Lun, 07/08/2019 - 09:38

Evadiendo la justicia

Todo parece indicar que Seuxis Pausias Hernández Solarte, conocido con el alias Jesús Santrich, salió del país hacia territorio venezolano, donde estaría participando en algunas reuniones con disidentes del proceso de paz. Su destino final no se conoce aún, inteligencia de la Fuerza Pública ha establecido que los disidentes lo buscan para que sea uno de los pilares en la reorganización de las Farc como grupo alzado en armas, pretendiendo fortalecerse por una eventual alianza con el ELN y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro.

Su desaparición pone de manifiesto que a pesar de haberse acogido a los acuerdos suscritos en La Habana, nunca dejó la clandestinidad. Los videos divulgados en medios de comunicación, que muestran reuniones que habría sostenido con narcotraficantes mexicanos fraguando el envío de un cargamento de cocaína hacia Estados Unidos, lo comprometen penalmente, por lo que existe una alta probabilidad que las investigaciones concluyan con una condena ante la justicia colombiana o norteamericana.

No fue descabellado pensar, cuando se conoció que Jesús Santrich evadió su esquema de seguridad, que este capítulo está relacionado con los procesos penales que afronta. La posesión como representante a la cámara, dignidad inmerecida, pudo ser una estrategia para movilizarse sin ninguna restricción.

Es por eso que se habría desplazado hacia el sector de Tierra Grata, en el departamento de Cesar, límite con Venezuela, aduciendo que asistiría a una reunión con exmilitantes de la guerrilla en una zona de reincorporación, excusa perfecta para quedar a un paso de cruzar la frontera y refugiarse en territorio vecino.

Las intenciones de fuga de Jesús Santrich podrán corroborarse mañana, 9 de julio, cuando deberá presentarse ante la Corte Suprema de Justicia para responder en el proceso que adelanta el alto tribunal en su contra por el delito de concierto para delinquir con fines de narcotráfico. De ser así, es decir, de no comparecer ante la Corte, tendrá que ordenarse la captura. También debe perder todos los beneficios otorgados con ocasión del pacto de La Habana si no asiste a las citaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, situación que permitiría la extradición a los Estados Unidos. Podría, entonces, confirmarse mañana la condición de prófugo, de ser reactivadas las órdenes de captura.

Poco a poco las cabezas representativas de las Farc han abandonado sus compromisos con los acuerdos de paz, evadiendo la acción de la justicia. Los reportes de inteligencia militar manejan la versión según la cual Luciano Marín, alias Iván Márquez, exjefe negociador en Cuba; Miguel Botache Santillana, conocido como Gentil Duarte;  Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa; Jesús Santrich e incluso Géner García Molina, alias John 40, uno de los líderes de las disidencias de la guerrilla; están sosteniendo encuentros en zona fronteriza con Venezuela para el manejo de negocios ilegales en esa región.

La Fuerzas Militares y de Policía, con el compromiso que tienen para velar por la seguridad de los colombianos, no pueden declinar en los esfuerzos de erradicar todos los factores de violencia que no permiten un mejor desarrollo del país. Desde ya deben estar dispuestas para contrarrestar la posible reactivación de actos terroristas de grupos motivados por los disidentes del proceso de paz.

@WilsonRuizO

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