Mié, 04/24/2019 - 09:52
Casa de Gabo en Ciudad de México.

¿La casa de su magia?

Murió muy joven, a sus 87 años. Tan joven que aún tenía muchas historias por contar con una pluma magistral que cautivaba a millones y millones de lectores en el mundo entero. Tan solo su obra más insigne, 'Cien años de soledad', ha vendido mas de 50 millones de copias en al menos 45 idiomas.

Ese mismo libro, en que 'a Macondo se lo lleva el carajo', fue escrito a lo largo de 18 meses entre 1965 y 1966, época en la que este hijo prodigio de Aracataca se convirtió en el padre ilustre del llamado 'Realismo Mágico' y uno de los mayores exponentes del Boom literario de Latinoamérica.

Murió luego de ser uno de los mejores del planeta, de ganarse un escaño en la historia y de disfrutar las bondades materiales que dan el éxito. Fue simplemente Gabo. Escribió libros, guiones para cine, ensayos y artículos periodísticos. Del Nobel colombiano he leído mucho, pero jamás me cansaré de repetir y disfrutar 'La novela detrás de la novela', un delicioso recuento de las penurias y mil y una vicisitudes que enfrentó mientras escribía la obra que lo llevó en 1982 a vestir el liqui-liqui en Estocolmo, mientras recibía el premio que lo ubicaba en un selecto grupo de genios de la literatura. Si no han leído esta crónica tienen que hacerlo. Es fascinante.

En ella, cuenta que vivía en el número 19 de la calle Las Lomas, en la colonia San Ángel Inn de Ciudad de México. Yo, que soñé con conocer a García Márquez, quise ir a ver la casa donde él sintió una imperiosa necesidad de 'escribir o morir'. Quizás, parado frente a esa fachada blanca recibiría un toque de la magia de un hombre que hoy, cinco años después de su muerte, sigo admirando con devoción y fanatismo casi religiosos.

En Instagram y Twitter: @JCAguiarNews

Añadir nuevo comentario