Mar, 12/18/2018 - 08:07
Imagen: Pauta y prensa, por Betto en El Espectador el 6 de noviembre de 2012.

La pauta del silencio

Que los medios de comunicación son imparciales es prácticamente una frase que se queda en la utopía. A diario se ven en el mundo y en Colombia cómo los grandes medios se deshacen de un periodista o comunicador porque tocó alguna fibra sensible en los hilos del poder, porque denunció a alguien que maneja la pauta que patrocina el medio, o porque pisó callos, al meterse con alguien todo poderoso en el mundo empresarial y que a su vez sea proveedor de publicidad, la cuál es la que alimenta la subsistencia de los medios de comunicación por independiente que este pretenda ser o por autónomo que se la crea.

Nadie ha podido escapar a esta dictadura de la publicidad. Hace unas cuatro décadas el grupo Grancolombiano de Jaime Michelsen, el equivalente hoy en el mundo financiero al grupo Aval de Luis Carlos Sarmiento, prácticamente arruinó al diario El Espectador al bloquearlo en su pauta. Años después el Grupo Santodomingo retiró la publicidad de la revista Semana, lo que la obligó a casi entregarse a manos del grupo Stnaford para no irse a la quiebra. 

Hoy esos grupos son dueños de los medios en todas sus versiones, prensa radio y televisión. Hoy la pauta no arruina a esos medios porque sus dueños se auto abastecen en esta materia,así como medio de comunicación no resulten rentables. Pero hoy suceden otras cosas como que no se puede hablar de cierto personaje porque esos mismos medios se ven amenazados con el recorte de la pauta.

Para no ir tan lejos esto sucede con cualquier publicación que se haga sobre Gustavo Lenis, ese legendario hombre de negocios cuestionados que que se debate entre los aviones y los carros, los aeropuertos y los combustibles y que hoy está al frente de la marca Hyundai de automotores. No se puede hablar de él ni de sus hermanos, los empresarios del aeropuerto de Cali, ni de su mala gestión en la Hyudai. Valiente Vicky Dávila que lo enfrentó al aire le dijo payaso Cuando era director de la aeronáutica. 

Por eso hay cosas de las que no se puede hablar en los medios. El multimillonario negocio de la terminal aérea del Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali puede haber presentado manejos oscuros, como lo ha denunciado el portal Caliescribe en una investigación que denunciaba varias irregularidades durante casi todo el proceso. La propuesta para la iniciativa privada de la concesión del aeropuerto de Cali (Palmira) aparece firmada por Aena Desarrollo Internacional S.A. y la Corporación Financiera Colombiana S.A (grupo Sarmiento Angulo) no tiene respuestas.

Siempre se manejaron ambigüedades en la información que facilitaban hacer creer que recurrían a una especie de creatividad empresarial con soluciones aparentemente legales con el fin de lograr la prórroga de la concesión del aeropuerto por otros 20 años, cuando se afirmaba que nunca fue buena para el estado, ya que en ese momento la familia contratista del exdirector de la Aerocivil Gustavo Lenis, concretamente su hermano Ricardo, gerente de Aerocali, logró ser la firma contratista del aeropuerto de Cali, con la ayuda de su amigo Juan Manuel Santos, cuando era el el Presidente de la Republica. 

Aunque aparentemente aclaraban que en esa etapa no se generaban costos para el estado, según lo determinaba en el artículo 14 de la ley 1508 de 2012 que establece la forma de adelantar la estructuración de proyectos por parte de agentes privados. Los particulares pueden estructurar proyectos de infraestructura pública o para la prestación de sus servicios asociados, por su propia cuenta y riesgo, asumiendo la totalidad de los costos de la estructuración, los cuales deben presentar de forma confidencial y bajo reserva a consideración de las entidades estatales competentes.

Tanto la ANI como la Aerocivil habían informado que el proponente de la alianza público privada APP para la factibilidad del Aeropuerto de Cali era el concesionario Aereocali. Sin embargo esto no parecía muy claro ya que no se entrega la información precisa. Existían documentos en donde ANI y AEROCIVIL informaban que el gestor de la APP era AEROCALI, pero el Ministro no supo explicar a pesar de que el Presidente de la ANI lo confirmaba. Este manejo poco claro demostraba que han manejado con indelicadeza el cambio ingenioso del gestor de la iniciativa privada para lograr, en la práctica, el propósito de prorrogar la concesión del aeropuerto por otros 20 años. 

El portal Caliescribe afirmaba en su momento que ocultaban habilidosamente la información y no explicaban lo que sucedió con la sanción al contratista AEROCALI, por el atraso en las obras del aeropuerto. Sostení que las pruebas eran contundentes y fueron aportadas por la ANI y la AEROCIVIL. El hecho jurídico de que el gestor de la billonaria APP fuera el contratista AEROCALI pero luego cambiaba por AENA, lo que dejaba muchas dudas. No es claro tampoco por qué no ha sido investigado por la Procuraduría ya que se presume que hay algo irregular por lo que el Ministerio Público debería ponerse al frente ante la falta de respuestas convincentes.

Ya hace un tiempo cuando se le preguntó al entonces Ministro de Transporte German Cardona y al Presidente de la ANI, Dimitri Zaninovic, por qué el contratista no era Aena, la multinacional española de aeropuertos sino que Aerocali, la contratista del aeropuerto de Cali, tanto el Ministro como el entonces Presidente de la ANI Dimitri Zaninovich evitaron la respuesta. Pero por escrito si informaron que el proponente de la APP era AENA y no mencionaron deliberadamente a Aerocali, la firma del hermano de Gustavo Lenis.

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