Sáb, 01/28/2017 - 08:35

La novia de Superman

¿De quién estaba enamorada Luisa Lane, la novia de Supermán?

Quienes han visto la película de 1.978, interpretada por Christopher Reeve y Margot Kidder en los papeles de Supermán y Luisa Lane, recordarán que la reportera estaba profundamente enamorada del hombre que aparecía volando, pero miraba con condescendencia y total indiferencia erótica a Clark Kent, el reportero que trabajaba con ella en el diario El Planeta.

¿Cómo es posible que ame a un hombre vestido de azul y rojo, pero no ame a ese mismo hombre cuando está vestido de chaqueta y corbata?

Porque para ella son dos hombres distintos, el primero es el hombre maravilloso a quien ella admira y ama, y el segundo es el tipo torpe que siempre desaparece cuando hay que cubrir alguna noticia impactante. Y aunque para el espectador resulte un tanto raro que ella no sea capaz de ver que los dos son el mismo hombre (sobre todo porque las únicas diferencias en el rostro son el peinado y unas gafas ¡transparentes!), para ella son tan diferentes como son entre sí el reportero y el director del diario.

Así que, ¿de quién estaba enamorada realmente Luisa Lane, de un hombre o de una imagen que ella tenía de ese hombre?

Su corazón se mantenía tranquilo al lado del hombre vestido con traje y corbata, pero se aceleraba apasionado cuando ese mismo hombre vestía una malla azul y una capa roja.

¿Le suena similar al caso de mujeres que “aman los uniformes”? Son mujeres para quienes los hombres de las fuerzas militares y de policía tienen un atractivo especial, casi que llegan “preenamoradas” cuando conocen a cualquier uniformado.

Aunque suene un poco a desajuste psicológico, la verdad es que a todos nos ocurre algo similar en muchos asuntos de la vida; por mencionar un solo ejemplo, nos parece más lindo que cualquiera el pueblo donde nacimos y crecimos, a pesar de que ningún turista quiera ir “a ese moridero”.

Ocurre que no actuamos de acuerdo con la realidad, sino de acuerdo con NUESTRA IDEA DE LA REALIDAD.

Cada persona tiene en su mente una interpretación del mundo, una idea definida de cómo son todas las cosas y todos los asuntos, una opinión formada sobre cualquier situación; es un poco lo que conocemos como prejuicios. Note lo acertado de la palabra, pre-juicio, es decir, algo que existe antes de hacer cualquier análisis de la cosa real, del asunto en sí mismo.

Así que, ante cualquier situación, la primera reacción de la gente proviene de esa IDEA DE LA REALIDAD que tiene cada quien, y la mayoría no pasa de ahí. La mayoría de la gente requiere mucho tiempo y explicaciones para que logre superar esa reacción “automática” generada por su prejuicio.

Aquí hay un elemento que ayuda a aclarar por qué hay tantos problemas por nimiedades, por qué la gente “de una pulga arma un elefante”, como suele decirse.

La mayoría de la gente no tiene desarrollada la CAPACIDAD para analizar los asuntos desprevenidamente, objetivamente; cada vez que piensa o decide sobre cualquier asunto, su pensamiento o decisión están impregnados del prejuicio correspondiente a ese asunto, contaminados por SU IDEA DE LA REALIDAD respecto de esa situación.

Es muy raro encontrar un análisis totalmente imparcial, ciento por ciento racional.

Dicho esto, ¿para qué nos sirve, a usted y a mí, esto que estamos comentando?

¿Recuerda que en nuestra anterior columna hablamos de la dificultad para comunicarnos con otra persona, a pesar de nuestro deseo sincero de solucionar los asuntos dialogando? (http://www.revistaenfoque.com.co/opini%C3%B3n/%C2%BFqu%C3%A9-tanto-sabemos-dialogar )

Pues acá reside una de las claves a tener en cuenta la próxima vez que se descubra en medio de una discusión que no avanza. Detenga un momento la presentación de argumentos y contraargumentos, y revise objetivamente cuál es la IDEA DE LA REALIDAD que usted está aplicando y cuál puede ser la que está aplicando su interlocutor. Ubicar esas posiciones prejuiciosas puede ayudar a desatascar la discusión.

Por ejemplo, si dos personas se enfrentan desde orillas opuestas de un río, una dirá que el agua fluye hacia la derecha y la otra dirá que fluye hacia la izquierda (y cada una pensará de la otra que “es tan bruta que no logra ver lo evidente”), y ninguna querrá ceder ante “el error” de la otra. Pero, visto desde acá, ambas tienen razón, y tendrán que llegar a otra manera de mirar la situación para poder ponerse de acuerdo en que el agua fluye hacia abajo.

Ese ejemplo ilustra muy bien la mayoría de los problemas “insolubles” que enredan a la gente, y los conceptos de izquierda y derecha para definir el flujo del río vienen siendo los prejuicios con que asumen la discusión.

Así que, no pierda de vista que NO ACTUAMOS DE ACUERDO CON LA REALIDAD, SINO DE ACUERDO CON NUESTRA IDEA DE LA REALIDAD.

Y para no estrellarnos muy seguido contra la realidad, es necesario que procuremos seriamente ajustar nuestra idea que tenemos de ella a lo que es la “realidad real”, es decir, debemos revisar nuestros pre-juicios sobre todos los asuntos, analizar cuidadosamente por qué pensamos lo que pensamos y qué tan acertados estamos en nuestras opiniones, en nuestros juicios.

¿Podríamos concluir que Luisa Lane estaba enamorada de su imagen del hombre, y no del hombre mismo? Al final, ella no lo conocía totalmente, no sabía su secreto en ese momento.

Hay una situación similar que se presenta entre muchos católicos que se declaran devotos de la “Virgen del Carmen”, mientras que otros son devotos de la “Virgen de Chiquinquirá”, etc., y cada uno siente algo especial rezando la novena específica para “esa virgen” y no siente el mismo fervor si acompaña a otra persona en una novena a “otra virgen”.

A pesar de que LA REALIDAD es que la madre de Jesús es una sola, cada uno la venera si tiene puesto un traje específico que corresponde a una historia específica de dónde apareció, en qué circunstancias, etc. Esa es su propia IDEA DE LA REALIDAD en esa situación.

Y como éste, podemos encontrar muchos casos de “oposición irreconciliable” en muchos asuntos religiosos, políticos, deportivos, regionalistas, etc.

Mi IDEA DE LA REALIDAD es que esta columna aportará algo para que usted alcance una mayor CAPACIDAD PARA DIALOGAR, ¿cuál será LA REALIDAD REAL a este respecto? Lo veremos en la siguiente columna.

Namasté.

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.