de la Iglesia por la puerta falsa.

**¿Hijos egoístas? Cómo formarlos a través del juego. Un titular de El Tiempo, pág.3.3. Vida Moderna. Subtítulo: Enseñarles valores mientras se divierten es una herramienta para que los niños cambien actitudes negativas, aprendan a trabajar en equipo y logren socializar con otros chicos. Los padres son la base del cambio.

**Ojo. El juego enseña a saber perder sin rabiar y sin sacar pistola y disparar como lo hacían en el Oeste los vaqueros cuando les descubrían el AS de entre la manga. El enseñarlos a jugar tampoco quiere decir que hay que llevarlos al Casino en el cochecito, o el caminador, en vez de ir al parque a corretear palomas y patear el balón.

**El caminador se debe utilizar con el abuelito… y a ese sí se puede llevar al Casino para que ¡no pierda la costumbre! en el día… O en la noche si hay valet con Kan Kan… ¡Todo dentro del juego responsable!

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