Vie, 09/06/2019 - 10:24

La importancia del metalenguaje: La película “La llegada”

Había una vez una tribu africana para los que no existía el pasado. Su forma de expresarse solamente les dejaba hablar del presente. Así y no de otra manera, con el paso de los años para ellos solamente existía el presente, no había historia, las adiciones orales eran muy pocas y determinantes. La tribu vivía y pensaba en concordancia a como se expresaba. La forma en la que usamos el lenguaje puede determinar la sociedad en la que vivimos. La manera en la que comprendemos nuestra forma de expresión, nos determina.

Desde el vientre materno, nos “hacemos a la voz de nuestra madre”, la oímos, aprendemos su lengua y lo que va a significar. Durante el primer año de vida, es elemental y necesario hablarle mucho al bebé para que comprenda no solamente lo que se dice, sino como se dice. Es más, si apuramos conceptos por el tono de voz un bebé sabe antes lo que se está diciendo que por el propi o sentido de la palabra en sí.

El lenguaje que se habla cuando somos bebés va determinar en parte nuestra fisionomía vocal, ya que luego de adulto se nos hará más o menos fácil pronunciar un idioma que no hemos conocido de pequeños. Todo se transforma para ayudar a que logremos hablar lo que se supone que nos va a rodear.

Podemos llegar a pensar que en cierta forma el idioma también nos determina física, mental y emocionalmente. Cuando nuestro cerebro tiene mayor capacidad plástica, es justamente cuando se definen formas que van a determinar de raíz nuestra concepción lingüista y metalingüística con el mundo.

Por lo tanto observamos cómo hasta que el niño no habla, la comunicación con él es francamente complicada. Al principio no somos capaces de comprender sus lloros, luego sus silabas se nos escapan y no se puede realizar una comunicación bidireccional fiable hasta que el pequeño ha logrado habituarse.

Si somos incapaces de comunicarnos desde el principio con algo que está hecho con nuestros genes, ¿cómo comprender a los animales? ¿Cómo lograr diferenciar otras inteligencias que no son la nuestra?

Han existido casos de “niños salvajes” que debido a su tierna infancia cuando se han reincorporado a la sociedad han hecho de “traductores” entre los mundos. Pero en esos niños, se han visto comportamientos animales adquiridos que no han logrado terminar de separar. Porque el lenguaje también es comportamiento, es cultura compartida en el sentido más antropológico, es un comprender el mundo ese microcosmos que se crea. Curiosamente en el caso de estos niños la confusión es normalizada ya que no están ni en el mundo humano ni en el animal, viviendo una vida que no encaja en ninguno de los lados.

Lo invisible en el lenguaje nos determina, cambia nuestra visión de las cosas.

Justamente la película “La llegada” intenta comunicarnos eso, pero lo lleva al siguiente nivel a una especie de omnisciencia como si el pasado y el futuro fueran una línea ya leída de un libro ya escrito.

El metalenguaje sin duda, lo invisible a nuestra forma de comunicarnos nos hace limitados. Mientras nos encerramos en nuestras cajas, nos creemos tan osados de en vez de salir de ella para entender el mundo, obligar a que lo no cuadrado encaje forzosamente.

Añadir nuevo comentario